miércoles, 26 de octubre de 2016

ASTRO-NOTICIAS 26-10-16



Imagen del sitio de aterrizaje del módulo Schiaparelli captada por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) de la NASA.
21 de octubre de 2016.
El Orbitador de Reconocimiento de Marte, MRO, de la NASA ha identificado nuevas marcas en la superficie del planeta rojo, las cuales se asocian a la entrada, descenso y aterrizaje del módulo tecnológico de prueba del sistema de descenso seguro Schiaparelli, de la misión  ExoMars de la ESA/ROSCOSMOS.
Schiaparelli entró en la atmósfera marciana el 19 de octubre para realizar un descenso controlado de 6 minutos a la superficie, pero se perdió el contacto con el módulo casi un minuto antes del contacto con la superficie del planeta rojo. Los datos registrados por su nodriza, el Orbitador de Traza Gases (TGO), continúan siendo analizados para comprender lo que sucedió durante la secuencia de descenso de Schiaparelli.
Mientras tanto, la cámara CTX baja resolución a bordo del Orbitador de Reconocimiento de Marte (MRO) tomó fotografías del sitio esperado aterrizaje de Schiaparelli en el Meridiani Planum, el 20 de octubre como parte de una campaña de imagen planificada.
La imagen publicada hoy tiene una resolución de 6 metros por píxel y muestra dos nuevas características en la superficie cuando se compara con una imagen de la misma cámara tomada en mayo de este mismo año.
Una de las nuevas características de la zona es brillante y ha sido asociada con el paracaídas, cuyo diámetro de 12m fue utilizado en la segunda etapa de descenso de Schiaparelli, después de la entrada inicial. El paracaídas y el escudo térmico fueron liberados de Schiaparelli antes de la fase final, durante el cual sus nueve propulsores deberían haber disminuido a un punto muerto justo por encima de la superficie.
La otra novedad es una mancha oscura más o menos difusa de 15 x 40 metros de tamaño, cerca de 1 km al norte del paracaídas. Esto se interpreta como el resultado de los efectos del choque del módulo Schiaparelli contra la superficie marciana, tras una caída libre desde una altura de entre 2 y 4 kilómetros a una velocidad superior a 300 km/h, luego de que sus propulsores solo se encendieron durante 5 de los 30 segundos que debieron estarlo. El tamaño relativamente grande de la característica podría entonces surgir de material que emergió de la superficie perturbada por el impacto y por la posible explosión de los tanques de combustible de los propulsores, ya que este no fue consumido totalmente por apagarse los propulsores antes de tiempo. Estas interpretaciones preliminares se perfeccionarán tras un análisis adicional.
Una mirada más atenta a estas características se tomará la próxima semana con HiRISE, la cámara de más alta resolución a bordo de MRO. Estas imágenes también pueden revelar la ubicación de la pantalla térmica frontal.
La posición de la marca oscura muestra que Schiaparelli impactó aproximadamente el 5,4 km al oeste de su punto de aterrizaje previsto, pero aun dentro del área elíptica nominal establecida de 100 x 15 km.
Por ahora, los equipos continúan decodificando los datos extraídos de la grabación de señales de descenso Schiaparelli registrados por el ExoMars TGO con el fin de establecer correlaciones con las mediciones realizadas con el gigante Metrewave Radiotelescopio (GMRT), un conjunto de telescopios experimentales situados cerca de Pune, India y con la sonda de la ESA Mars Express en órbita de Marte. Una cantidad sustancial de datos muy valiosos de ingeniería Schiaparelli fueron enviados a los autores TGO durante el descenso y está siendo analizada por los ingenieros día y noche, el objetivo es reconstruir paso a paso y en detalle todo el evento de descenso de Schiaparelli.
El orbitador ExoMars TGO se encuentra actualmente en órbita y está funcionando muy bien. El mismo comenzará su misión científica principal para estudiar la atmósfera de Marte en busca de posibles indicios de vida por debajo de la superficie según lo planificado.
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Urano puede tener dos lunas todavía no descubiertas.
21 de octubre de 2016.
Urano en colores falsos. Crédito Telescopio Espacial Hubble. Agosto 2003.
La nave espacial Voyager 2 de la NASA voló por Urano hace 30 años, pero los investigadores todavía están haciendo descubrimientos con los datos recolectados por el sobrevuelo. Un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Idaho sugiere que podría haber dos pequeñas lunas, que no habrían sido descubiertas debido a que orbitan cerca de dos de los anillos del planeta.
Rob Chancia, un estudiante de doctorado de la Universidad de Idaho, ha detectado patrones clave en los anillos, mientras estudiaba las imágenes de los helados anillos de Urano tomadas por el Voyager 2 en 1986. Se dio cuenta que la cantidad de material en el borde del anillo alfa - uno de los más brillantes de Urano - cambia periódicamente. Un patrón similar, aún más prometedor, se pudo detectar en la misma parte del anillo beta.
"Cuando nos fijamos en este patrón en diferentes lugares alrededor del anillo, y con imágenes en diferentes longitudes de onda, nos dimos cuenta que algo hace romper la simetría", dijo Matt Hedman, un profesor asistente de física en la Universidad de Idaho, que trabajó con Chancia para investigar el hallazgo. Sus resultados serán publicados en The Astronomical Journal y se han publicado en la página de arXiv.
Chancia y Hedman están bien versados en la física de los anillos planetarios: han estudiado los anillos de Saturno usando datos de la nave espacial Cassini, que actualmente está en órbita alrededor de Saturno. Los datos de Cassini han producido nuevas ideas acerca de cómo se comportan los anillos, situación que les permitió a los investigadores a que la NASA permitiese examinar los datos recogidos por la sonda Voyager 2 en Urano. En concreto, analizaron las ocultaciones de radio - hecha cuando la Voyager 2 envió ondas de radio a través de los anillos para ser detectados en la Tierra - y ocultaciones estelares, hechas cuando la nave mide la luz de las estrellas de fondo brillan a través de los anillos, lo que ayuda a revelar la cantidad de material que contienen.
Encontraron que el patrón en los anillos de Urano es similar a las estructuras relacionadas con las lunas en los anillos de Saturno. Estos pequeños grumos en los anillos de Saturno a menudo se denominan “lunetas”. Los investigadores estiman que las posibles pequeñas nuevas lunas en los anillos de Urano tendrían en 4 a 14 kilómetros de diámetro.
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Un anillo de Einstein podría permitirnos observar en 2028 el planeta Próxima b.
21 de octubre de 2016.
Un fenómeno de lente gravitacional muy raro, previsto en el año 2028, puede permitirnos ver de cerca Próxima b, el recién descubierto planeta como la Tierra en la zona habitable de nuestra estrella vecina.
Usando datos nuevos y de archivo obtenidos con una gama de telescopios de European Southern Observatory (ESO), astrónomos franceses dirigidos por Pierre Kervella, del CNRS/Universidad de Chile, ha predicho las trayectorias del dúo estelar de rápido movimiento conocido como Alfa Centauri A y B, con un margen de error residual.
La alineación predicha por este estudio entre la estrella más masiva en el par de Alfa Centauri, llamada Alpha Centauri A, y una estrella de fondo distante - probablemente una gigante roja - apodada S5, tendrá lugar en mayo de 2028. Hay una gran posibilidad de que la luz de S5 produzca un anillo de Einstein alrededor de Alfa Centauri A, observable con telescopios del ESO. De sucederse este evento, esto proporcionaría una oportunidad única para buscar objetos planetarios de baja masa en nuestro sistema estelar más cercano. Esto es particularmente interesante a la luz del reciente descubrimiento del planeta Próxima b, que orbita alrededor de la tercera estrella en el mismo sistema de la estrella, conocida como Próxima Centauri.
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Señales desconcertantes en 234 estrellas como el Sol.
21 de octubre de 2016.

Dos astrónomos de la Universidad de Laval (Canadá) han encontrado señales 'desconcertantes' procedentes de 234 estrellas de una muestra de 2,5 millones incluidas en el Sloan Digital Sky Survey.
El estudio, titulado "Descubrimiento de modulaciones periódicas espectrales peculiares en una pequeña fracción de estrellas de tipo solar" acaba de ser publicado en arXiv.org.
Las señales detectadas se traducen en pulsos de luz separados por intervalos de tiempo constantes, algo extremadamente inusual por no decir imposible. Estas señales son las mismas que se predicen si una sociedad tecnológica estaba usando láseres de gran alcance para comunicarse con estrellas lejanas. Las señales son sólo un porcentaje muy pequeño en referencia a la muestra, pero las mismas "tienen exactamente la forma de una señal ETI (Inteligencia Extraterrestre)" que se predijo en un estudio previo realizado por Borra.
Las 234 estrellas del estudio de Borra y de Trottier no son al azar. Están "mayoritariamente en el rango espectral de F2 a K1", el mismo de nuestro propio Sol, la única estrella que se sabe que tiene una especie inteligente viviendo cerca.
Los autores reconocen cinco causas potenciales de sus hallazgos: efectos de la reducción de datos instrumental, transiciones rotacionales de las moléculas, la transformada de Fourier de las líneas espectrales, pulsaciones rápidas, y por último la señal de inteligencia extraterrestre predicha por en 2012. Se descartan las moléculas o pulsaciones como causas, y se consideran muy improbables que las señales sean causadas por el propio análisis de Fourier. Esto deja dos fuentes posibles para las señales detectadas. O son una consecuencia del propio instrumento Sloan y la reducción de datos, o en realidad son una señal de inteligencias extraterrestres.
Breaktrough Initiative Listen, un proyecto que busca de vida inteligente en el cosmos, planea usar el telescopio automatizado Planet Finder en el Observatorio Lick para observar más algunas de las 234 estrellas de Borra.
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Taikonautas chinos en su Estación Espacial.
19 de octubre de 2016.
Un par de taikonautas chinos ingresaron a la estación espacial de su país para una estancia de un mes de extensión, la más larga hasta ahora en el programa espacial que China adelanta con objetivos cada vez más complejos.
La nave espacial Shenzhou 11 despegó el lunes 17 de octubre en la mañana y se acopló con la estación Tiangong 2 el 19 de octubre, usando una maniobra automatizada que funcionó durante las misiones a una estación experimental anterior.
Después de haber cambiado de su traje espacial en un mono azul, el comandante de la misión Jing Haipeng abrió la escotilla y entró en la estación poco después de las 6 de la mañana hora de Beijing (22:00 GMT), seguido por Chen Dong, que está haciendo su primer viaje al espacio.
Los dos astronautas chinos extienden su saludo desde la estación espacial. Crédito: Xinhua.
La estación espacial fue lanzada el 15 de septiembre y se encuentran orbitando a 393 kilómetros de altura sobre la Tierra. La misión muestra la creciente sofisticación del programa tripulado del país que puso en marcha por primera vez un ser humano al espacio hace 13 años.
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Próximo objetivo de sonda New Horizons es rojizo.
18 de octubre de 2016.
El siguiente objetivo para la misión New Horizons de la NASA, que hiciera un vuelo histórico sobre Plutón y Caronte el pasado mes de julio de 2015, por lo visto guarda un parecido en su aspecto con este planeta enano.
Los datos del Telescopio Espacial Hubble sugieren que 2014 MU69, un pequeño objeto del Cinturón de Kuiper (KBO) ubicado a aproximadamente 1.600 millones de kilómetros más allá del sistema de Plutón, no solo es rojo sino más rojo, que el mismo Plutón. Este es la primera indicación de las propiedades superficiales del objeto más lejano que la Nuevos Horizontes contemplará el 1° de Enero de 2019.
Los científicos de la misión hablan de este y otras conclusiones de los objetos del Cinturón de Kuiper y de Plutón durante esta semana en la División de Ciencias Planetarias de la Sociedad Astronómica Americana (DPS) y del Congreso Europeo de Ciencias Planetarias (EPSC) que encuentran reunidos en Pasadena, California.
Alan Stern dijo: “Estamos encantados con la exploración llevada adelante por New Horizons y también sobre lo que todavía estamos descubriendo a partir de los datos del sobrevuelo a Plutón”. “Ahora, con nuestra nave espacial que transmite los últimos datos de su vuelo a través del sistema de Plutón, sabemos que la próxima gran exploración de Plutón requerirá de otra misión para ser enviada allí”.
Stern dijo de lo complejo que es Plutón, con una atmósfera nebulosa y estratificada y que parece ser que está libre de nubes, pero el equipo ha detectado un puñado de posibles nubes en las imágenes tomadas con las cámaras de la New Horizons’. “Si hay nubes, significaría que el clima en Plutón es aún más complejo de lo que imaginamos”.
Tanto el Hubble y las cámaras de New Horizons se han dirigido a los KBO en los últimos dos años, con la New Horizons aprovechando su punto de vista único en el Cinturón de Kuiper observa casi una docena de pequeños mundos en esta región apenas explorada. MU69 es en realidad el más pequeño KBO de haberse medido su color y los científicos han utilizado los datos que confirman que el objeto es parte de la llamada región fría clásica del cinturón de Kuiper, que se cree que contiene algunos de los más antiguos, más prehistórico material del Sistema Solar.
“El color rojizo nos dice el tipo de Objeto del Cinturón de Kuiper que es 2014 MU69”, dijo Amanda Zangari (Instituto de Investigación del Suroeste). “Los datos confirman que el día de Año Nuevo de 2019, New Horizons buscará en uno de los antiguos bloques de construcción de los planetas”.
La nave espacial New Horizons está actualmente a 5.500 millones de kilómetros de la Tierra y alrededor de 540 millones de kilómetros más allá de Plutón, y se mueve a unos 14 kilómetros por segundo. Alrededor del 99% de los datos tomados por la sonda New Horizons ya han sido reunidos y almacenados en sus grabadoras digitales durante el encuentro con Plutón, ahora han sido transmitido a la Tierra, esta transmisión de datos que ha completado este 23 de octubre pasado y la New Horizons ha cubierto alrededor de un tercio de la distancia desde Plutón a su próximo objetivo de sobrevuelo, que ahora está a casi 1.000 millones de kilómetros por delante.
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Estudian Estrellas que devoran a sus planetas.
17 de octubre de 2016.

El año pasado, un grupo de investigadores descubrió la presencia de litio en la explosión de una nova. Ahora, un equipo de astrónomos estudia la presencia del elemento en las estrellas llamadas gigantes rojas.
“En el interior de las estrellas, el litio se destruye a temperaturas relativamente bajas. Esto ocurre mientras la estrella está en su etapa de secuencia principal (cuando es similar al Sol y está quemando hidrógeno en su núcleo). Cuando evoluciona, y se convierte en una gigante roja, sus capas externas aumentan de tamaño lo que provoca que el litio se diluya y disminuya. Esto implica que las gigantes deberían tener poco o nada de este elemento”, explica Claudia Aguilera, estudiante del doctorado en Astrofísica de la Universidad Católica y autora principal del artículo que detalla los resultados del estudio.
Esa es la situación para la gran mayoría de las llamadas gigantes rojas, sin embargo, explica Aguilera, “hay un pequeño porcentaje de ellas que tiene altas abundancias de litio. ¿Por qué? No hay claridad, pero una de las posibilidades es que la estrella esté ¡engullendo alguno de los planetas que la rodean!
EL estudio realizado, se centra en la búsqueda de la posible señal que podría dejar un planeta o una enana marrón al ser consumido para ver si podría explicar estas gigantes ricas en litio”. Los resultados de la investigación, revelan que no todos los planetas producen una señal perceptible. “De las llamadas enanas marrones las más masivas no aumentan el litio de la estrella, pero planetas menos masivos, como Júpiter sí pueden dejar este rastro como una señal indiscutible”.
Gracias al modelo desarrollado se podrán buscar sistemas donde es más probable encontrar gigantes ricas en litio que tienen en común la “ingesta de sus compañeras de masa subestelar”.
“Los siguientes pasos incluyen seguir con el estudio teórico, incluyendo cada vez más procesos de posible importancia, pero a la vez estamos diseñando experimentos, es decir, programas de observación”, acota quien guio la investigación, el profesor Julio Chanamé, académico del Instituto de Astrofísica UC e investigador del Centro de Astrofísica CATA y del Instituto Milenio de Astrofísica. Otra de las posibilidades es que “otros científicos podrían aplicar nuestra investigación para estudiar planetas alrededor de estrellas un poco más masivas que el Sol, que son un poco más difíciles de estudiar con los métodos convencionales”, concluye Aguilera.
El estudio “On Lithium-rich Red Giants. I. Engulfment Of Substellar Companions” fue publicado en la edición del 1 de octubre de 2016 de The Astrophysical Journal.
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