martes, 22 de noviembre de 2016

LECTURA – LUZ

LECTURA – LUZ
Carlos Mujica |noviembre 8, 2016

La humanidad no conoce otra manera de iluminarse más que por el día, iluminación natural; y, artificialmente; Prometeo le entregó el fuego al hombre para que lo usara. A partir de entonces, perfeccionando los recursos artificiales, consiguió la iluminación por medios eléctricos.
En las dos últimas crónicas nos hemos referido a la velocidad de la energía como medio único. Se deduce que no le otorgamos a la luz la cualidad de la movilización, de la velocidad. Aunque se haya generalizado erróneamente la teoría de su movilidad. Ahora, nos ocuparemos de demostrar que la luz es puntual; sólo se mueve con la energía que la produce.
Agradezco de ustedes, mis consecuentes lectores, la más dedicada atención en la lectura para que este propósito de dejar claro y que les sea un aprendizaje para todos, conozcan que la velocidad no es de la luz.
El proceso para que se produzca la iluminación natural, como también la iluminación eléctrica artificial es uno solo; es decir, es el mismo en la iluminación natural y en la iluminación eléctrica. El globo de vidrio del bombillo y el tubo de cristal del fluorescente tienen como finalidad la duración y la protección del filamento del bombillo y del gas del fluorescente.
El filamento del bombillo es de tungsteno y en el fluorescente hay gas. Tanto el filamento como el gas es materia y se estructuran de diminutas partículas portadoras, cada una y todas ellas portadoras de carga eléctrica. Aunque se ignore, toda materia es portadora de energía en sus partículas constituyentes. De modo que la masa del gas es también materia y por eso, sus partículas son portadoras de energía. La energía que es la que se mueve a la velocidad de 300.000 km/s. llega al bombillo o al fluorescente por cables.
Cuando se acciona el interruptor para que fluya por los cables la energía eléctrica hasta el bombillo o hasta el fluorescente, la energía eléctrica invade las partículas del filamento o las partículas del gas.
Con la invasión se activan la energía de las partículas y conjuntamente con la energía eléctrica invasora convierten las masas de las partículas en fotones de luz. Y es así como se produce e fenómeno de la iluminación. La iluminación se mantiene mientras no se interrumpa el flujo eléctrico de la energía.
Comprenderán que el filamento y el gas, con el uso continuado experimentan un lento proceso de incineración, hasta que llega el día que se quemen. Habrá necesidad de cambiarlo; los sustituimos por otros nuevos. Adelantamos el procedimiento para la iluminación de los días, señalando que es igual a este. Hasta la próxima crónica.


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