miércoles, 4 de enero de 2017

ASTRO-NOTICIAS 04-01-16




Baja el libro “101 eventos astronómicos para el 2017”.
Para ello visita el enlace:


El telescopio Hubble caza un láser astronómico.
29 de diciembre de 2016.


La clasificación de esta galaxia es emocionante y futurista, más que la mayoría de las demás, esto se debe a que alberga un mega-máser, algo parecido a un láser astronómico.
Los mega-máseres son intensamente brillantes, alrededor de 100 millones de veces más brillantes que los máseres encontrados en galaxias como la Vía Láctea. En este caso la galaxia entera actúa esencialmente como un láser astronómico que transmite la emisión de microondas más que la luz visible, de ahí su magnitud.
Un mega-máser se define como un proceso que causa la amplificación de la luz; esto es generado por algunos componentes dentro de la galaxia (como el gas) que están en la condición física correcta para causar tal efecto (en este caso, microondas).
Esta galaxia mega-máser se llama IRAS 16399-0937 y se encuentra a más de 370 millones de años luz de la Tierra. Esta imagen del Telescopio Espacial Hubble de la NASA/ESA, oculta la naturaleza enérgica de la galaxia, y la pinta como un hermoso y sereno capullo de rosa cósmico.
La imagen se constituye de observaciones de los instrumentos Cámara Avanzada para Estudios (ACS), y el Espectrómetro de Cámara Infrarroja y Objetos Múltiples (NICMOS). Las características de la cámara NICMOS permitieron a los científicos observar la estructura del IRAS 16399-0937 en detalle, encontrando que alberga un núcleo doble - se piensa que el núcleo de la galaxia está formado por dos núcleos separados en proceso de fusión. Los dos componentes, llamados IRAS 16399N e IRAS 16399S para las partes norte y sur respectivamente, se sitúan a más de 11.000 años luz de distancia. Sin embargo, ambos están enterrados profundamente dentro del mismo remolino de gas cósmico y polvo, y están interactuando entre sí, dando a la galaxia su peculiar estructura. El núcleo del sur es una zona desenfrenada de formación estelar, mientras que el núcleo del norte alberga un agujero negro con unos 100 millones de veces la masa del sol.
Más información en:


Las Cuadrántidas, primera lluvia de meteoros del año.
29 de diciembre de 2016.


La primera lluvia de meteoros importante del año, las Quadrántidas, alcanzará su pico observable entre la noche del 2 de enero y las primeras horas de la madrugada del 3 de enero. El máximo teórico se calcula para las 14 UT del día 3 de enero, estimándose que el mismo se prolongará por unas 15 horas.
Una luna en cuarto creciente permitirá buenas condiciones de visualización. Los astrónomos sugieren que los observadores prueben suerte después del anochecer del 2 al 3 de enero, cuando la tasa llegará a ser de 120 meteoros por hora.
Las Quadrántidas están asociadas con la estela del asteroide EH1 2003, este objeto tarda unos 5,5 años en orbitar alrededor del Sol. A diferencia de otras lluvias de meteoros que tienden a permanecer en su pico durante unos dos días, el período máximo de las Quadrántidas es de sólo unas pocas horas.
Este fenómeno debe su nombre a la ya desaparecida constelación Quadrans Muralis. La constelación fue dejada fuera de una lista de constelaciones redactada por la Unión Astronómica Internacional (IAU) en 1922, pero la denominación de la lluvia de meteoros no fue cambiada. Con la clasificación actual, surgen con la constelación de Boyero de fondo, visible mucho mejor desde el Hemisferio Norte
Más información en:


Misión NEOWISE estudia un cometa, tal vez, dos.
29 de diciembre de 2016.


La interpretación de un artista de 2016 WF9 medida que pasa a través de la órbita de Júpiter hacia el sol. Crédito: NASA / JPL-Caltech.
        NEOWISE misión de la NASA ha descubierto recientemente algunos de los objetos celestes que viajan a través de nuestro barrio cósmico, uno de ellos en la línea borrosa entre asteroides y cometas. Otra forma definitiva un cometa podría ser vista con binoculares a través de la próxima semana.
        Un objeto llamado 2016 WF9 fue detectado por el proyecto NEOWISE el 27 de noviembre de 2016. Está en una órbita que lo lleva en un recorrido escénico de nuestro Sistema Solar. En su mayor distancia del sol, que se acerca a la órbita de Júpiter. En el transcurso de 4,9 años terrestres, que se desplaza hacia el interior, pasando por debajo del cinturón principal de asteroides y de la órbita de Marte hasta que se balancea justo dentro de la propia órbita de la Tierra. Después de eso, se dirige de nuevo hacia el Sistema Solar exterior.
        Los objetos de este tipo de órbitas tienen múltiples orígenes posibles; una vez pudo haber sido un cometa, o podría haber desviado de una población de objetos oscuros en el cinturón principal de asteroides.
        2016 WF9 se acercará a la órbita terrestre el 25 de febrero de 2017. A una distancia de casi 51 millones de kilómetros de la Tierra, no será un paso cercano. La trayectoria de 2016 WF9 se encuentra bien definida y el objeto no es una amenaza para la Tierra en el futuro previsible
Más información en:


La veterana Mars Odyssey 'se despista' y entra en modo seguro.
29 de diciembre de 2016.


El orbitador Mars Odyssey de la NASA, en servicio en Marte desde octubre de 2001, se puso en modo seguro - un estado de protección - el pasado 26 de diciembre, mientras permanecía en contacto con la Tierra.
El equipo del proyecto Odyssey ha diagnosticado la causa - una incertidumbre a bordo de la nave sobre su orientación con respecto a la Tierra y el Sol - y está restaurando el orbitador a operaciones completas.
Se espera que el servicio de comunicación-retransmisión de Odyssey para asistir a las misiones rover de Marte se reanude esta semana, y se espera que las investigaciones científicas de Odyssey del Planeta Rojo se reanuden a principios de enero.
La orientación del orbitador se restableció el mismo 26 de diciembre, luego del restablecimiento funcional de la unidad de medición inercial y la tarjeta de circuito que sirve de interfaz entre ese sensor, el software de vuelo y el rastreador de estrellas. Esta es la segunda ocasión que el orbitador experimenta un fallo de este tipo, la primera vez fue en diciembre de 2013.
Más información en:


El peregrino polo norte de Saturno a la luz.
29 de diciembre de 2016.


El hexágono en el polo norte de Saturno. Crédito: NASA / JPL-Caltech / Space Science Institut.
        La luz del Sol ha llegado a polo norte de Saturno. Ahora, la región norte del planeta se encuentra bañada por la luz del Sol en esta vista de finales de 2016. Aunque la luz solar es débil a esta distancia, permite unas excelentes vistas de las características más importantes de Saturno.
        La corriente de chorro en forma de hexágono está totalmente iluminada por esta temporada. En esta imagen, la misma aparece más oscura en las regiones donde la cubierta de nubes es inferior. Expertos de la misión están aprovechando la temporada y la geometría de visión favorable de la sonda Cassini para estudiar éste y otros patrones climáticos en el hemisferio norte de Saturno, ya que se acerca a su solsticio de verano.
        Esta vista se dirige hacia el lado iluminado de los anillos desde unos 51 grados por encima del plano de los anillos. La imagen fue tomada con la cámara de gran angular de la Cassini el 9 de septiembre el año 2016 usando un filtro espectral que preferentemente se admite longitudes de onda de luz infrarroja centrado a 728 nanómetros.
        La vista fue obtenida a una distancia de aproximadamente 1,2 millones de kilómetros de Saturno.
Más información en:


Encuentran anillos concéntricos en disco de residuos de estrella joven.
29 de diciembre de 2016.


Estructuras detectadas en el disco de HIP 73145. Izquierda: Las características en discusión se denotan con los anillos semi-transparentes marcados B1, B2, B3E, y B3W. La máscara negra cubre la zona del coronógrafo. Derecha: La línea azul representa la separación radial desde el centro. Crédito: Markus Feldt, Max Planck Institute for Astronomy.
     Un equipo internacional de investigadores reporta el descubrimiento de una serie de anillos concéntricos en el disco de escombros alrededor de una joven estrella cercana conocida como HIP 73145. Estas subestructuras inusuales podrían proporcionar nuevos detalles acerca de la evolución de los discos circum-estelares alrededor de estrellas jóvenes. Los hallazgos fueron presentados en un artículo publicado el 22 de diciembre en arXiv.org.
        Situada a unos 400 años luz de distancia, HIP 73145 (también conocida como HD 131835) es una estrella de 15 millones de años de edad, con un tipo espectral de A2IV. Pertenece al grupo Centauro – Lobo (UCL), que forma parte de la asociación Scorpius-Centaurus. La estrella es aproximadamente un 70 por ciento más masiva que el Sol y tiene un radio de 1,38 radios solares. Es importante destacar que HIP 73145 es conocida por albergar un disco de escombros con un radio de aproximadamente 96 UA.
        El disco de HIP 73145 se detectó por primera vez en la luz dispersada en las longitudes de onda del infrarrojo cercano y el infrarrojo lejano en el año 2015. Sin embargo, las subestructuras fueron vistas durante estas observaciones. Este año, además, un equipo de astrónomos dirigido por Markus Feldt del Instituto Max Planck de Astronomía en Heidelberg, Alemania, ha llevado a cabo una campaña de observación múltiples longitudes de onda que les permitió distinguir anillos concéntricos en el disco de escombros de la estrella.
        Estas observaciones se realizaron en mayo el año 2015 usando instrumentos de óptica adaptativa extrema del Observatorio Europeo del Sur.
Más Información en:


Muere Vera Rubin, "Madre de la Materia Oscura".
27 de diciembre de 2016.


Los días festivos de diciembre vinieron con noticias tristes para los astrónomos de todo el mundo después de enterarse de que Vera Rubin, cuyo trabajo pionero y revolucionario llevó a la confirmación de la materia oscura, murió el 25 de diciembre, a sus 88 años.
El amor de Rubin por los movimientos celestes comenzó a una edad temprana. En 1942, cuando tenía apenas 14 años, fascinada con la observación del cielo nocturno y por el sentido del movimiento de la Tierra, construyó junto con su padre su propio telescopio y comenzó a asistir a reuniones de astrónomos aficionados.
Adentrarse en la astronomía a temprana edad no quiere decir que esta científica pionera transitó por un camino fácil. Aunque sus padres le brindaron apoyo incondicional, Rubin recibió poco estímulo de otros para perseguir su pasión en la astronomía. Su maestra de física le dijo que se mantuviera alejada de la ciencia en la universidad y un oficial de admisiones de la universidad sugirió que se convirtiera en una artista astronómica en lugar de una científica del área.
Determinada sin embargo, Rubin siguió los pasos de María Mitchell - la primera astrónoma femenina profesional - asistiendo a Vassar College en Poughkeepsie, Nueva York. En un descanso de verano conoció a Bob Rubin, entonces estudiante graduado en Cornell. Se casaron después de su graduación de Vassar.
Rubin completó su maestría en Cornell (su sueño era asistir a Princeton, pero la universidad no aceptaba a las mujeres en su programa de postgrado de astrofísica en ese momento) mientras que su esposo terminó su doctorado. La pareja se mudó a Maryland para el nuevo trabajo de Bob Rubin en el Applied Physics Lab. Gracias a un arreglo de oficina casual, el famoso físico George Gamow se enteró por un maestro del trabajo de Rubin sobre las galaxias y pidió hablar con ella. Fue una mescla de suerte y empeño lo que finalmente la llevó a completar su trabajo de doctorado en la Universidad de Georgetown bajo la tutoría de Gamow. Su tesis de 1954 abrió nuevos caminos en la distribución espacial de las galaxias.
Rubin posteriormente se unió a la facultad de Georgetown, pero su trabajo se mantuvo sin incidentes. Se centró en criar a cuatro niños, que más tarde se convertirían en científicos. "Me llevó mucho tiempo creerme que era un verdadero astrónomo", dijo a Science en 2002.
El punto de inflexión se produjo en 1963, cuando Rubin fue invitada a colaborar con Margaret y Geoffrey Burbidge en la Universidad de California en San Diego. En los años siguientes realizó múltiples viajes de observación con el colaborador Kent Ford a Kitt Peak en Arizona y Cerro Tololo en Chile. En 1965, llegó a ser la primera mujer legalmente autorizada a utilizar el Observatorio Palomar en el sur de California.
El nuevo trabajo permitió a Rubin volver a su curiosidad inicial de movimientos estelares dentro de las galaxias. Con los nuevos avances en la tecnología, pudo estudiar la rotación de los vértices de las galaxias. Sus observaciones de las estrellas que orbitan en las afueras de las galaxias ayudaron a chispear un descubrimiento notable: la gran mayoría de la materia es invisible.
Ya en 1933, el astrónomo suizo Fritz Zwicky había observado el racimo de Coma, encontrando que estas galaxias se mueven tan rápidamente a través del racimo que deberían salir expedidas de este. Debía haber mucha más materia para mantener el lazo gravitacional del racimo, pero tal materia no era observable, por lo que Zwicky decidió que debía de haber un ingrediente oculto, al que llamaba "materia oscura", el cual mantenía unido al grupo.
La cuestión siguió siendo relativamente tranquila durante tres décadas. Fue Rubin, Ford y sus colegas quienes reunieron más y definitivas pruebas de que galaxias individuales tampoco giraban como se esperaba. Lo obvio entonces era que las galaxias debían girar como lo hace nuestro sistema solar, donde los planetas interiores orbitan al Sol más rápido que los planetas exteriores. Pero el trabajo de Rubin y su equipo demostró que ese no era el caso. En su carta del Astrophysical Journal de 1978, demostraron que las galaxias deben contener cerca de 10 veces más materia oscura que la materia ordinaria que las compone para poder mantener la velocidad de giro de sus brazos sin que estos se despedacen y terminen separándose de la galaxia.
Desde la presentación de ese trabajo los astrónomos y científicos siguen estudiándolo de la misma manera que Rubin alguna vez lo hizo, aún hoy en día los teóricos están desesperados por conseguir la explicación.
Los logros de Rubin le dieron su elección (como la segunda astrónoma femenina) a la Academia Nacional de Ciencias en 1981; en 1993 recibió la Medalla Nacional de la Ciencia, la más alta distinción a la ciencia que otorga el congreso de Estados Unidos; recibió también el premio Henry Norris Russell Lectureship (American Astronomical Society, USA) en 1994; el premio Jansky (National Radio Astronomical Observatory, USA) en 1994; en 1996 se convirtió en la primera mujer en recibir la Medalla de Oro de la Royal Astronomical Society desde Caroline Hershel en 1828; el premio Gruber de Cosmología (Fundación Gruber, USA) le fue otorgado en 2002 y Medalla Bruce en Astronomía (Astronomical Society of the Pacific, USA) en 2003. Tristemente, nunca recibió el Premio Nobel que muchos sienten que merecía.
Mientras muchos han elogiado a Rubin por sus notables descubrimientos, el avance de las mujeres en la ciencia y el exitoso malabarismo de la carrera y la familia, ella se erige como un modelo en su amor descarado por la astronomía, donde su insaciable curiosidad desde la  infancia y la maravilla de sus logros a lo largo de su vida, alentarán a muchos a seguir su camino.
Más información en:

Publicar un comentario