lunes, 25 de julio de 2016

COSMO-NOTICIAS 25-07-16




Posted: 21 Jul 2016 03:00 PM PDT


Dúo de galaxias en interacción Arp 87. Crédito: NASA, ESA, Telescopio Espacial Hubble; Procesamiento: Douglas Gardner.
En nuestra galaxia, la Vía Láctea, se estima que hay 100 mil millones de estrellas. Por si fuera poco, el Universo además está formado por 100 mil millones de galaxias, donde cada una es diferente. Las galaxias están compuestas por tres ingredientes principales: estrellas, gas y partículas de polvo. Dependiendo de la mezcla de estos tres ingredientes, cada galaxia presenta diferente forma, tamaño y color. Estas características están directamente relacionadas con las propiedades físicas de esa galaxia, como su edad o composición.
En esta charla se viajará en el tiempo para conocer algunos tipos de galaxias. Además, verás cómo con tu ayuda los astrónomos pueden estudiar y comprender mejor el zoo de las galaxias.
La charla “El Zoo de las Galaxias” será presentada por María del Carmen Argudo Fernández (Unidad de Astronomía, Facultad de Ciencias Básicas, Universidad de Antofagasta).
Cuándo: Martes 26 de julio de 2016 a las 18:30 h.
Dónde: Biblioteca Regional. Jorge Washington 2623, Antofagasta.
Valor: Entrada liberada.
Posted: 21 Jul 2016 09:00 AM PDT

Erupción del volcán Sarychev en 2009. Crédito: NASA.
La Tierra se encuentra justo en el centro de la zona habitable alrededor del Sol y es un lugar cómodo para la vida que disfruta de un clima relativamente estable.
Sin embargo, una nueva investigación muestra un escenario drásticamente diferente para aquellos planetas que se encuentran en el borde exterior de las zonas habitables. Ese límite es un lugar peligroso para la vida, exhibiendo largas edades de hielo con periodos cortos de climas temperados, un escenario que sería desfavorable para el desarrollo de vida compleja similar a la animal.
Este ciclo climático, basado en cambios en el ciclo del carbono a largo plazo, fue examinado como parte de una investigación subvencionada por la NASA que busca determinar dónde surgen los límites de la zona habitable.
Ciclo del dióxido de carbono
Esta investigación se inspiró en un paper publicado en 2015 en Earth and Planetary Science Letters que explora lo que le sucede al ciclo del carbono-silicato en el borde de la zona habitable.
Normalmente, un planeta congelado se calentará si tiene volcanes que emitan dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero, hacia la atmósfera. Los glaciares se derriten y el planeta se vuelve un lugar habitable. Una vez alcanzado ese punto, se cree que el clima del planeta se estabilizaría. Pero investigaciones recientes muestran que los planetas con altas concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera pueden regresar a una edad de hielo.
En dicho estado, el planeta erosiona más rápidamente sus rocas superficiales, debido a la alta acidez de la lluvia que ha sido enriquecida en el dióxido de carbono disuelto. Esto sería especialmente notable en los planetas que no tienen plantas. Con el tiempo, las rocas capturan tanto dióxido de carbono que el gas es mayormente removido de la atmósfera. El planeta se hace más frío y la superficie se vuelve a congelar, alcanzando una nueva edad de hielo hasta que los volcanes puedan liberar suficiente dióxido de carbono a la atmósfera para que nuevamente se calientemente de forma temporal.
En este nuevo trabajo, se extendió la investigación desarrollando un modelo con física más precisa y una representación explícita de la condensación del dióxido de carbono, que se convierte en un factor importante hacia el borde más frío y exterior de la zona habitable. También se analizó cómo este comportamiento depende del tipo de estrella que alberga al planeta.
Modelo extendido
Con el objetivo de hacer más fácil predecir dónde ocurrirían estos ciclos, se analizó diferentes tipos de estrellas. Con esto, la búsqueda de posibles planetas habitables se vuelve más eficiente, dado que se podría estimar la habitabilidad basándose en el tipo de estrella.
El modelo muestra que para las estrellas como el Sol (estrellas de tipo G), estos ciclos climáticos pueden ocurrir, pero solo en planetas que produce menos dióxido de carbono que la Tierra actual. Esto sugiere que la Tierra no está en riesgo de caer en ciclos tan peligrosos, pero la Tierra joven pudo haber experimentado tales eventos en su pasado. En estrellas enanas más pequeñas (tipos K y M), estos ciclos no ocurren debido a la forma en que la radiación de la estrella interactúa con el hielo de agua de la superficie.
El hielo de agua refleja mucho de la luz visible que lo impacta, pero con longitudes de onda infrarrojas más cortas (longitudes en que emiten principalmente las estrellas de tipo K o M) el hielo de agua es más absorbente. Esto permite que los planetas de estas estrellas se mantengan cálidos incluso en el borde de la zona habitable.
Ilustración de los bordes exteriores de tres zonas habitables. Crédito: NASA.
Sin embargo, temprano en el ciclo de vida de las estrellas de tipo M, estas estrellas son más calientes. Hay riesgo de que a menos que un planeta cerca de una de estas estrellas tenga suficiente agua, el agua se evaporaría debido a la cantidad de radiación infrarroja, incluso antes que la estrella se enfríe y estabilice.
El equipo también descubrió que las estrellas más calientes que la nuestra (como las de tipo F) emiten tanta luz visible que el hielo de agua de un planeta reflejaría gran parte de la radiación de la estrella, haciendo difícil que se caliente. El equipo sugiere que las estrellas tipo G y K serían las estrellas más habitables para aquellos planetas que se encuentran en el borde de las zonas.
Hay algunas incertidumbres en el modelo, no obstante. Los científicos no saben cuánto cambia la emisión volcánica con el paso del tiempo, así que usaron parámetros basados en la Tierra moderna.
Además se desconoce cómo se comporta un planeta deshabitado frente a un exceso de dióxido de carbono en la atmósfera. Los científicos calibraron el modelo al darse cuenta que la vida vegetal en la Tierra tiende a mantener el dióxido de carbono fijado al suelo. Esto sugiere que si toda la vida fuera removida de nuestro planeta, este carbono almacenado sería liberado y se sumaría al nivel total de dióxido de carbono en la atmósfera. Un planeta sin vida con una liberación de gases volcánicos menor que la de la Tierra en la actualidad, puede ser un mal objetivo donde buscar signos de vida. Sin embargo, nuestro planeta no se encuentra en el límite de la zona habitable, así que estos ciclos extremos y las edades de hielo no tendrían lugar aquí.
El estudio “Limit cycles can reduce the width of the habitable zone” será publicado por The Astrophysical Journal.
Fuente: Phys.org
Posted: 19 Jul 2016 09:00 AM PDT
Región de formación estelar de la nebulosa de Orión. Crédito: ESO/H. Drass y colaboradores.
Un equipo internacional ha utilizado el potente instrumento infrarrojo HAWK-I, instalado en el Very Large Telescope (VLT) de ESO, para producir la imagen más profunda y completa de la nebulosa de Orión obtenida hasta la fecha. Esto no solo ha dado como resultado una imagen de espectacular belleza, sino que se ha descubierto una gran abundancia de tenues enanas marrones y de objetos aislados de masa planetaria. La presencia de estos cuerpos de baja masa proporciona una nueva e interesante información sobre la historia de la formación estelar dentro de la propia nebulosa.
La famosa nebulosa de Orión, de unos 24 años-luz de tamaño, se encuentra en la constelación de Orión y es visible desde la Tierra a simple vista: parece una mancha borrosa en la espada de Orión. Algunas nebulosas, como Orión, están fuertemente iluminadas por la radiación ultravioleta de las numerosas estrellas calientes de su interior, de manera que el gas se ioniza y brilla intensamente.
La relativa proximidad de la nebulosa de Orión, hace que sea utilizada como un laboratorio de pruebas ideal para entender mejor el proceso y la historia de la formación estelar, así como para determinar cuántas estrellas de masas diferentes se forman.
Amelia Bayo (Universidad de Valparaíso, Valparaíso, Chile; Instituto Max-Planck de Astronomía, Königstuhl, Alemania), coautora del nuevo artículo y miembro del equipo de investigación, explica por qué esto es importante: “Para poder limitar las teorías actuales sobre formación estelar es muy importante comprender y conocer cuántos objetos de baja masa se encuentran en la nebulosa de Orión. Ahora somos conscientes de que la manera en que se forman estos objetos de muy baja masa depende de su entorno”.
Esta nueva imagen ha causado revuelo porque revela una inesperada riqueza de objetos de baja masa, lo que a su vez sugiere que la nebulosa de Orión puede estar formando, en proporción, muchos más objetos de baja masa que otras regiones de formación estelar más cercanas y menos activas.
Los astrónomos cuentan cuántos objetos de diferentes masas se forman en regiones como la nebulosa de Orión para tratar de entender el proceso de formación de estrellas. Antes de esta investigación, la mayor parte de los objetos encontrados tenía masas de alrededor de un cuarto de la masa de nuestro Sol. El descubrimiento de una plétora de nuevos objetos con masas muy inferiores en la nebulosa de Orión ha creado ahora un segundo máximo, con masas mucho más bajas en la distribución total de estrellas.
Esta imagen muestra algunos aspectos destacados de una espectacular nueva imagen de la región de formación estelar de la nebulosa de Orión, obtenida a partir de exposiciones de la cámara infrarroja HAWK-I.
Crédito: ESO/H. Drass y colaboradores.
Estas observaciones también sugieren que el número de objetos de tamaño planetario podría ser mucho mayor de lo que se pensaba. Aunque la tecnología para observar fácilmente estos objetos aún no existe, el futuro E-ELT (European Extremely Large Telescope) de ESO, que comenzará sus operaciones en 2024, está diseñado para perseguir objetivos como este.
El investigador principal del equipo, Holger Drass (Instituto de Astronomía, Universidad Ruhr de Bochum, Alemania; Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile) afirma: “Para mí, nuestros resultados son como un vistazo a una nueva era de las ciencias que estudian la formación de planetas y estrellas. El enorme número de planetas que flotan libremente en nuestro actual límite de observación me está dando esperanzas para creer que, con el E-ELT, vamos a descubrir una gran cantidad de pequeños planetas del tamaño de la Tierra”.
El estudio “The bimodal initial mass function in the Orion Nebula Cloud” será publicado en la edición del 11 de septiembre de 2016 de Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.
Fuente: ESO
Posted: 18 Jul 2016 09:00 AM PDT
El Departamento de Física de la Facultad de Física y Educación Continua UC nuevamente dictarán este año el Ciclo de Charlas “Física para las tardes de Invierno”.
La idea de este ciclo, que ya va por su séptima edición, es acercar la física al público general y para eso cinco académicos de la UC y un invitado externo, realizarán presentaciones sobre: nanotecnología, cosmología, tecnología cuántica, luz, agujeros negros y formación de patrones en la naturaleza. Este último será el tema de Marcel Clerc, profesor de la Universidad de Chile e invitado de la versión 2016 del ciclo.
Este ciclo es gratuito, previa inscripción en la web, y está dirigido a todo público, de todas las edades.
El ciclo consta de 6 charlas que serán dictadas por expertos en diversas áreas de la física. Las charlas serán las siguientes: “Accediendo a los primeros instantes del Universo”, “Formación de patrones en la naturaleza: Dedicada a Alan Turing”, “Tecnología cuántica”, “Conociendo el mundo a través de la luz”, “Viaje a un agujero negro” y “Nanociencia, nanotecnología y nanopartículas”.
Programa:
§  Martes 26 de julio (Aula Magna): Accediendo a los primeros instantes del Universo. Marcelo Loewe, Instituto de Física UC. Inscripción.
§  Lunes 1 de agosto (Sala Colorada): Formación de patrones en la naturaleza: Dedicada a Alan Turing. Marcel Clerc, Departamento de Física FCFM, Universidad de Chile. Inscripción.
§  Lunes 8 de agosto (Sala Colorada): Tecnología cuántica. Sebastián Reyes, Instituto de Física UC. Inscripción.
§  Miércoles 17 de agosto (Sala Colorada): Conociendo el mundo a través de la luz. Birger Seifert, Instituto de Física UC. Inscripción.
§  Lunes 22 de agosto (Sala Colorada): Viaje a un agujero negro. Nelson Padilla, Instituto de Astrofísica UC. Inscripción.
§  Lunes 29 de agosto (Aula Magna): Nanociencia, nanotecnología y nanopartículas. Ulrich Volkmann, Instituto de Física UC. Inscripción.

Cuándo: Desde el 26 de julio al 29 de agosto de 2016, de 19:00 a 20:30 h.
Dónde: Centro de Extensión UC. Alameda 390, metro Universidad Católica, Santiago.
Valor: Entrada liberada, previa inscripción. (Las inscripciones son por cada charla en forma independiente y hasta completar cupos disponibles.)
Contacto: 2 2354 6600
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