miércoles, 26 de octubre de 2016

Cosmo Noticias 26-10-16





Posted: 21 Oct 2016 08:00 AM PDT


Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory.
Después de soñar por sesenta años con una misión cercana en el Sol, la meta se acerca velozmente para la NASA. Hace poco, la agencia anunció que la misión Solar Probe Plus ha pasado a un “desarrollo avanzado” y se espera que sea lanzada en el 2018. La sonda está siendo construida en el Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory (JHUAPL).
La Solar Probe Plus tiene unos años emocionantes después del lanzamiento, incluyendo sobrevuelos en Venus y una buceada en la corona solar, la capa más externa del Sol. Acá hay otros detalles para mantener la emoción:

1.   Mirando al Sol
¿De dónde fluye la energía del Sol? ¿Cómo se calienta la atmósfera externa? Estas son algunas de las preguntas que la Solar Probe Plus puede responder para la NASA. Un micrófono que se usará cuando la sonda pueda volar a través de la corona solar, algo que los científicos han querido hacer por sesenta años, pero no han podido hasta ahora.
“La Solar Probe Plus es una misión de exploración. Por ejemplo, la nave pasará cerca del Sol para ver el viento solar pasar de subsónico a supersónico, y viajará a través del lugar de nacimiento de las partículas solares con más energía”, escribió el JHUAPL en su sitio web. “Sin embargo, como con muchas misiones de este estilo, la Solar Probe Plus probablemente generará más preguntas que respuestas”.

2.   Siete sobrevuelos en Venus
Es muy común que las naves usen la atracción gravitacional para reducir sus requerimientos de combustible (que también ahorran en el peso de la sonda y por ende en dinero). Pero el tradeoff de la sonda será siete sobrevuelos en Venus entre 2018 y 2024.
Solo será hasta después del séptimo sobrevuelo que la Solar Probe Plus estará lo suficientemente cerca del Sol para realizar todo lo que los investigadores desean. Dicho esto, la sonda no estará inactiva durante ese tiempo. Mirará al astro desde la distancia, y cuando sobrevuele el planeta, algunos instrumentos científicos se activarán para observar el planeta. Es como una misión adicional en Venus.

3.   Desafiando la furia del Sol
La Solar Probe Plus necesitará aguantar mucho calor una vez se acerque al Sol. Se espera que su distancia más próxima a la estrella sea de 5.9 millones de kilómetros, unas siete veces más cerca de lo que Mercurio se acerca al Sol.
También rompe el récord de la nave Helios 2 que se acercó tímidamente a la órbita de Mercurio, cuando pasó a 44 millones de kilómetros del Sol en abril de 1976. Desde cerca y desde lejos, mirará al viento solar (la corriente de partículas del Sol), energía que se transfiere desde la estrella, y algo llamado a veces dusty plasma, gas súper caliente con partículas suspendidas en él, cerca al Sol.

Crédito: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory

4.   Locura magnética
El Sol tiene muchos misterios alrededor de su campo magnético. El principal es por qué la estrella reversa su polaridad cada once años en un ciclo que parece ir de un estado calmado sin manchas solares, a un monstruo escupiendo tormentas solares, a una vez más estar sereno antes de cambiar su polaridad una vez más.
Una parte importante de la misión Solar Probe Plus es explorar el campo magnético de la estrella para realizar mejores predicciones antes que la próxima tormenta salga disparada hacia la Tierra. “La compleja sobreposición de líneas puede enseñarle a los científicos sobre la forma en que el magentismo del Sol cambia en respuesta a los constantes movimientos internos”, explicó la NASA en marzo. “Nótese cómo los campos magnéticos son más densos cerca de los puntos brillantes visibles en el Sol, que son regiones magnéticamente fuertes, y muchos de los campos de líneas enlazan una región activa con otra.

5.   Construida para un largo recorrido
Si se va a acercar por periodos extensos al Sol, debe asegurarse que la sonda puede soportar el calor. La Solar Probe Plus cargará un escudo gigante que medirá 2.4 metros de diámetro y tendrá un grosor de 11.5 centímetros, hecho de carbono reforzado con fibra de carbono y nanoespuma de carbono.
Sus paneles solares, comentó el JHUAPL, podrán moverse alrededor asegurándose que sus éstos mantengan el calor y energía apropiados, retractándose y expandiéndose según lo necesite. Algunas tecnologías resistentes al calor vendrán de la nave MESSENGER de la NASA, una sonda que sobrevoló tres veces a Mercurio antes de embarcarse en una misión orbital que se realizó entre 2011 y 2015. Por ejemplo, el escudo de la Solar Probe Plus es similar en diseño al protector solar del MESSENGER.
Fuente: Space.com
Posted: 19 Oct 2016 08:00 AM PDT
Imagen de una porción del cielo conocida como GOODS South. Crédito: NASA, ESA, GOODS Team, y M. Giavialisco.
Hasta ahora los astrónomos estimaban que el Universo observable contenía entre 100 y 200 mil millones de galaxias, pero las últimas observaciones del Telescopio Espacial Hubble y otros instrumentos indican que al menos tiene diez veces más, es decir, unos dos billones (2 x 1012) de galaxias.
Mediante modelos matemáticos y una exhaustiva revisión de datos astrofísicos, un equipo internacional de investigadores liderado desde la Universidad de Nottingham (Reino Unido) ha deducido que alrededor del 90% de las galaxias son tan débiles o están tan lejos que todavía no las hemos visto.
“Es alucinante pensar que el 90% de las galaxias del Universo todavía no se haya estudiado; quién sabe qué propiedades interesantes nos encontraremos cuando las observemos con la próxima generación de telescopios”, explica Christopher Conselice, la investigadora principal del trabajo.
Los análisis también revelan que las galaxias no se han distribuido de forma uniforme a lo largo de los más de 13.000 millones de años del Universo. De hecho, parece que hubo un factor de 10 galaxias más por unidad de volumen cuando el Universo tenía sólo unos pocos miles de millones de años de edad en comparación con la actualidad. La mayoría de esas galaxias fueron relativamente pequeñas y débiles, y muchas se fusionaron, lo que redujo drásticamente su número.
Esta disminución a lo largo del tiempo ayuda a resolver una antigua paradoja astronómica, conocida como paradoja de Olbers: ¿Por qué el cielo es oscuro por la noche? (Si se supone que en un Universo infinito en cada punto del cielo hay parte de una galaxia con sus estrellas y debería brillar.)
Según los autores, la respuesta estaría en que la mayoría de estas galaxias son invisibles para el ojo humano, e incluso para los telescopios modernos, debido a una combinación de factores: desplazamiento al rojo de la luz, la naturaleza dinámica del Universo y la absorción de la luz por el polvo y gas intergaláctico. Todos estos factores se combinan para garantizar que el cielo nocturno siga siendo, en su mayor parte, oscuro.
El artículo “The Evolution Of Galaxy Number Density At z < 8 And Its Implications” será publicado en The Astrophysical Journal.
Fuente: SINC
Posted: 19 Oct 2016 07:53 PM PDT

Ilustración artística de Exo-Mars 2016 acercándose a Marte y liberando el módulo Schiaparelli. Crédito: ESA/ATG medialab.
Los controladores de misión aún no han recibido una señal del módulo de aterrizaje Schiaparelli de la Agencia Espacial Europea (ESA), una nave espacial, del tamaño de un automóvil, que intentó aterrizar en Marte el miércoles.
“La ausencia de información es lo peor que se puede tener, porque no hay nada que se pueda hacer al respecto”, dijo Andrea Accomazzo, un científico del proyecto de la ESA, durante una conferencia de prensa en Darmstadt, Alemania. “Es cierto que los datos que hemos recogido hasta el momento no son exactamente nominales para Schiaparelli”.
La nave madre de Schiaparelli, la Trace Gas Orbiter (TGO), entró con éxito en la órbita de Marte alrededor del mismo tiempo que el módulo de aterrizaje comenzó su descenso, para comenzar una misión en busca de signos de actividad geológica o incluso biológica en la atmósfera de Marte. Juntos, el módulo de aterrizaje y el orbitador son parte de ExoMars, un programa conjunto Europeo-Ruso.
Al principio, la entrada y descenso parecían ir bien para Schiaparelli, que lleva su nombre en honor al astrónomo italiano del siglo XIX Giovanni Schiaparelli. Diseñado para demostrar que la tecnología necesaria para depositar grandes cargas útiles en Marte ya existe y funciona, el módulo de aterrizaje debía primero utilizar un escudo de calor para disminuir la mayor parte de su velocidad de entrada de 21.000 km/h, así como la fricción contra la delgada atmósfera marciana. Luego, desplegaría un paracaídas, seguido de un descenso controlado con cohetes y guiado por radar, para llegar al final a una caída libre de dos metros hacia la superficie donde el impacto sería amortiguado por un cojín en la parte inferior de la nave. Aterrizaría dentro de Meridiani Planum, una región ecuatorial de Marte que también alberga al rover Opportunity de la NASA. Durante todo el proceso, enviaría un simple tono de radio para poder supervisar su progreso.
En la Tierra, las estaciones de escucha recogieron la señal y seguimiento de descenso de Schiaparelli a Marte, incluso vieron una fluctuación probablemente debido a la implementación exitosa de su paracaídas. Pero un minuto antes de su supuesta llegada a la superficie, cuando todavía se encontraba a cientos de metros sobre Marte, la señal de radio de Schiaparelli abruptamente se quedó en silencio. La sonda Mars Express de la ESA orbitando por encima también estaba viendo la señal de radio de Schiaparelli, pero un análisis preliminar de estas observaciones no han sido concluyentes más allá de revelar la misma pérdida repentina de la señal.
“No podemos concluir el estado real [de Schiaparelli] en este momento, pero de hecho sí entró en la atmósfera y operó en su mayoría [como se esperaba]”, dijo Don McCoy, director del proyecto ExoMars de la ESA, hablando en la conferencia de Darmstadt.
Ene Woerner, director general de la ESA, trató de mantenerse optimista durante su intervención, alentando a su audiencia a “cruzar los dedos”. “Espero que tengamos un mensaje positivo muy pronto… El día no ha terminado y Marte sigue ahí”.
Pronto, sin embargo, el optimismo comenzó a desvanecerse. Dos horas después de su previsto aterrizaje, Schiaparelli debía establecer una comunicación bidireccional con el Orbitador de Reconocimiento de Marte (MRO) de la NASA, mientras el satélite pasaba sobre el sitio de aterrizaje previsto. Sin embargo, en la rueda de prensa posterior, los funcionarios de la ESA no hicieron ninguna mención de este evento.
Frente a lo que parecen ser varios intentos fallidos para detectar o comunicarse con Schiaparelli, los funcionarios de la ESA están contemplando ahora lo peor. Schiaparelli desde luego aterrizó en Marte, pero puede que no haya vivido para contarlo. Si se estrelló, se uniría a una larga y distinguida lista fracasos anteriores; hasta la fecha, más de la mitad de los intentos de aterrizaje en Marte han terminado en catástrofe.
Más certeza del destino del módulo de aterrizaje no llegará hasta que el equipo de ExoMars haya analizado los datos detallados de telemetría del descenso de Schiaparelli, que fueron grabados y transmitidos por su nave nodriza, TGO. Esos resultados se esperan para el 20 de octubre. Información adicional podría provenir de vehículo Opportunity de la NASA, que intentaría fotografiar al módulo de aterrizaje mientras desplegaba su paracaídas durante el descenso, pero esas imágenes no estaban garantizadas, y si fueron tomadas, todavía tienen que ser transmitidas a la Tierra.
Incluso si Schiaparelli sobrevivió el aterrizaje, el tiempo de la misión ya se está acabando. Debido a que estaba destinado principalmente a demostrar el funcionamiento de la tecnología de aterrizaje, en lugar de llevar a cabo ciencia en la superficie, el módulo de aterrizaje funciona únicamente con baterías químicas que solo contienen energía para unos días. Esto habría sido suficiente para operar el pequeño conjunto de instrumentos de Schiaparelli para estudiar las tormentas de polvo en Marte, la atmósfera y el campo electromagnético, pero no mucho más.
Por ahora, el equipo ExoMars todavía tiene mucho que celebrar. La entrada exitosa de TGO en la órbita de Marte es un logro importante que no solo abrirá una nueva ventana en la atmósfera del planeta, sino que también incrementará la disminuida infraestructura orbital allí, al actuar como un enlace de comunicaciones vital para las misiones actuales y futuras en la superficie marciana. Una de esas misiones futuras provendrá del mismo proyecto ExoMars, que pretende aterrizar un rover en la superficie del planeta en 2021. Está por verse si el potencial fracaso de Schiaparelli podría alterar o retrasar esos planes.
Fuente: Scientific American






Posted: 26 Oct 2016 08:00 AM PDT

Imagen del sondeo VVV que muestra estrellas variables cerca del centro galáctico. Crédito: ESO/VVV Survey/D. Minniti.

Un equipo dirigido por Dante Minniti (Universidad Andrés Bello, Santiago, Chile) y Rodrigo Contreras (Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile) ha utilizado observaciones realizadas con el telescopio de rastreo infrarrojo VISTA que forman parte del sondeo público de ESO Variables en la Vía Láctea (VVV), el cual estudia minuciosamente la parte central de la Vía Láctea. Observando la luz infrarroja (que nos permite ver a través del polvo cósmico, cosa que no ocurre en el rango de la luz visible), y aprovechando las excelentes condiciones del Observatorio Paranal de ESO, el equipo pudo obtener la visión más clara obtenida hasta el momento de esta región. Encontraron una docena de viejas estrellas RR Lyrae en el corazón de la Vía Láctea que no se conocían previamente.
La Vía Láctea tiene un centro densamente poblado, una característica común en muchas galaxias, pero única en tanto en cuanto está lo suficientemente cerca como para poder estudiarlo en profundidad. Este descubrimiento de estrellas RR Lyrae proporciona una evidencia consistente que ayuda a los astrónomos a decidir entre dos teorías principales sobre cómo se forman los bulbos galácticos.
Las estrellas RR Lyrae suelen encontrarse en densos cúmulos globulares. Son estrellas variables, y el brillo de cada estrella RR Lyrae fluctúa regularmente. Observando la longitud de cada ciclo de aumento y disminución de brillo en una RR Lyrae, y midiendo el brillo de la estrella, los astrónomos pueden calcular su distancia.
Desafortunadamente, estas excelentes indicadoras de distancia suelen permanecer ocultas por el polvo o pierden su protagonismo porque hay estrellas jóvenes cercanas que brillan mucho más. Por lo tanto, localizar estrellas RR Lyrae justo en el superpoblado corazón de la Vía Láctea no fue posible hasta que se llevó a cabo el sondeo público VVV en luz infrarroja. Aun así, el equipo afirmó que la tarea de localizar estrellas RR Lyrae entre una multitud de las estrellas más brillantes fue “abrumadora”.
Sin embargo, su esfuerzo fue recompensado con la identificación de una docena de estrellas RR Lyrae. Su descubrimiento indica que los vestigios de antiguos cúmulos globulares se encuentran dispersos en el centro del bulbo de la Vía Láctea.
Rodrigo Contreras, explica: “Este descubrimiento de estrellas RR Lyrae en el centro de la Vía Láctea tiene importantes implicaciones en la formación de núcleos galácticos. La evidencia apoya el escenario en el que el bulbo se creó a partir de la fusión de unos pocos cúmulos globulares”.
La teoría de que los bulbos galácticos se forman a partir de la fusión de cúmulos globulares es refutada por la hipótesis competidora, que plantea que estos bulbos son el fruto de una rápida acumulación de gas. El descubrimiento de estas estrellas RR Lyrae, que casi siempre se encuentran en cúmulos globulares, es una evidencia importante de que el bulbo de la Vía Láctea se formó a través de la fusión. Por extensión, todos los bulbos galácticos similares podrían haberse formado del mismo modo.
Estas estrellas no son solo una prueba para apoyar una importante teoría de la evolución galáctica, sino que también es probable que tenga más de 10.000 millones de años, lo que significa que, pese a ser tenues, son las tenaces supervivientes del que podría ser el cúmulo de estrellas más antiguo y masivo dentro de la Vía Láctea.

El artículo “Discovery Of RR Lyrae Stars In The Nuclear Bulge Of The Milky Way” fue publicado en la edición del 10 de octubre de 2016 de The Astrophysical Journal Letters.

Fuente: ESO



Publicar un comentario