martes, 15 de noviembre de 2016

LECTURA – DE LA VELOCIDAD II

LECTURA – DE LA VELOCIDAD II
Carlos Mujica |octubre 18, 2016


En todos los ejemplos de la crónica de la semana pasada ha quedado demostrado que la velocidad es de la energía. No hay testimonio de que la luz, como hasta el presente, la ciencia y los científicos puedan confirmar que la velocidad es de la luz. Sólo Maxwell al predecir las ondas electromagnéticas, de la energía, debido a la velocidad de 300.000 kilómetros sobre segundo de la energía, la comparó con la velocidad de la luz ya generalizada. Sucede con la energía y la luz, que mientras la energía es invisible, la luz con su iluminante luminosidad no pasa desapercibida. Dicen que los políticos en ejercicio prefieren hacer obras visibles y no hacer cloacas; las obras visibles producen votos, las invisibles como las cloacas no. Por el desacierto de haberle dado a la luz la supremacía sobre la energía, cuando aquella sin ésta no tendría existencia. Esta concepción de la primacía de la luz sobre la energía opera en detrimento de la sagrada verdad de la propiedad de la velocidad de la energía.
Todos sabemos que la energía que alimenta la iluminación de toda Venezuela procede directamente de la Central Hidroeléctrica del Guri. Y que esa energía se lleva a todo el país por un sistema de cableado. Particularmente la energía del Guri ilumina a Barquisimeto. No se conoce que por el cableado la luz venga directamente a nuestra ciudad. En el caso de la iluminación de los hemisferios del planeta por la energía procedente del Sol, es tal la abundancia de energía que de manera continua, sin interrupción, nuestro Astro se da el lujo de derrocharla sin hacer uso del cableado, que es una manera de economizar el uso de energía.
Yuri Gagarin fue el primer cosmonauta que surcó el espacio; a su regreso estas fueron más o menos sus palabras: “el espacio es negro como la noche y muy frío”. Es decir, por el espacio se propaga energía, no luz.
De la primera caminata espacial de los tripulantes del Columbia realizada el lunes 4 de marzo de 2002, el astronauta norteamericano, astrónomo John Rumsfeld, pasando sobre el Sahara a 560 kilómetros de altura, informó: ““Qué vista más hermosa” ante el panorama del amanecer sobre el desierto del Sahara que comenzaba a iluminarse con una luz rojiza que contrastaba con el negro noche del espacio exterior a sus espaldas ”Elocuente manifestación de que la luz del día del hemisferio frente al Sol se produce en la atmósfera de la Tierra mediante la intervención de la energía solar. Estos testimonios todos confirman que la que se desplaza es la energía no la luz.
carlosmujica928@yahoo.com
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