martes, 24 de noviembre de 2015

Lectura – Brevísima teoría

Lectura – Brevísima teoría

Carlos Mujica | 
¿Has visto la energía alguna vez? Si tu respuesta es positiva, entonces, es mucho mejor para ti que no continúes leyendo. Pero si tu respuesta es negativa, presta mucha atención a lo que a continuación se expone: el alma como la energía es invisible; el aire también es invisible, pero el aire tiene presencia. Cuántas veces, tú como yo, cuando nos desplazamos en un automóvil, nos gusta sacar la mano fuera de la ventanilla para sentir la resistencia que opone el aire a nuestra mano.Esta es su “presencia”. No sucede así con la energía, y, por supuesto, con el alma. Ni la energía ni el alma tienen presencia. Por sí sola, el alma carece de presencia. “Presencia, para el cronista, es esa cualidad del aire de hacerse sentir. El alma como la energía no se manifiesta con esa cualidad, ni con ninguna otra. La energía como el alma son realidades que no se manifiestan. Pertenecen, por ello, a otra realidad tan real como la realidad de la realidad. El alma como la energía esta fuera de los sentidos y de toda percepción. El alma se encuadra fuera de toda posible visión.
El alma no es la energía como pudiéramos pensarlo, y la energía tampoco es el alma. No es el alma la que se cuelga de las palabras de Sócrates para revelársele: ¡Oh, Sócrates, ponte a componer música! Y Sócrates obedece a la voz y hace poesía. Sócrates creía en el más allá y en la inmortalidad del alma. Venimos utilizando la energía como referencia, pero, en realidad, el alma es contraria, aperceptiva. El alma es una realidad metafísica. De manera común, se oye decir: que cuando alguien muere, se queda con unos gramos menos de su peso: es el peso del alma que ha abandonado el cuerpo. Si el alma es invisible, no cabe también que sea ponderable. Si fuese ponderable, podría ser atraída porque todo peso es atraído por el campo de la gravitación.
La energía sin ser el alma y el alma sin ser la energía deben gozar de algún lugar en el Universo. La energía neutra ocupa todo el espacio del Universo, y la energía polarizada ocupa toda la materia del Universo. ¿Cuál es el lugar para el alma? La energía neutra del universo se polariza cuando ingresa en la materia. Y el alma se hace vida cuando se posesiona de los cuerpos. La vida, pues, es el alma de los cuerpos independientemente de la energía que estos consuman. De modo que es la energía neutra la que reproduce todas las cualidades de la materia.
Y es el alma la que otorga vida a los cuerpos.
carlosmujica928@yahoo.com
@carlosmujica928
Publicar un comentario