lunes, 10 de octubre de 2016

Cosmo Noticias 10-10-16





Posted: 07 Oct 2016 08:00 AM PDT

Ilustración artística de tres planetas gigantes en un sistema binario. Crédito: Robin Dienel/Carnegie.
Mientras más buscamos, más notamos la gran diversidad en los sistemas planetarios alrededor de otras estrellas. Y, curiosamente, los cazadores de exo-planetas están descubriendo que la mayoría de los sistemas estelares son muy diferentes del nuestro.
Un ejemplo es un sistema recientemente descubierto que está muy poblado. Está formado por tres planetas gigantes en un sistema de dos estrellas. Una estrella alberga dos planetas y la otra el tercero. El sistema representa el sistema binario que alberga planetas con la menor separación entre sus estrellas que se haya observado.
“La probabilidad de hallar un sistema con todos estos componentes era extremadamente pequeña, así que estos resultados servirán como un punto de referencia importante para comprender la formación planetaria, especialmente en los sistemas binarios”, dijo Johanna Teske de la Institución Carnegie de Ciencia.
Teske y su equipo dijeron que este sistema puede ayudar a explicar la influencia que los planetas gigantes como Júpiter tienen sobre la arquitectura de un sistema solar.
“Estamos intentando determinar si los planetas gigantes como Júpiter a menudo tienen largas y/u órbitas excéntricas”, explicó Teske. “Si este es el caso, sería una pista importante para determinar el proceso por el que nuestro Sistema Solar se formó, y podría ayudarnos a comprender dónde es probable encontrar planetas habitables”.
Las estrellas gemelas se llaman HD 133131A y HD 133131B. La más antigua alberga dos planetas del tamaño de Júpiter y la más nueva tiene un planeta con una masa al menos dos veces la de Júpiter. Los tres planetas tienen órbitas altamente elípticas o excéntricas. Hasta ahora no se ha detectado mundos rocosos más pequeños, pero el equipo dijo que ese tipo de planetas podrían ser parte o haber sido parte del sistema.
Las estrellas se encuentran separadas por solo 360 unidades astronómicas (UA, la distancia media entre la Tierra y el Sol, unos 150.000.000 km). Esto es extremadamente cerca para dos estrellas con planetas orbitando a cada una de ellas. El siguiente sistema binario más cercano con planetas tiene a sus estrellas separadas por unas 1.000 UA.
Las dos estrellas tienen composiciones químicas ligeramente diferentes. El equipo dijo que esto podría indicar que una estrella se “tragó” algunos planetas jóvenes en sus primeros años, cambiando ligeramente su composición. Otra opción es que las fuerzas gravitacionales de los planetas gigantes detectados pudieran tener un fuerte efecto sobre los planetas pequeños ya formados, arrojándolos hacia la estrella o expulsándolos del sistema.
Pero ambas estrellas son pobres en metales, lo que implica que la mayoría de su masa corresponde a hidrógeno y helio, con bajas cantidades de otros elementos como hierro y oxígeno. Esta es otra característica curiosa de este sistema, ya que la mayoría de las estrellas que albergan planetas gigantes son ricas en metales.
El sistema fue descubierto usando el espectrógrafo PFS (Planet Finder Spectrograph), un instrumento desarrollado por científicos de Carnegie y que se encuentra instalado en el telescopio Magallanes II Clay del Observatorio Las Campanas en Chile.
Fuente: Universe Today

Posted: 03 Oct 2016 08:00 AM PDT


El cúmulo estelar Terzan 5. Crédito: ESO/F. Ferraro.
Terzan 5 se encuentra a 19.000 años-luz de la Tierra, en la constelación de Sagitario (el arquero) y en la dirección del centro galáctico. Hace ya unos cuarenta años, desde su detección, que se clasifica como un cúmulo globular. Ahora, un equipo de astrónomos ha descubierto que Terzan 5 no es como los demás cúmulos globulares conocidos.
El equipo estudió los datos del instrumento Multi-conjugate Adaptive Optics Demonstrator, instalado en el Very Large Telescope, así como de un conjunto de otros telescopios terrestres y espaciales. Encontraron pruebas contundentes que en Terzan 5 hay dos clases distintas de estrellas que no sólo difieren en los elementos que contienen, sino que tienen una diferencia de edad de aproximadamente 7.000 millones de años.
Las edades de las dos poblaciones indican que el proceso de formación de estrellas en Terzan 5 no fue continuado, sino que estuvo dominado por dos brotes distintos de formación estelar. “Esto implica que el antepasado de Terzan 5 debía contar con grandes cantidades de gas para tener una segunda generación de estrellas y ser bastante masivo. Por lo menos 100 millones de veces la masa del Sol”, explica el coautor del estudio Davide Massari, investigador del INAF (Italia) y de la Universidad de Groningen (Países Bajos).
Sus inusuales propiedades hacen de Terzan 5 el candidato ideal para ser un fósil viviente de los inicios de la Vía Láctea. Las teorías actuales sobre la formación de la galaxia asumen que, para formar el bulbo primordial de la Vía Láctea, fue necesaria la interacción entre ingentes masas de gas y estrellas que, durante el proceso, acabaron fusionándose y disolviéndose.
“Creemos que algunos restos de estas masas gaseosas podrían seguir existiendo, relativamente inalterados y embebidos en la galaxia”, explica Francesco Ferraro, de la Universidad de Bolonia (Italia) y autor principal del estudio. “Estos fósiles galácticos permiten a los astrónomos reconstruir una parte importante de la historia de nuestra Vía Láctea”.
Mientras que las propiedades de Terzan 5 son infrecuentes en un cúmulo globular, son muy similares a las de la población estelar que se encuentra en el bulbo galáctico, la condensada región central de la Vía Láctea. Estas similitudes podrían hacer de Terzan 5 una reliquia fosilizada de la formación de la galaxia, un ejemplo de los primeros bloques de construcción de la Vía Láctea.
El inusual cúmulo estelar Terzan 5. Crédito: ESO/F. Ferraro.
Esta hipótesis se ve reforzada por la masa original de Terzan 5 necesaria para crear dos poblaciones estelares: una masa similar a la de los grandes cúmulos que se supone que dieron lugar al bulbo durante la formación de la galaxia, hace alrededor de 12.000 millones de años. De alguna manera, Terzan 5 ha logrado sobrevivir sin ser alterada durante miles de millones de años y se ha conservado como un remanente del pasado distante de la Vía Láctea.
“Algunas características de Terzan 5 se asemejan a las detectadas en los cúmulos gigantes que vemos en galaxias con formación estelar con un alto desplazamiento al rojo, sugiriendo que, durante la época de formación de las galaxias, tanto en el universo local como en el universo distante, se produjeron procesos de formación similares”, continúa Ferraro.
Por lo tanto, este descubrimiento allana el camino para una comprensión mejor y más completa del conjunto de la galaxia. “Terzan 5 podría representar un vínculo interesante entre el universo local y el universo distante, un testigo que ha sobrevivido al proceso de formación del bulbo galáctico”, explica Ferraro mientras destaca la importancia del descubrimiento. Para los astrónomos, esta investigación representa una posible vía para desentrañar los misterios sobre la formación de la galaxia y ofrece una visión sin precedentes de la complicada historia de la Vía Láctea.
El estudio “The age of the young bulge-like population in the stellar system Terzan 5: linking the Galactic bulge to the high-z Universe” fue publicado en la edición del 10 de septiembre de 2016 de The Astrophysical Journal.

Fuente: ESO

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