lunes, 19 de diciembre de 2016

La ficción

La ficción

·        

0Comentarios

·        

0Compartido

·         MANUEL ZAPATERO

30 de noviembre de 2016 05:01 AM

PARA COMPARTIR

La ficción

El crimen es la forma más tranquilizadora de la ficción, porque ofrece la suficiente dosis de transgresión y resolución que el espectador necesita para dormirse convencido de que es inteligente

Al tipo le atraían los relatos de Agatha Christie que se desarrollaban en el legendario tren de lujo Oriente Express, que arrancando de la estación del este de París viajaba hasta Estambul, transportando a  aristócratas y millonarios vestidos de etiqueta a la hora de cenar. Pero además pensaba, que era una prueba demasiado fútil para mentes algebraicas, considerar que la gran ficción es la que se resuelve en la camilla de Agatha Christie, cuando al crimen descrito, le corona una lógica detectivesca. Le gustaba leer novelas de ciencia ficción del siglo XX, y se estaba iniciando con similares relatos en el siglo XXI. Admitía que el siglo XX fue el siglo de la física y la astronomía y aseguraba que el siglo XXI sería el siglo de la biología y de los viajes espaciales. Y en consecuencia la ciencia ficción debería enmarcarse en estas ciencias. Le gustaba la biología y más todavía la fantasía de los viajes espaciales. Pensó escribir un par de relatos detectivescos ambientados en esas ciencias. Uno basado en la teoría de la evolución de Darwin, que quizás ayudaría a que los lectores la comprendieran mejor. Quería divulgarla, pues no admitía que todavía existiera rechazo a dicha teoría y que aun fuera peor, que una gran parte de los que decían conocerla, opinaran despectivamente que era ciencia ficción.

El segundo relato debería tener como fondo la teoría ampliamente aceptada sobre el origen y evolución del universo, el Big Bang. Estaba convencido que sería un éxito, describiendo cómo, aprovechando la enorme energía del Big Bang, pudiéramos aplicarla a la aventura de un gran viaje intergaláctico.

Pero a menudo reflexionaba si la ciencia alcanzaría un límite. Sabía que eso era posible y que llegaría a corto plazo, tras conocer las pocas leyes de la naturaleza que aún nos falta por descubrir. Con una sonrisa despreocupada, pensó que una vez alcanzado ese límite, él proseguiría todavía con sus mejores relatos detectivescos de ciencia ficción.


mzapatero21@gmail.com


Publicar un comentario