lunes, 14 de noviembre de 2016

Cosmo Noticias 14-11-16




Posted: 09 Nov 2016 07:00 AM PST


Desde tiempos inmemorables la ciencia ha cautivado al ser humano poniendo a prueba sus sentidos, más aún cuando es capaz de controlar y predecir los fenómenos de la naturaleza.
En esta charla se mostrará, a través de unos sencillos experimentos, cómo la física permite conectar teoría con observación, y de esta forma, entender cómo el método científico nos permite crear las leyes que sustentan el desarrollo intelectual e industrial.
La charla, titulada “Física Entretenida II”, será dictada por el Dr. José Villanueva (Instituto de Física y Astronomía, Universidad de Valparaíso).
Cuándo: Lunes 14 de noviembre de 2016 a las 19:00 h.
Dónde: Sala Musicámara, Centro de Extensión de la U. de Valparaíso. Errázuriz 1108, Valparaíso.
Valor: Entrada liberada.
Contacto: difusion@ifa.uv.cl
Posted: 10 Nov 2016 07:00 AM PST


Las galaxias IC 2163 (izquierda) y NGC 2207 (derecha). Imagen del monóxido de carbono (naranja) que reveló el movimiento del gas en estas estructuras, superpuesta a una imagen del par de galaxias (azul) captada por Hubble. Crédito: M. Kaufman; B. Saxton (NRAO/AUI/NSF);
ALMA (ESO/NAOJ/NRAO); Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA.
Un equipo de astrónomos descubrió, gracias al Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), un tsunami de estrellas y gas estrellándose contra el disco de una galaxia en espiral conocida como IC 2163. La enorme ola de material generada hace poco, cuando IC 2163 rozó otra galaxia en espiral llamada NGC 2207, produjo unos deslumbrantes arcos en forma de párpado donde se desarrolla una intensa actividad de formación estelar.
“Si bien las colisiones galácticas de este tipo no son raras, solo se conocen unas pocas galaxias con estructura en forma de párpado, u ocular”, explica Michele Kaufman, quien se desempeñaba como astrónoma en la Universidad Estatal de Ohio (Columbus, EE.UU.) y es la autora principal del nuevo estudio.
Kaufman y sus colegas señalan que la escasez de estructuras con características similares en el universo observable probablemente se deba a su naturaleza efímera. “Los párpados galácticos duran solo algunas decenas de millones de años, un período extremadamente corto en la vida de una galaxia. Encontrar una en una etapa tan temprana de formación representa una oportunidad excepcional para estudiar lo que sucede cuando una galaxia roza otra”, comenta Kaufman.
Estas galaxias en plena interacción se encuentran a unos 114 millones de años-luz de la Tierra, en dirección de la constelación del Can Mayor. En esta ocasión las extremidades de sus brazos se rozaron en lo que parece haber sido el primer encuentro de una futura fusión.
Gracias a la notable sensibilidad de ALMA, los astrónomos realizaron las mediciones más detalladas a la fecha del desplazamiento del monóxido de carbono presente en los finos párpados de la galaxia. El monóxido de carbono delata la presencia de gas molecular, el combustible de los procesos de formación estelar.
Los datos obtenidos revelan que, en la porción externa de los párpados de IC 2153, el gas se desplaza hacia dentro a más de 100 kilómetros por segundo. Sin embargo, el gas rápidamente pierde velocidad y su movimiento se vuelve más caótico, hasta cambiar de trayectoria y alinearse con la rotación de la galaxia en vez de mantener una carrera errática hacia el centro.
“Lo que se observa en esta galaxia es muy similar a las olas que cabalgan hacia la orilla hasta entrar en contacto con aguas poco profundas que le hacen perder fuerza y descargar toda su agua sobre la arena”, explica Bruce Elmegreen, científico del T.J. Watson Research Center de IBM en Yorktown Heights (Nueva York) y coautor del artículo.


Imagen con anotaciones de estructuras en forma de párpado rebosando de estrellas en la galaxia IC 2163. Imagen del monóxido de carbono (naranja) generada por ALMA que reveló el movimiento del gas en estas estructuras, aquí superpuesta a una imagen de la galaxia (azul) captada por Hubble.
Crédito: M. Kaufman; B. Saxton (NRAO/AUI/NSF); ALMA (ESO/NAOJ/NRAO); Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA.
“No solo se observa una rápida desaceleración del gas a medida que este se desplaza desde la zona externa hacia el interior de los párpados, sino que también percibimos que, mientras más rápido se desacelera, más denso se vuelve el gas molecular”, agrega Kaufman. “Esta medición directa de la compresión muestra cómo el encuentro de dos galaxias da nacimiento a nuevos cúmulos estelares y genera estas deslumbrantes estructuras en forma de párpado”.
Los modelos informáticos habían predicho que estos párpados podían evolucionar si las galaxias interactuaran de una manera bien específica. “Estas pruebas de que se produjo una fuerte colisión en los párpados es increíble. Está bien tener teorías y simulaciones que indican que debería haber sucedido, pero tener pruebas reales basadas en observaciones es genial”, celebra Curtis Struck, profesor de astrofísica de la Universidad Estatal de Iowa, en Ames y coautor del artículo.
“ALMA nos demostró que las velocidades del gas molecular en los párpados coinciden con las predicciones de los modelos informáticos”, explica Kaufman. “Antes no era posible poner a prueba las simulaciones de esta forma”.
Los astrónomos creen que este tipo de colisión entre galaxias era común en el Universo joven, cuando las galaxias estaban más cerca unas de otras. Pero en ese entonces los discos galácticos generalmente eran más grumosos e irregulares, por lo que probablemente intervinieron otros procesos en la formación de estructuras oculares similares.
Los autores continúan estudiando este par de galaxias, y actualmente comparan las propiedades (como la ubicación, la edad y la masa) de los cúmulos estelares observados anteriormente con el telescopio espacial Hubble de la NASA con las propiedades de las nubes moleculares observadas con ALMA. De esa forma, esperan entender mejor las diferencias entre las nubes moleculares y los cúmulos estelares presentes en los párpados y en otras partes del par de galaxias.
El estudio “Ocular Shock Front in the Colliding Galaxy IC 2163” es publicado en la edición del 10 de noviembre de 2016 de The Astrophysical Journal.
Fuente: ALMA

Un nuevo planeta enano
Posted: 11 Nov 2016 07:00 AM PST

Diagrama de la ubicación del planeta enano 2014 UZ224. Crédito: JPL Horizons/Sky and Telescope.
Astrónomos de la Universidad de Michigan (UM) y sus colegas del Observatorio de la Energía Oscura es (DES) han descubierto un nuevo planeta enano que está más de 90 veces más lejos del Sol que la Tierra, por lo que es el segundo objeto más distante de su tipo en el Sistema Solar.
Según los investigadores, el descubrimiento del lejano mundo muestra que su técnica es un enfoque prometedor para la búsqueda del “Planeta Nueve”, un cuerpo masivo que se cree reside alrededor de 600 veces más lejos del Sol que la Tierra. La existencia del Planeta Nueve explicaría las alargadas y alineadas órbitas de un grupo de planetas menores distantes similares, pero que no incluye al planeta recién descubierto.
El DES, que utiliza una poderosa cámara digital llamada DECam en un telescopio de cuatro metros ubicado en el Observatorio Interamericano del Cerro Tololo (CTIO) en Chile, fue diseñado para capturar las imágenes de galaxias lejanas para entender por qué se está acelerando el distanciamiento del Sol.
La misma capacidad de ver el universo lejano lo convierte en una poderosa herramienta para ver los objetos en nuestro propio jardín trasero.
Las imágenes del DES pueden detectar la luz solar reflejada por este nuevo objeto, que es tan tenue como la luz de una vela a unas 160.000 kilómetros de distancia.
El equipo de la UM, que incluyó estudiantes universitarios, presentaron las observaciones del objeto al Minor Planet Center, una organización internacional que designa y sigue los planetas enanos, cometas y lunas. El centro le dio una denominación –2014 UZ224–, pero si su órbita puede seguir siendo perfeccionada durante varios años, los investigadores pueden nombrarlo. Mientras tanto, ellos lo llaman DeeDee, abreviatura de “distant dwarf” o enano distante.
En este punto de su órbita, DeeDee está a más de 13,6 millones de kilómetros del Sol, o 92 unidades astronómicas. Una unidad astronómica (UA) es la distancia promedio del Sol a la Tierra. Sólo el planeta enano Eris –del tamaño de Plutón– es actualmente más distante, aunque otros planetas menores con órbitas descentradas pasan la mayor parte de su tiempo incluso más lejos. En DeeDee, el Sol se ve como una estrella muy brillante.
El diámetro de DeeDee es de sólo 530 kilómetros. Eso es aproximadamente la distancia desde Filadelfia a Boston.
Es oscuro, absorbiendo cerca del 80% de la luz que le llega. Eso le dice a los investigadores que probablemente está hecho de silicio y carbono.
David Gerdes, profesor de física y astronomía del colegio de Literatura, Ciencia y Artes de la UM, que lideró el equipo, describió una imagen que su equipo obtuvo recientemente utilizando el radiotelescopio Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA).

“Es borroso”, dijo Gerdes. “Pero es increíble para mí que libere suficiente calor para detectarlo en la Tierra desde la cima de una montaña en Chile”.
Para encontrar el planetoide, los investigadores utilizaron datos del sondeo de energía oscura DES, un proyecto internacional para determinar por qué la expansión del universo se está acelerando. Gerdes participa del sondeo, que proporciona imágenes de alrededor de un octavo del cielo. Los astrónomos rastrean las imágenes de galaxias distantes y de las supernovas, explosiones de estrellas que se pueden ver desde miles de millones de años-luz de distancia.
Gerdes utiliza estas imágenes para otra cosa también. “En lugar de buscar las cosas que aparecen en un lugar y luego se desvanecen, buscamos cosas que se mueven, y tratamos de unir los puntos en una órbita”, dijo.
No miran con sus ojos. Las imágenes están tan cubiertas de estrellas que es imposible notar simplemente si un punto particular, se ha movido. Ellos escribieron un código de computador que lo hace por ellos. Su código identificó a DeeDee este año. Pudieron apuntar el telescopio ALMA en agosto a la posición predicha de DeeDee, con la esperanza de que podrían detectar un destello de calor emitido por este objeto, cuya temperatura superficial son unos gélidos -400 grados Fahrenheit.
Efectivamente, lo hicieron.

El planeta enano 2014 UZ224, captado por la DECam. Crédito: D. Gerdes/DES Collaboration.
“Estoy muy agradecido de haber tenido la oportunidad de trabajar con el profesor Gerdes y contribuir a este proyecto”, dijo Tali Khain, un estudiante de segundo año en la UM que estudia física y matemáticas cuyo trabajo para este proyecto es estudiar el comportamiento de planetas más allá de Neptuno. “¡Es muy emocionante!”
Aún más interesante sería identificar el escurridizo Planeta Nueve.
Su existencia fue sugerida por primera vez en el 2014 como una manera de explicar la órbita descentrada del planeta enano Sedna, que cruza a través del plano del Sistema Solar, pero orbita muy lejos de él. Más objetos con órbitas similares se han descubierto desde entonces.
“La combinación del área y profundidad de nuestro estudio nos coloca en una posición excelente para encontrar al Planeta Nueve, si es que existe”, dijo Gerdes. “Y el descubrimiento de DeeDee es una señal prometedora de nuestra capacidad para encontrar cosas nuevas muy distantes”.
Sin embargo, por sí solo, el nuevo descubrimiento nos dice un poco más acerca de dónde venimos, dijo Stephanie Hamilton, una estudiante de doctorado en física que también participó en el descubrimiento.
“Todos los cuerpos que forman nuestro sistema solar vinieron de la misma nube de gas y polvo que comenzó a colapsar hace más de cuatro millones de años”, dijo Hamilton, añadiendo que los planetas más pequeños tienen una historia que contar ya que han sido ‘tirados’ de un lugar a otro a través de las interacciones con los planetas más grandes, y mediante su estudio se puede aprender cómo sucedió. “Los cuerpos más pequeños del Sistema Solar son los que preservan su historia”.
Posted: 12 Nov 2016 07:00 AM PST


Las charlas sobre astronomía organizadas por el Núcleo de Astronomía de la Universidad Diego Portales (UDP), se presentan como una alternativa imperdible para el segundo semestre del 2016. Los asistentes podrán interiorizarse sobre temáticas vigentes y que se encuentran en pleno desarrollo, las cuales estarán a cargo de destacados astrónomos.
Hasta hace poco más de dos décadas, solo conocíamos un sistema planetario: el Sistema Solar. Hoy sabemos que prácticamente todas las estrellas que vemos en el cielo tienen planetas a su alrededor. Gracias a la nueva generación de telescopios que se encuentran en Chile además podemos observar la formación de nuevos sistemas planetarios en forma directa. En esta charla descubriremos como inmensas nubes de gas y polvo han dado origen a los más de 100.000.000.000 de planetas que se estima existen en nuestra galaxia.
La charla “Gas y polvo cósmico: El origen de los sistemas planetarios” será dictada por Lucas Cieza, quien es Doctor en Astronomía, ha trabajado en temas como la formación de estrellas y planetas y la detección directa de planetas extrasolares, entre otros. Cieza actualmente se desempeña como Director del Núcleo de Astronomía UDP.
A partir de las 20:00 h, los asistentes podrán participar en las observaciones que el Núcleo realiza con sus telescopios en la terraza de la Biblioteca Nicanor Parra.
Cuándo: Martes 15 de noviembre de 2016 a las 18:30 h.
Dónde: Auditorio de la Biblioteca Nicanor Parra. Vergara 324, Santiago.
Valor: Entrada liberada y sin inscripción previa.



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