miércoles, 7 de septiembre de 2016

La nave Osiris Rex se lanza al espacio con talento venezolano

La nave Osiris Rex se lanza al espacio con talento venezolano
La nueva misión de la NASA buscará muestras orgánicas en el asteroide Bennu. El astrofísico larense Humberto Campins es el responsable de determinar las mejores zonas del asteroide donde pueda posarse la nave para recoger partes de roca y polvo.
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·         GIULIANA CHIAPPE
07 de septiembre de 2016 05:45 AM
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La nave Osiris Rex se lanza al espacio con talento venezolano
Una nueva misión estrena mañana la NASA, la agencia espacial estadounidense. Su nueva nave, Osiris Rex, emprenderá el vuelo galáctico para llegar al asteroide Bennu.
Es la primera misión estadounidense que viajará a un asteroide, hará un mapa del cuerpo celeste usando imágenes por láser en 3D, recogerá muestras orgánicas  y regresará a la Tierra. El Bennu es uno de los asteroides más accesibles y cercanos a la Tierra.
Obviamente se trata de una misión importante para la NASA -que destinó cerca de 800 millones de dólares a su ejecución-  y para Estados Unidos. Pero también es muy significativa para Venezuela pues uno de sus talentos líderes es Humberto Campins, astrofísico larense.
En el científico venezolano recae, entre otras responsabilidades, nada menos que la de determinar cuáles son las mejores zonas del asteroide para que la nave se ubique y pueda recoger muestras orgánicas. Para ello deberá trabajar activamente en el mapa en 3D que proyectará Osiris Rex. Campins es investigador de Ciencias Espaciales y Planetarias de la Universidad Central de Florida y en la misión forma parte del equipo liderado por el profesor del Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona, Dante Lauretta.  
Para mayor eficiencia en la recolección de muestras, se deben buscar las zonas de la superficie del asteroide más ricas en materia orgánica y, a la vez, más lisas, para que Osiris Rex pueda acercarse sin tropezar con rocas", explicó Campins a El Universal, cuando comenzó a trabajar en el proyecto.
Una minivan al espacio


Osiris Rex va encapsulada al espacio, y su tamaño es similar a la de una camioneta minivan. Va sin tripulación.
El camino hacia el asteroide es largo. El reto no es fácil pues los campos aledaños son de gravedad impredecible y, justamente por ser un asteroide, gira mucho más rápido que los planetas.
Según explicó la NASA, la nave pasará los dos primeros años viajando a Bennu, a donde debería llegar en agosto del próximo año. Enseguida, Osiris Rex comenzará a trazar un mapa  desde arriba al asteroide con instrumentos especializados, para identificar minerales y  productos químicos de la superficie y seleccionar el mejor sitio para toma la muestra.
Dante Lauretta, jefe de la misión, explicó que el objetivo principal es traer 60 gramos de material rico en carbono prístino de la superficie de Bennu.
Esperamos que estas muestras contengan moléculas orgánicas que puedan dar datos sobre el origen del Sistema Solar", refirió Lauretta.
La misión completa dura siete años. Según el cronograma de la NASA, en julio de 2020 la nave espacial tocará brevemente la superficie del asteroide para recoger rocas sueltas y polvo. La tecnología que utilizará se llama Touch and Go Mecanismo de Adquisición de Datos o Tagsam, por sus siglas en inglés. Esas muestras se almacenarán en una cápsula para traerlas a la Tierra con la menor contaminación posible.
A pesar de lo dificultoso y largo del recorrido espacial, la recolección y preservación de muestras orgánicas es la parte más difícil de la misión.
Si todo sale bien, Osiris Rex dejará Bennu en marzo de 2021 y viajará de regreso al planeta  durante dos años y medio. Se espera que atraviese la atmósfera terrestre en septiembre de 2023.
La NASA decidió emprender esta misión en 2011, y la escogió sobre dos proyectos más. La razón es que llegar a un asteroide, además de ser algo inédito en la carrera espacial estadounidense, supone la posibilidad de recolección de muestras más puras, pues al contrario de lo que ocurre en los meteoritos, el material orgánico de los asteroides no está contaminado. Esto ofrecerá pistas contundentes sobre los orígenes del espacio y la formación y evolución de la Tierra y de otros planetas.
gchiappe@eluniversal.com
www.eluniversal.com

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Osiris-Rex: misión con retorno al temido Bennu

Juan D. Vílchez V./Foto: Cortesía |septiembre 4, 2016


Al científico larense, Dr. Humberto Campins, siempre le han apasionado los asteroides. Desde hace muchos años se interesó por ellos y el próximo jueves 8 de septiembre se materializa un proyecto en el cual participa: el Osiris-Rex -acrónimo en inglés de Origins, Spectral Interpretation, Resource Identification, Security-Regolith Explorer-, una sonda espacial que pretende llegar al asteroide de 550 metros de longitud Bennu (se le llamó en un principio RQ por los integrantes del Lincoln Near-Earth Asteroid Research de Estados Unidos, quienes lo descubrieron el 11 de septiembre de 1999), donde extraerá moléculas orgánicas y minerales de la superficie para traerlo de vuelta y ser analizadas, además es uno de los más peligrosos para la Tierra.
Entre el Osiris-Rex y Bennu existen elementos en común, que los acercaron aún en la distancia: durante un concurso para colocarle el nombre al asteroide que sería el objetivo de la sonda, un niño de apenas 9 años, recomendó Bennu porque era un pájaro que tenía relación con Osiris, el dios egipcio.
Ese fue el primer encuentro entre ambos y a tan solo cuatro días,  la NASA inicia los protocolos para el lanzamiento desde su base en Cabo Cañaveral.
Muy de cerca
El larense Dr. Humberto Campins, ha recibido el apoyo de la NASA para esta investigación. Él, junto a otros científicos, participa activamente en el proyecto.
Contó a EL IMPULSO, que Osiris-Rex busca determinar la composición y otras características de la superficie de Bennu. Aunque eso no es todo: “Nos ayudará a entender cómo se originó la vida en la Tierra y posiblemente otros planetas. Nos mostrará moléculas orgánicas prebióticas”.  Creencia de la cual se está más cerca, aunque será en unos años cuando se conozca qué se encontró y sus resultados: la sonda llegará al asteroide en 2018, y un año más tarde recolectará entre 60 gramos cómo mínimo y 2 kilogramos como máximo del material que estará en manos del hombre en 2023.
El Osiris-Rex es la cuarta misión con retorno que la NASA envía al espacio. Ya lo hizo con el Apollo que trajo muestras de la Luna, el Génesis con  elementos de viento solar, y el Stardust con polvo. Cuando las muestras lleguen del espacio se estudiarán en detalle.
Para el Dr. Campins es un proyecto histórico porque Bennu tiene moléculas orgánicas y puede amenazar la Tierra con un impacto el próximo siglo.
Después de nueve días de su lanzamiento, el Dr. Campins actualizará al público con el tema en la conferencia Noche de Ciencias que promueve el Centro de Ciencias de Orlando.
El orgullo barquisimetano, a quien le apasionó la Astronomía y la Física desde los cuatros años de edad, aseguró que el Bennu puede ser un peligro en unos 160 años. Pasión que concretó cuando estudió en la Universidad de Kansas.
Su participación en esta investigación ha sido un privilegio y una experiencia enriquecedora. El Dr. Campins, está muy ansioso por conocer los resultados del proyecto. ¿La razón? “La naturaleza siempre nos sorprende”, dijo.
El proceso
Mediante un brazo retráctil, el Osiris-Rex extraerá las moléculas del temido Bennu. Durante su aproximación, proporcionará un chorro de nitrógeno gaseoso con el fin de obtener partes de regolito (material de roca sólida inalterada), que será atraído por un filtro y resguardado en la Cápsula de Retorno de Muestras de la nave.
El OSIRIS-Rex tendrá la posibilidad de tres intentos para ejecutar el procedimiento, para el cual se disponen de cinco segundos.
El Osiris-Rex cuenta con tres cámaras: la PolyCam que permite registrar gráficas en alta resolución desde 2 millones de kilómetros de distancia, la MapCam que ayudará a elaborar planos cartográficos a color del sitio, y la SamCam, que grabará el hecho histórico de recoger la muestra.
La sonda, de acuerdo a documentos en línea, obtendrá datos del origen del Sistema Solar y, evidentemente, información que servirá como base para evitar que Bennu haga estragos en la Tierra.
El Osiris-Rex, en su aproximación a Bennu, hará una descripción de la órbita, con el propósito de tener la misma dirección de rotación. Al acercarse, dirigirá su objetivo hacia la superficie. Una vez obtenido el material, se alejará de forma vertical. Cuando la sonda impacte en el asteroide, un resorte aguantará la presión del golpe. Al terminar, bastarán 0,7 m/sec para alejarse rápidamente.
A medios
En una entrevista reciente, el Dr. Campins aseguró que los asteroides analizados son aquellas partículas que han llegado a la Tierra, porque la mayor parte se ha perdido en su paso por la atmósfera. Por eso, el Osiris-Rex traerá la muestra en su estado natural. Científicos igualmente aseguran que los asteroides pueden servir para generarle combustible a futuras misiones espaciales.
Si bien es improbable que el impacto de Bennu ocurra en nuestras vidas, los científicos quieren dejar un gran aporte para que lo detengan en su momento quienes se dediquen a la investigación del universo en un futuro.
El Dr. Campins, también miembro del Museo de Arte de Orlando, trabajará con el profesor Yan Fernández, con quien analizará las imágenes que generen las cámaras del Osiris-Rex.
Impecable trayectoria
Su doctorado en Ciencias Planetarias lo obtuvo en la Universidad de Arizona y fue representante del Comité para la Utilización del Espacio Ultraterrestre de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
En la Primera Escuela Iberoamericana de Astrobiología (Caracas), fue profesor visitante, así como en la Escuela Latinoamericana de Astronomía de Río de Janeiro.
Impartió clases de Astronomía en la Universidad de Florida. Hace  14 años se incorporó a la Universidad de Florida Central, donde puso en funcionamiento el Grupo de Ciencias Planetarias, uno de los diez mejores programas con relación a ganadores y publicaciones, considerado por la NASA y NSF.
Su participación en el Osiris-Rex, dirigido por Dante Lauretta de la Universidad de Arizona, fue producto de su experiencia profesional, pues en 2010 lideró al equipo que halló hielo de agua y moléculas orgánicas en los asteroides 24 Themis y 65 Cybele.
Toda su vida, los asteroides han sido su inspiración, y hoy sigue siendo orgullo venezolano, talento larense con una trayectoria profesional valiosa y digna de premiar. De hecho, hay un asteroide que lleva su nombre, el (3327) Campins.
El más peligroso
El Osiris-Rex, un proyecto de la NASA valorado en 1.000 millones de dólares, es el más peligroso para la Tierra. El Bennu, es el cuerpo celeste con mayor posibilidad de impactar con la superficie terrestre a finales del siglo XXII. Su paso por la Tierra y la Luna será aproximadamente en 2135, año en el cual podría alterar su órbita e impactar con nuestro planeta. La NASA aseguró que el impacto es de 1 a 2.500. “Viaja alrededor del Sol a una velocidad de 101.389 kilómetros por hora. Cada seis años es visto desde la Tierra”, reseña BBC. La misión del Osiris-Rex es determinar como Bennu se ve afectada por el calentamiento o enfriamientos por la luz solar, y de esta manera alterar su órbita. Esta es una de las razones por las cuales se aprobó el plan, a fin de que se tomen medidas para el futuro y las nuevas generaciones tengan mayor conocimiento sobre el tema.
www.elimpulso.com

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