lunes, 5 de diciembre de 2016

Cosmo Noticias 05-12-16

Posted: 28 Nov 2016 07:00 AM PST







Sílice opalina en Home Plate en Marte (izquierda) con apariencia similar a estructuras que se pueden encontrar en la Tierra. Crédito: ASU/Ruff & Farmer.
Durante su desplazamiento en el Planeta Rojo, el rover Spirit de la NASA ha encontrado formaciones parecidas a estructuras generadas por la vida en la Tierra, señalan científicos de la Universidad Estatal de Arizona (ASU).
En el estudio, los investigadores contrastaron el análisis de Spirit de “Home Plate” –una meseta de rocas estratificadas que el robot exploró durante la primera parte de su tercer año en Marte– con formaciones encontradas dentro de canales de descarga de fuentes termales/géiseres activos en un sitio conocido como El Tatio, en el norte de Chile.
Como se informa en el artículo, el trabajo de campo en Chile realizado por el equipo de ASU –Steven Ruff y Jack Farmer de la Escuela de Exploración de la Tierra y Espacial de la universidad– muestra que las estructuras de sílice nodulares y digitadas en El Tatio que tienen un gran parecido con lo encontrado en Marte, incluyen estructuras sedimentarias complejas producidas por una combinación de procesos bióticos y abióticos.
“Aunque los procesos completamente abióticos no están descartados para las estructuras de sílice marcianas, satisfacen una definición a priori de potenciales bio-firmas”, escribieron los investigadores en el estudio.
Un escenario antiguo
Spirit aterrizó en Marte en enero de 2004, unas pocas semanas antes que Opportunity se posara en un lugar diferente del Planeta Rojo. Durante sus misiones, que originalmente debían durar tres meses, ambos rovers tenían la tarea de buscar signos de actividad de agua en el pasado.
Spirit encontró afloramientos y regolito compuesto de sílice opalina (SiO2·nH2O amorfo) en un antiguo entorno hidrotermal volcánico en el cráter Gusev.
Se consideró posible un origen a través de filtración de sulfatado ácido por fumarolas o vía precipitación de fluidos de las fuentes termales. “Sin embargo, no se reconoció la importancia potencial de las estructuras nodulares y digitadas de escala [milimétrica] de sílice opalina características”, señalaron Ruff y Farmer en el estudio.
El Tatio: condiciones marcianas
El entorno físico de El Tatio ofrece una rara combinación de elevación alta, bajo índice de precipitaciones, alta tasa anual promedio de evaporación, congelamiento-descongelación diurna común e irradiancia ultravioleta extremadamente alta.
“Tales condiciones proporcionan un análogo ambiental de Marte mejor que los del Parque Nacional Yellowstone (EE.UU.) y otros sitios geotérmicos bien conocidos en la Tierra”, sugirieron Ruff y Farmer. “Nuestros resultados demuestran que las condiciones similares a las de Marte en El Tatio producen depósitos únicos, incluyendo estructuras de sílice formadas biológicamente, con características que se comparan favorablemente con los afloramientos de sílice de Home Plate. Las similitudes incrementan las posibilidades de que las estructuras de sílice marcianas se formaran de manera similar”.


Definición de “bio-firma”
Previamente, un equipo de científicos de la NASA definió una biofirma potencial como “un objeto, sustancia y/o patrón que podría tener un origen biológico y, por lo tanto, obliga a los investigadores a recolectar más datos antes de llegar a una conclusión como la presencia o ausencia de vida”.
Sílice opalina en afloramientos adyacentes a Home Plate. Las felchas señalan afloramientos de sílice nodulares. Crédito: ASU/Ruff & Farmer.
“Dado que no podemos probar ni descartar un origen biológico para las estructuras digitadas de sílice similares a micro estromatolita en Home Plate, ellas constituyen una biofirma potencial según esta definición”, escribieron Ruff y Farmer.
Exploración futura
Spirit quedó atrapado en el suelo blando de Marte en mayo de 2009.
A finales de enero de 2010, después de meses de intentos de liberar el rover, la NASA comenzó a usar al robot como una plataforma de investigación estacionaria. La falta de movilidad y el duro clima de Marte sellaron el destino de Spirit; la última señal del rover fue recibida en marzo de 2010 y los intentos por restablecer el contacto finalizaron en mayo de 2011, culminando la misión de Spirit.
Los investigadores de ASU sugirieron que una misión futura con un rover especialmente preparado podría quizá proporcionar una evaluación más certera del posible origen biológico de las estructuras de sílice en Home Plate.
No obstante, dados los desafíos de obtener evidencia inequívoca in situ, podría ser necesario que el análisis microscópico y de composición de muestras marcianas sea realizado en laboratorios en la Tierra para poder llegar a una conclusión sólida con respecto a la presencia o ausencia de antigua vida marciana en esas rocas, señalaron Ruff y Farmer.
El artículo “Silica deposits on Mars with features resembling hot spring biosignatures at El Tatio in Chile” fue publicado en línea el 17 de noviembre de 2016 por Nature Communications.
Fuente: Space.com
Posted: 29 Nov 2016 07:00 AM PST


El Quinteto de Stephan, una colisión de galaxias en acción. Crédito: Rayos X (NASA/CXC/CfA/E.O’Sullivan); Óptico (Telescopio Canadá-Francia-Hawái/Coelum).
A pesar de las grandes distancias que las separan, hoy sabemos que las colisiones entre galaxias son relativamente comunes. Galaxias masivas como nuestra Vía Láctea están continuamente absorbiendo a sus galaxias enanas satélites. Sin embargo, unas pocas veces en su vida estas galaxias chocan y se unen con otras galaxias masivas, en un evento que cambia sus vidas para siempre.
Como se verá en esta charla, durante el choque de dos galaxias masivas sus formas cambian completamente, el gas y polvo se condensa y compacta con lo que se forman nuevas estrellas. Además, los agujero negros gigantes que contienen cada una de estas galaxias en sus centros se unen para formar un agujero negro aún mayor.
Por esto, sabemos ahora que los choques entre estas son un elemento fundamental en la formación y evolución de una galaxia como la nuestra. En 5.000 millones de años la Vía Láctea chocará y se unirá con su vecina cercana, Andrómeda. Veremos entonces que pasará con nosotros cuando eso suceda.
La charla “Colisiones galácticas” será dictada por el Dr. Ezequiel Triester (Instituto de Astrofísica, Facultad de Física, Pontificia Universidad Católica de Chile).
Cuándo: Lunes 5 de diciembre de 2016 a las 19:00 h.
Dónde: Sala Rubén Darío, Centro de Extensión de la U. de Valparaíso. Errázuriz 1108, Valparaíso.
Valor: Entrada liberada.
Contacto: difusion@ifa.uv.cl



Posted: 01 Dec 2016 01:00 PM PST



Hace 90 años, en 1926, nuestra comprensión de la realidad fue revolucionada con el descubrimiento de Erwin Schrödinger de una ecuación que abrió las puertas del micro-mundo.
Para celebrar este acontecimiento histórico, un grupo de científicos penquistas ha organizado este ciclo de conferencias para todo público en las que se explorará los aspectos más profundos y misteriosos del Universo.
La cita es a las 19:26 h, los lunes, martes y miércoles de diciembre en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Concepción, frente a la laguna de los Patos:
§ Lunes 05, martes 06, miércoles 07 (Diciembre)
§ Lunes 12, martes 13, miércoles 14 (Diciembre)
Posted: 01 Dec 2016 07:00 AM PST
Ilustración artística de Schiaparelli antes de abrir su paracaídas en la atmósfera marciana. Crédito: ESA/ATG medialab.

La investigación de las causas de la anomalía que produjo el accidente del módulo Schiaparelli de la misión ExoMars ha tenido un progreso positivo, indicó la Agencia Espacial Europea (ESA). Una gran cantidad de datos de Schiaparelli muestra que la entrada atmosférica y el frenado ocurrieron según lo planeado.
El paracaídas de la sonda marciana se desplegó normalmente a una altitud de 12 km y a una velocidad de 1.730 km/h. El escudo térmico del módulo, habiendo cumplido su propósito, fue liberado a una altitud de 7,8 km.
Cuando Schiaparelli descendió bajo su paracaídas, su altímetro funcionó correctamente y las mediciones fueron incluidas en el sistema de guiado, navegación y control. Sin embargo, poco después del despliegue del paracaídas, ocurrió una “saturación” en que la Unidad de Medición Inercial (IMU) tuvo una medición que superó los valores esperados durante un segundo. IMU mide la velocidad de rotación del vehículo.
Cuando se incorporó al sistema de navegación, la información errónea generó una altitud estimada que era negativa, es decir, bajo el nivel del suelo. Esto desencadenó la liberación prematura del paracaídas, un breve encendido de los impulsores de frenado y finalmente la activación de los sistemas que debían encenderse tras el aterrizaje de Schiaparelli. En realidad, el vehículo se encontraba a una altitud de aproximadamente 3,7 km y terminó cayendo libremente hasta impactar la superficie marciana a gran velocidad.
La causa definitiva de la falla de Schiaparelli se describirá en un informe que será publicado a comienzos de 2017.

Fuente: ESA

Posted: 02 Dec 2016 07:00 AM PST


Ilustración artística de la misión AIM. Crédito: ESA/Science Office.
Evitar el impacto de un asteroide contra la Tierra. Este es precisamente el cometido de la misión espacial Asteroid Impact Mission (AIM) en la que participa desde 2015 el profesor del departamento de Física, Ingeniería de Sistemas y Teoría de la Señal de la Universidad de Alicante (UA), Adriano Campo Bagatin.
Propuesta de la Agencia Espacial Europae (ESA), esta misión, conjuntamente con su homóloga estadounidense DART, forman la misión conjunta Asteroid Impact and Deflection Assessment (AIDA) que pretende comprobar, en 2022, si la tecnología disponible actualmente es capaz de desviar de su órbita un asteroide de unos 150 metros de diámetro.
“Ese asteroide –que será solo un banco de pruebas sin ningún peligro para la Tierra– orbita en torno a uno mayor, denominado Didymos, y precisamente esta oportunidad hace que la misión espacial AIM sea algo único, probablemente irrepetible en décadas y de las que hacen historia”, explica el profesor.
La parte europea de la misión AIM se enfrenta a principios de diciembre de este año a su mayor reto: conseguir el apoyo económico definitivo por parte de los ministerios encargados de los distintos países participantes.
Pequeños asteroides, los desconocidos
Los últimos programas de búsqueda han identificado a más del 90% de asteroides grandes cercanos a la Tierra sin que ninguno de ellos represente una amenaza hasta la fecha. Sin embargo, el problema real reside en los que son más pequeños. “Hay decenas de miles de asteroides del tamaño suficiente para atravesar la atmósfera como un cuchillo la mantequilla, cuyas órbitas se acercan a la Tierra continuamente, y que podrían causar incalculables daños humanos y materiales si finalmente golpearan su superficie”, explica Campo Bagatin.
En este sentido, un asteroide entre 100 y 500 metros de tamaño, entrando en la atmósfera con una velocidad de unos 100.000  km/h, puede formar un cráter de 1 a 10 km de diámetro. “De estos cuerpos se conocen como mucho un 15-20%. Siendo pequeños es difícil detectarlos y si uno de estos estuviera destinado a colisionar con la Tierra, cuando lo descubriéramos probablemente sería posible poner remedio con pocos años o décadas de antelación”, añade el experto.
Por todo ello, la misión AIM cuenta con el apoyo de decenas de científicos y personalidades europeas que han firmado la carta “I Support AIM”, presentada en rueda de prensa en Berlín el lunes 14 de noviembre de 2016. Entre los firmantes, se encuentran el reconocido cosmólogo británico Lord Martin Rees, de la Universidad de Cambridge, y el astrofísico y guitarrista de Queen, Brian May.
Fuente: SINC







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