lunes, 12 de diciembre de 2016

Cosmo Noticias 12-12-16


Posted: 05 Dec 2016 07:00 AM PST

Ilustración artística de un evento de ondas gravitacionales generando una emisión en luz visible. Crédito: LIGO.
Incluso antes del anuncio de la primera detección de ondas gravitacionales gracias a LIGO (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory) en febrero de este año, científicos teóricos se preguntaban si la energía extrema requerida para producir fuertes ondas gravitacionales también podría producir un destello óptico detectable.
Actualmente, la explicación más ampliamente aceptada para los eventos de ondas gravitacionales es la colisión de agujeros negros. El impacto enviaría ondas gravitacionales a través del espacio a la velocidad de la luz. Gracias a LIGO la existencia de las ondas gravitacionales ha podido ser confirmada, pero se desconoce si podrían estar acompañadas por la emisión de luz (en longitudes ópticas) o radiación a energías más altas como rayos X o gamma.
Un estudio reciente, liderado por Stephen Smartt de la Universidad de Queen y Ken Chambers de la Universidad de Hawái, podría ayudar a responder esta duda. “Buscábamos la aguja proverbial en el pajar”, dijo Chambers. “El área del cielo era de aproximadamente 290 grados cuadrados, y aunque encontramos varias fuentes potenciales, al final ninguna pudo ser asociada con la fuente del descubrimiento de LIGO”. Smartt añade que la coordinación de las observaciones entre los telescopios de campo amplio como Pan-STARRS1 y el seguimiento espectroscópico profundo con Gemini fueron críticos para la investigación que finalmente validó el concepto para futuros eventos de ondas gravitacionales.
“Con este esfuerzo hemos demostrado que podemos embaldosar la enorme área del cielo donde LIGO piensa que se originó la fuente, encontrando cualquier cosa que sea transitoria o variable a limites bastante profundos y luego activar una variedad de otras instalaciones potentes como Gemini”, dijo Smartt. “Es un gran proyecto de equipo y estoy muy emocionado sobre su potencial. Tenemos las herramientas para descubrir las fuentes en el próximo par de años”.
El artículo “A Search for an Optical Counterpart to the Gravitational Wave Event GW151226” fue publicado en la edición del 20 de agosto de 2016 de The Astrophysical Journal Letters.
Posted: 06 Dec 2016 07:00 AM PST


Ilustración artística de un anillo de polvo alrededor de la estrella HD 142527. Crédito: NAOJ.
Un equipo de investigadores usó el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) para realizar por primera vez una medición precisa de las diminutas partículas de polvo que rodean una joven estrella a partir de la polarización de las ondas de radio. Este importante hito en el estudio de la formación planetaria alrededor de estrellas jóvenes fue posible gracias a la gran sensibilidad de ALMA, que permite detectar ondas de radio polarizadas.
Los astrónomos creen que los planetas se forman al aglomerarse partículas de polvo y gas, pero desconocen los pormenores del proceso. Uno de los principales enigmas es cómo unas partículas de polvo de apenas un micrómetro se unen para formar planetas rocosos de 10.000 kilómetros. La dificultad para medir el tamaño de las partículas ha impedido a los astrónomos hacer un seguimiento del crecimiento del polvo.
Akimasa Kataoka, investigador becado por la Fundación Humboldt que se desempeña en la Universidad de Heidelberg y el Observatorio Astronómico Nacional de Japón (NAOJ), asumió este desafío. Junto con sus colaboradores, el investigador había predicho que, alrededor de las estrellas jóvenes, las ondas de radio emitidas por las partículas de polvo tienen características de polarización únicas. El equipo también señaló que la intensidad de las emisiones polarizadas permite calcular el tamaño de las partículas de polvo mejor que otros métodos.
Para poner a prueba su teoría, el equipo encabezado por Kataoka observó la joven estrella HD 142527 con ALMA y descubrió, por primera vez, el patrón de polarización único del disco de polvo que la rodea. Tal como habían predicho, la polarización presenta una dirección radial en gran parte del disco, pero en los bordes esta se vuelve perpendicular a la dirección radial.
Al comparar la intensidad medida de las emisiones polarizadas con las predicciones teóricas, los investigadores determinaron que las partículas de polvo tienen como máximo 150 micrómetros. Esta es la primera vez que se calcula el tamaño del polvo a partir de la polarización. Para sorpresa de los investigadores, el tamaño calculado es más de 10 veces más pequeño de lo que se había predicho.
“En los estudios anteriores, los astrónomos habían calculado el tamaño a partir de las emisiones de radio suponiendo que las partículas de polvo son esféricas”, explica Kataoka. “En nuestro estudio, observamos las ondas de radio dispersas a través de la polarización, que proporciona información independiente a la de la emisión térmica del polvo. Esta diferencia tan grande en el tamaño de las partículas de polvo significa que los cálculos anteriores pueden ser erróneos”.


Disco de polvo que rodea la joven estrella HD 142527 observado con ALMA. Crédito: ALMA (ESO/NAOJ/NRAO), Kataoka et al.
Para resolver esta contradicción, el equipo consideró la existencia de partículas de polvo esponjosas y de formas complejas, en vez de limitarse a partículas esféricas. A nivel macroscópico estas partículas son grandes, pero a nivel microscópico, cada diminuta sección de una partícula de polvo emite ondas de radio y genera una polarización de características únicas. En este estudio, los astrónomos determinaron estas características “microscópicas” mediante observaciones de polarización. Esto podría motivar a los astrónomos a reinterpretar datos de observaciones anteriores
“La fracción de polarización de las ondas de radio del disco de polvo alrededor de HD 142527 corresponde apenas a un pequeño porcentaje. Gracias a la alta sensibilidad de ALMA, pudimos detectar estas señales tan débiles para obtener información sobre el tamaño y la forma de las partículas de polvo”, explica Kataoka. “Este es el primer paso en la investigación sobre la evolución del polvo con polarimetría, y creo que el futuro nos deparará grandes hallazgos”.
El artículo “Millimeter polarization observation of the protoplanetary disk around HD 142527” fue publicado en la edición del 10 de noviembre de 2016 de The Astrophysical Journal Letters.
Fuente: ALMA
Posted: 02 Dec 2016 07:00 AM PST

Ilustración artística de la misión AIM. Crédito: ESA/Science Office.

Evitar el impacto de un asteroide contra la Tierra. Este es precisamente el cometido de la misión espacial Asteroid Impact Mission (AIM) en la que participa desde 2015 el profesor del departamento de Física, Ingeniería de Sistemas y Teoría de la Señal de la Universidad de Alicante (UA), Adriano Campo Bagatin.
Propuesta de la Agencia Espacial Europae (ESA), esta misión, conjuntamente con su homóloga estadounidense DART, forman la misión conjunta Asteroid Impact and Deflection Assessment (AIDA) que pretende comprobar, en 2022, si la tecnología disponible actualmente es capaz de desviar de su órbita un asteroide de unos 150 metros de diámetro.
“Ese asteroide –que será solo un banco de pruebas sin ningún peligro para la Tierra– orbita en torno a uno mayor, denominado Didymos, y precisamente esta oportunidad hace que la misión espacial AIM sea algo único, probablemente irrepetible en décadas y de las que hacen historia”, explica el profesor.
La parte europea de la misión AIM se enfrenta a principios de diciembre de este año a su mayor reto: conseguir el apoyo económico definitivo por parte de los ministerios encargados de los distintos países participantes.
Pequeños asteroides, los desconocidos
Los últimos programas de búsqueda han identificado a más del 90% de asteroides grandes cercanos a la Tierra sin que ninguno de ellos represente una amenaza hasta la fecha. Sin embargo, el problema real reside en los que son más pequeños. “Hay decenas de miles de asteroides del tamaño suficiente para atravesar la atmósfera como un cuchillo la mantequilla, cuyas órbitas se acercan a la Tierra continuamente, y que podrían causar incalculables daños humanos y materiales si finalmente golpearan su superficie”, explica Campo Bagatin.
En este sentido, un asteroide entre 100 y 500 metros de tamaño, entrando en la atmósfera con una velocidad de unos 100.000  km/h, puede formar un cráter de 1 a 10 km de diámetro. “De estos cuerpos se conocen como mucho un 15-20%. Siendo pequeños es difícil detectarlos y si uno de estos estuviera destinado a colisionar con la Tierra, cuando lo descubríeramos probablemente sería posible poner remedio con pocos años o décadas de antelación”, añade el experto.
Por todo ello, la misión AIM cuenta con el apoyo de decenas de científicos y personalidades europeas que han firmado la carta “I Support AIM”, presentada en rueda de prensa en Berlín el lunes 14 de noviembre de 2016. Entre los firmantes, se encuentran el reconocido cosmólogo británico Lord Martin Rees, de la Universidad de Cambridge, y el astrofísico y guitarrista de Queen, Brian May.
Fuente: SINC
Posted: 09 Dec 2016 07:00 AM PST

Crédito: UC Berkeley.
En los últimos años se ha vuelto claro que es común encontrar planetas alrededor de las estrellas de nuestra galaxia, la Vía Láctea, y los posibles hogares para la vida se cuentan por miles de millones. La cantidad de civilizaciones que habitan nuestra galaxia es desconocida, pero gracias al proyecto SETI@home cualquiera puede ayudar en la búsqueda de dichas civilizaciones usando su computador o teléfono móvil.
En palabras simples, SETI@home es un experimento científico desarrollado por la Universidad de California en Berkeley que usa computadores conectados a Internet para analizar las señales captadas por distintos radiotelescopios en busca de inteligencias extraterrestres. Cualquiera puede participar ejecutando un programa gratuito que es el encargado de analizar los datos.
Pero el proyecto SETI@home necesita tu ayuda.
Ha sido un año emocionante para SETI@home. Además de su búsqueda de emisiones de radio extraterrestres con el radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico, se ha comenzado a analizar los datos recolectados por el proyecto Breakthrough Listen con el telescopio Green Bank, el radiotelescopio completamente orientable más grande del mundo. Pronto, Breakthrough Listen comenzará a recolectar datos con el telescopio Parkes, el radiotelescopio orientable más grande del hemisferio sur, y SETI@home podría analizar esos datos.
Para hacerlo, SETI@home necesita dos cosas. Primero, necesita a cada uno de ustedes, sus amigos y familias. El actual diluvio de datos requiere más poder de procesamiento del que los voluntarios aportan en la actualidad, por lo que se necesita cada vez más voluntarios. En segundo lugar, SETI@home necesita financiamiento para obtener el hardware y desarrollar el software que se requiere para manejar esta nueva fuente de datos. El proyecto solo ha recaudado un tercio de los 450.000 dólares de financiamiento que necesita para el próximo año; si SETI@home no consigue reunir esa cantidad, la expansión hacia los nuevos telescopios podría no lograrse.
Por eso SETI@home te necesita. Puedes descargar el software para analizar los datos en busca de señales de otras civilizaciones aquí o donar dinero para el financiamiento del proyecto aquí.



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