miércoles, 5 de octubre de 2016

Cosmo Noticias 05-10-16

Cosmo Noticias

Posted: 30 Sep 2016 07:05 PM PDT


Rosetta y Philae “descansan” sobre la superficie del cometa. Crédito: ESA.

La misión Rosetta de la ESA ha finalizado según lo previsto, con el impacto controlado sobre el cometa que lleva estudiando más de dos años.
La confirmación del final de la misión llegó al centro de control de la ESA en Darmstadt, Alemania, a las 11:19 GMT del 30 de septiembre con la pérdida de la señal de Rosetta tras el impacto.
Rosetta llevó a cabo su maniobra final la noche anterior a las 20:50 GMT, iniciando su trayecto para colisionar sobre el cometa desde una altitud de 19 km. El destino de Rosetta era un punto en el lóbulo inferior de 67P/Churyumov-Gerasimenko, cerca de una zona de fosas activas en la región de Ma’at.
El descenso brindó a Rosetta la oportunidad de estudiar el entorno de gas, polvo y plasma más cercano a la superficie del cometa, así como de capturar imágenes de muy alta resolución.
La información recogida durante el descenso a esta fascinante región se transmitió a la Tierra antes del impacto, dado que la comunicación con la nave ya no era posible.
“Rosetta ha vuelto a entrar en los libros de historia. Hoy celebramos el éxito de una misión revolucionaria, que ha logrado superar todos nuestros sueños y expectativas, y que continúa el legado de la ESA como pionera en el estudio de los cometas”, afirma Johann-Dietrich Wörner, director general de la ESA.
Álvaro Giménez, director de ciencia de la ESA, añade: “Gracias a este enorme esfuerzo internacional a lo largo de décadas, hemos logrado nuestro objetivo de llevar un laboratorio científico de primer orden a un cometa para estudiar su evolución en el tiempo, algo que ninguna otra misión de este tipo ha intentado siquiera”.
“Rosetta estaba en nuestros planes antes incluso que Giotto, la primera misión de la ESA en el espacio profundo que permitió tomar la primera imagen del núcleo de un cometa cuando pasó junto a Halley en 1986”, indica Giménez. “Esta misión se ha prolongado durante carreras profesionales enteras y los datos recopilados mantendrán ocupados a generaciones de científicos durante las próximas décadas”.
Última imagen obtenida por Rosetta. Inicialmente se informó que se encontraba a 50 metros al momento de obtener la imagen, pero el análisis posterior indica que la sonda estaba a unos 20 metros del cometa.


Crédito: ESA/Rosetta/MPS for OSIRIS Team MPS/UPD/LAM/IAA/SSO/INTA/UPM/DASP/IDA.

Marc McCaughrean, asesor científico senior de la ESA, admite: “Más allá del triunfo científico y técnico, el fantástico viaje de Rosetta y su módulo de aterrizaje, Philae, ha conquistado el imaginario mundial, atrayendo a un nuevo público ajeno a la comunidad científica. Ha sido emocionante contar con todo el mundo en esta aventura”.
Desde su lanzamiento en 2004, Rosetta se encuentra en su sexta órbita alrededor del Sol. En su viaje de casi 8.000 kilómetros, la sonda ha sobrevolado tres veces la Tierra y una vez Marte, y se ha encontrado con dos asteroides. La nave resistió 31 meses de hibernación en el espacio profundo durante el tramo más distante, antes de despertar en enero de 2014 y, finalmente, llegar al cometa en agosto de ese mismo año.
Tras convertirse en la primera nave espacial en orbitar un cometa y en la primera en enviar un módulo de aterrizaje, Philae, en noviembre de 2014, Rosetta ha seguido monitorizando la evolución del cometa durante su máximo acercamiento al Sol y más allá.
La decisión de finalizar la misión sobre la superficie de 67P/Churyumov-Gerasimenko se debe a que Rosetta y el cometa van a volver a abandonar la órbita de Júpiter. A una distancia del Sol muy superior a la alcanzada hasta ahora, la sonda no recibiría energía suficiente como para funcionar.
Además, los operadores de la misión se enfrentaban a un periodo inminente de meses en los que el Sol quedaría cerca de la línea de visión entre Rosetta y la Tierra, lo que habría dificultado cada vez más las comunicaciones con la sonda.
Patrick Martin, responsable de la misión, lo explica así: “Al decidir que Rosetta impactara en la superficie del cometa, incrementábamos enormemente los datos científicos recopilados en la misión mediante una última operación única”.
“Es un final agridulce, pero había que reconocer que la mecánica del Sistema Solar estaba en nuestra contra: el destino de Rosetta estaba sellado desde hacía mucho tiempo. Pero sus espectaculares logros permanecerán para la posteridad y serán utilizados por la próxima generación de jóvenes científicos e ingenieros de todo el mundo”, dice Martin.
Aunque ya terminó el aspecto operativo de la misión, el análisis científico continuará durante años y años.
“Igual que la Piedra Rosetta, de la que toma el nombre esta misión, fue clave para comprender las lenguas antiguas y la historia, el vasto tesoro que constituyen los datos proporcionados por la sonda Rosetta va a cambiar nuestra idea de cómo se formaron los cometas y el propio Sistema Solar”, prevé Matt Taylor, científico del proyecto.
“Como es inevitable, ahora tenemos nuevos misterios que resolver. El cometa aún no ha desvelado todos sus secretos y estoy seguro de que nos esperan numerosas sorpresas en este increíble archivo. Así que mejor no despistarse, porque esto es solo el principio”.

Fuente: ESA
Posted: 30 Sep 2016 08:00 AM PDT
Interacción entre el viento solar y el campo magnético Tierra. Crédito: Darren De Zeeuw.

A partir de la próxima semana, las previsiones de los efectos de las tormentas solares por primera vez ayudarán a proteger la red eléctrica y los satélites de comunicaciones regionales, gracias a una nueva herramienta desarrollada por investigadores de la Universidad de Michigan (UM) y la Universidad Rice.
Las tormentas solares son torrentes de partículas cargadas y campos electromagnéticos provenientes del sol que afectan el campo magnético del planeta. Alteraciones mayores pueden enviar corrientes dañinas a las líneas de energía, obstaculizando las operaciones y poniendo en riesgo caros transformadores. También pueden dañar los satélites.
Hoy en día, los científicos saben que cuando una tormenta se dirige hacia nosotros, es imposible predecir qué región de la Tierra será más afectada. Así, las empresas de servicios públicos y los operadores de satélites no siempre pueden limitar los daños a sus sistemas mediante el corte de componentes clave.
Eso cambiará el 1 de octubre, cuando el Centro de Predicción del Clima Espacial de la de Administración Oceánica y Atmosférica Nacional (NOAA) comience a utilizar un nuevo modelo de pronóstico geoespacial que puede dar datos únicos de cada parcela de 350 millas cuadradas en la Tierra, y hasta 45 minutos antes del arribo de una tormenta solar.
“Esta es la primera vez que las empresas de servicios públicos tendrán un pronóstico regional de los efectos del clima espacial con cualquier tiempo de espera”, dijo Dan Welling, asistente de investigación científica en el Departamento de Clima y Ciencias del Espacio e Ingeniería de la UM y uno de los desarrolladores del modelo. “En comparación con la predicción del tiempo atmosférico, esto suena como un paso trivial, pero en términos de tiempo en el espacio, es un gran paso”.
Los seres humanos no han experimentado una tormenta solar catastrófica desde la instalación de redes eléctricas y el lanzamiento de satélites. Una poderosa tormenta geomagnética solar, fenómeno conocido como Evento Carrington, golpeó la Tierra en septiembre de 1859 causando interrupciones significativas, pero en ese tiempo sólo había cables de telégrafo. Estos siguieron recibiendo mensajes aún después de ser desconectados e incluso algunos prendieron fuego al papel.
Si un evento similar ocurriera hoy “realmente sería un desastre mucho peor que un huracán importante”, dijo Gabor Toth, profesor de investigación en el Departamento de Clima y Ciencias del Espacio e Ingeniería de la UM y uno de los desarrolladores del modelo.
Los cortes de energía podrían durar meses o más, ya que podría tomar mucho tiempo para reemplazar los transformadores eléctricos dañados. Eso es mucho tiempo en las sociedades que dependen de la electricidad para los elementos esenciales como la comida, el calor, el agua y la comunicación.
“El modelo de Geoespacio nos ayudará a proporcionar una mejor información a la Corporación de Confiabilidad Eléctrica de América del Norte, y a través de ellos, a los operadores de la red cuyas decisiones afectan a más de 334 millones de personas en los EE.UU. y Canadá”, dijo Howard Singer, director científico de meteorología espacial en el Centro de Predicción. “Nuestros pronósticos se pueden utilizar para proporcionar, por primera vez, la información regional procesable necesaria para reducir el riesgo de clima espacial extremo”.
Científicos han estimado que hay hasta un 12% de posibilidades de que la Tierra sea golpeada por una tormenta solar extrema en la próxima década. En 2012, un Efecto Carrington cruzó la órbita de la Tierra a sólo una semana de impacto. Desde entonces, se han tomado medidas importantes. En junio del 2014, la Comisión Federal Reguladora de Energía comenzó a requerir a los servicios públicos prepararse para las tormentas solares. Y en 2015, la Casa Blanca dio a conocer un plan de acción sobre meteorología espacial.
El clima espacial extremo puede ocurrir en cualquier momento, pero históricamente las tormentas más fuertes tienden a producirse durante la fase de declive del ciclo de actividad de 22 años del Sol.

Los secretos de una mancha espacial gigante

Posted: 26 Sep 2016 08:00 AM PDT
Simulación computacional de una mancha Lyman-alfa. Esta simulación rastrea la evolución del gas y de la materia oscura usando uno de los últimos modelos de formación de galaxias. Crédito: J. Geach/D. Narayanan/R. Crain.
Un equipo internacional de astrónomos que ha utilizado el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO) y otros telescopios, ha descubierto la verdadera naturaleza de un extraño objeto del Universo distante llamado “mancha Lyman-Alfa”. Hasta ahora, los astrónomos no entendían qué mecanismo hacía que estas enormes nubes de gas brillaran tanto, pero ALMA ha detectado dos galaxias en el corazón de uno de estos objetos, y están atravesando una frenética etapa de formación estelar que ilumina todo su entorno. Estas enormes galaxias están, a su vez, en el centro de un enjambre de galaxias más pequeñas en lo que parece ser una fase temprana en la formación de un cúmulo masivo de galaxias. Las dos fuentes de ALMA están destinadas a convertirse en una única galaxia elíptica gigante.
Las manchas Lyman-alfa (“Lyman-alpha Blobs”, LAB) son gigantescas nubes de gas de hidrógeno que pueden abarcar cientos de miles de años luz y se encuentran a grandes distancias cósmicas. El nombre refleja la característica longitud de onda de la luz ultravioleta que emiten, conocida como radiación Lyman-alfa. Desde su descubrimiento, los procesos que dan lugar a los LABs han sido un rompecabezas astronómico. Ahora, nuevas observaciones llevadas a cabo con ALMA, han aclarado el misterio.
Una de las manchas Lyman-alfa más grande conocida, y la más ampliamente estudiada, es la mancha SSA22-Lyman-alfa 1 o LAB-1. Incrustado en el núcleo de un gran cúmulo de galaxias que se encuentra en las primeras etapas de formación, fue el primer objeto de su tipo en ser descubierto –en el año 2000– y se encuentra tan lejos que su luz ha tardado unos 11.500 millones de años en llegar hasta nosotros.
Posted: 27 Sep 2016 08:00 AM PDT

Composición de Europa y sus posibles penachos de agua (sector inferior izquierdo). Crédito: NASA, ESA, W. Sparks (STScI) y Centro Científico de Astro-geología del USGS.

Observaciones del Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA muestran lo que se sospecha que son penachos de agua brotando desde la luna helada Europa. Estas observaciones refuerzan una investigación anterior que sugiere que Europa, una luna de Júpiter, está liberando vapor de agua. Un equipo de astrónomos, liderado por William Sparks del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial (STScI) en Baltimore, Maryland, observó estas proyecciones similares a dedos mientras se veía el limbo de Europa cuando la luna pasaba frente a Júpiter. El equipo decidió usar este método de observación inspirado por los estudios de atmósferas de planetas que orbitan otras estrellas, con el objetivo inicial de determinar si la luna posee una tenue atmósfera.
Se estima que los penachos se elevan unos 200 km antes de, presumiblemente, caer de vuelta a la superficie de Europa. Esto es emocionante, dado que Europa es un posible lugar donde pudo haberse desarrollado vida fuera de la Tierra. Si los penachos en cuestión se originan en el océano sub-superficial de Europa (que posee dos veces la cantidad de agua de los océanos de la Tierra), su liberación podría actuar como un elevador para llevar la vida de este océano hasta la superficie de la luna, donde podría ser recolectada por una sonda espacial.
De confirmarse, este hallazgo ofrece una manera conveniente para acceder a la química del océano sub-superficial de Europa sin tener que perforar kilómetros de hielo. Además, Europa se convertiría en la segunda luna del Sistema Solar con columnas de vapor de agua conocidas, tras la luna Encélado de Saturno.
El estudio “Probing For Evidence Of Plumes On Europa With HST/STIS” será publicado en la edición del 29 de septiembre de 2016 de The Astrophysical Journal.
Fuente: HubbleSite
Posted: 28 Sep 2016 08:00 AM PDT
Grupo Local de galaxias. Crédito: Andrew Colvin, Fobos92 (Wikimedia Commons).
Un nuevo estudio muestra que las estrellas de Carina se formaron en dos eventos. “El primero tomó lugar en toda la extensión de dicha galaxia, para luego –mil millones de años después– desarrollarse un segundo proceso de formación estelar, pero esta vez circunscrito a la zona aledaña al núcleo galáctico”, explica Felipe Santana, autor principal del descubrimiento e investigador postdoctoral del Departamento de Astronomía FCFM de la Universidad de Chile.
Hasta antes de esta investigación la astronomía suponía que era la Vía Láctea, la que encendía la formación estelar de Carina cuando ambas se acercaban, no obstante “nuestras observaciones prueban exactamente lo contrario… la evolución de esta galaxia se debió a procesos internos”, cuenta Ricardo Muñoz, astrónomo del Departamento de Astronomía FCFM U. de Chile.
La pieza que faltaba
“Nuestro análisis mostró que después de formarse esta galaxia enana (Carina), empezaron a morir sus primeras estrellas las que explotaron en forma de supernovas, éstas desplegaron una cantidad enorme de energía al medio que las rodeaba. Dicha energía proveniente de supernovas se traspasó al gas que había dentro de la galaxia, el que se calentó y expandió”, continúa Muñoz.
“Al ocurrir este fenómeno, dicho gas no pudo seguir formando estrellas y por tanto la galaxia pasó por un período de más de mil millones de años en que estuvo completamente inactiva. Con el tiempo el gas se enfrió y nuevamente se contrajo cayendo hacia el centro de Carina, formando estrellas por unos 5 mil millones de años más”, aclara el investigador postdoctoral.
El hallazgo entrega una explicación física coincidente con las observaciones a un fenómeno muy relacionado con la formación de las galaxias que rodean la Vía Láctea. “Estos pequeños cuerpos orbitan alrededor de nuestra galaxia igual que como lo hace la Luna con la Tierra. La teoría indica que a partir de este tipo de objetos se formó la Vía Láctea y reconstruyendo el pasado de estas galaxias enanas podemos reconstruir la historia de formación de nuestro propio ambiente”, concluye Santana.
La investigación se basó en observaciones realizadas por telescopio Magallanes II, del Observatorio Las Campanas perteneciente a la Carnegie Institution of Science y representa dos años de trabajo de los investigadores postdoctorales Felipe Santana y Andrés Guzmán, y del académico del Departamento de Astronomía e investigador del Centro de Astrofísica CATA, Ricardo Muñoz.
El estudio “A MegaCam Survey of Outer Halo Satellites. VI: The Spatially Resolved Star Formation History of the Carina Dwarf Spheroidal Galaxy” será publicado en la edición del 1 de octubre de 2016 de The Astrophysical Journal.

Fuente: CATA

La mancha Lyman-alfa LAB-1. Crédito: ESO/M. Hayes.
Un equipo de astrónomos, liderado por Jim Geach, del Centro de Investigación en Astrofísica de la Universidad de Hertfordshire (Reino Unido), ha utilizado el radiotelescopio ALMA con su inigualable capacidad para observar la luz de las nubes de polvo frías en galaxias lejanas, para estudiar LAB-1 en profundidad. Esto les permitió identificar y distinguir varias fuentes de emisión submilimétrica.
Combinando las imágenes de ALMA con las observaciones del instrumento MUSE, instalado en el VLT para captar la luz Lyman-alfa, pudieron demostrar que las fuentes de ALMA se encuentran en el corazón de la mancha Lyman-alfa, donde están formando estrellas a un ritmo cien veces superior al de la Vía Láctea.
Además, la capacidad del Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA de obtener imágenes de campo profundo y la espectroscopía proporcionada por el Observatorio W. M. Keck demostraron que las fuentes de ALMA están rodeadas por numerosas galaxias compañeras débiles que podrían estar bombardeando las fuentes centrales de ALMA, ayudando a impulsar sus altas tasas de formación estelar.
Llegados a este punto, el equipo llevó a cabo una sofisticada simulación de formación de galaxias para demostrar que la gigante nube brillante de emisión Lyman-alfa puede explicarse si la luz ultravioleta producida por la formación de estrellas en las fuentes de ALMA dispersa el gas de hidrógeno circundante. Esto daría lugar a la mancha Lyman-alfa que vemos.
Diagrama que explica cómo brilla una mancha Lyman-alfa. Crédito: ESO/J. Geach.
Jim Geach, autor principal del nuevo estudio, explica: “Imaginen un farol en una noche con niebla: vemos el resplandor difuso porque la luz se dispersa por las pequeñas gotitas de agua. Aquí sucede algo similar, salvo que el farol es una galaxia con intensa formación estelar y la niebla es una enorme nube de gas intergaláctico. Las galaxias están iluminando su entorno”.
Entender cómo se forman y evolucionan las galaxias es un desafío enorme. Los astrónomos piensan que las manchas Lyman-alfa son importantes porque parecen ser los lugares donde se forman las galaxias más masivas del Universo. En particular, la luz Lyman-alfa extendida, proporciona información sobre lo que está sucediendo en la nube de gas primordial que rodea a las galaxias jóvenes, una región que es muy difícil de estudiar, pero cuya comprensión resulta fundamental.
Jim Geach, concluye, “Lo que resulta emocionante acerca de estas manchas es que por fin podemos ver lo que está sucediendo alrededor de estas galaxias jóvenes en crecimiento. Durante mucho tiempo, el origen de la luz Lyman-alfa extendida ha generado polémica. Pero, con la combinación de nuevas observaciones y simulaciones de vanguardia, creemos haber resuelto un misterio de hace 15 años: Lyman-alfa Blob-1 es el lugar de formación de una galaxia elíptica masiva que un día será el corazón de un cúmulo gigante. Estamos viendo una fotografía de la unión de esta galaxia hace 11.500 millones de años”.
El artículo “ALMA observations of Lyman-α Blob 1: Halo sub-structure illuminated from within” será publicado en The Astrophysical Journal.
Fuente: ALMA


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