viernes, 23 de septiembre de 2016

¿Qué es lo más grande que ha existido alguna vez?

¿Qué es lo más grande que ha existido alguna vez?
·         Tue, 02/08/2016 - 09:18

Aunque para los humanos la Tierra lo es todo, desde fuera no parece ocupar un lugar demasiado destacado en el Sistema Solar, en términos de tamaño. Dentro de Júpiter, el mayor planeta del Sistema Solar, caben 1.000 Tierras, según la NASA.
En un mililitro de agua de mar pueden acumularse millones de microorganismos. Mililitro a mililitro, se puede decir que el océano Pacífico es todo un Universo para las bacterias. Algo parecido le pasa a las hormigas del jardín, para las cuales cruzar de un rosal a la tomatera de al lado puede ser una odisea. En el reino de los humanos ocurren cosas similares: A una persona que nunca ha dejado su ciudad, su país le parece inmenso, pero alguien acostumbrado a viajar quizás ve las cosas desde otra perspectiva.
La perspectiva esconde aún muchos más secretos. Aunque para los humanos la Tierra lo es todo, desde fuera no parece ocupar un lugar demasiado destacado en el Sistema Solar, en términos de tamaño. Dentro de Júpiter, el mayor planeta del Sistema Solar, caben 1.000 Tierras, según la NASA. Y en el auténtico protagonista de nuestro vecindario, el inmenso Sol, el número de Tierras que se podrían meter ahí dentro se eleva hasta el millón, según la Universidad de Cornell.
Pero según donde se mire, el Sol puede no ser tan impresionante. Tal como ha publicado Space.com, en un artículo sobre los objetos más enormes del Universo, en realidad el Sol no es más que una estrella mediocre y amarilla. Pero ahí fuera hay gigantes que convertirían al Sol en una canica cósmica. Es el caso, por ejemplo, de la estrella UY Scuti, una estrella hipergigante roja que tiene un volumen 5.000 millones de veces superior al del Sol.
Si algún «gamberro» decidiera suplantar al Sol por UY Scuti, en el centro del Sistema Solar, la estrella en cuestión engulliría todos los planetas hasta llegar a Júpiter y se quedaría a medio camino de tocar a Saturno con sus paredes.

Pero ahí fuera, hay cosas mucho más pesadas que las estrellas. Es el caso de los agujeros negros supermasivos, atractores en el centro de galaxias y que pueden llegar a acumular miles de millones de masas solares. En términos de tamaño, se puede decir que no son para tanto, porque tienen dimensiones comparables a las que alcanza el Sistema Solar.
En este punto, para llegar a los objetos aún mayores hay que saltar hasta las galaxias, esas acumulaciones de estrellas, planetas, asteroides, cometas, polvo y gas que surcan el «vacío» del espacio. La propia Vía Láctea tiene un tamaño tal que la luz necesita para cruzarla un tiempo de 100.000 años. Pero parece ser que hay galaxias aún mayores, y que su longitud es tal que la luz necesitaría millones de años para cruzarlas.
Pero hasta las galaxias pueden ser pequeñas bajo la perspectiva adecuada. En muchos casos, las galaxias están unidas mutuamente por atracciones gravitatorias, y forman clústers (también conocidos como cúmulos). Por ejemplo, en el caso de la Vía Láctea, el clúster en el que se encuentra se llama Grupo Local, un vecindario que engloba a una docena de galaxias, incluyendo a Andrómeda.
Pero los clústers también pueden estar unidos a otros clústers a través de la gravedad, y entonces forman una estructura conocida como superclúster (o supercúmulo).
Y es aquí donde se llega al mayor objeto que ha existido nunca, (que se sepa, de momento). Se trata del superclúster Hércules-Corona Borealis, una estructura descubierta en 2013 y que parece tener una extensión de 10.000 millones de años luz, lo que le sitúa muy cerca de la longitud conocida del Universo, unos 13.700 millones de años luz.
«Habría pensado que esta estructura era demasiado grande para existir. Aunque soy el coautor de su descubrimiento, aún tengo mis dudas», dijo Jon Hakkila, astrónomo del College of Charleston, Carolina del Sur. «Pero creemos que esa estructura existe».
Aquel objeto inimaginable fue descubierto gracias a las ráfagas de rayos X, un tipo de radiación que suele indicar dónde se concentran importantes cantidades de masa, y que señalaron con claridad en dirección a la constelación de Hércules y Corona Borealis.
El problema es que esta estructura tan inmensa atentaba contra un principio de la cosmología, según el cual, a grandes escalas, la materia del Universo debe estar distribuida de forma homogénea. ¿Por qué se acumularía en una región y no en otra? ¿Como puede existir algo tan sumamente grande? La respuesta está oculta tras la distorsión de la perspectiva.

https://youtu.be/6aDCwPONOp4https://youtu.be/4S69zZwYrx0
Fuente: ABC

AJV
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