lunes, 30 de enero de 2017

Cosmo Noticias 30-01-17







Posted: 24 Jan 2017 07:00 AM PST
Ilustración artística de un exo-Neptuno y un objeto congelado. Crédito: NASA/Goddard/Francis Reddy.
Un nuevo estudio estadístico de planetas descubiertos por la técnica de micro-lente gravitacional sugiere que es probable que los mundos con la masa de Neptuno sean los tipos de planeta más comunes que se forman en las regiones exteriores de los sistemas planetarios. El estudio proporciona los primeros indicios de los tipos de planetas que esperan a ser encontrados lejos de sus estrellas, donde los científicos sospechan que se forman más mundos.
“Contrario a algunas predicciones teóricas, inferimos de las detecciones actuales que los más numerosos tienen masas similares a la de Neptuno, y no parece haber un aumento en la cantidad de masas menores”, dijo el autor principal del estudio Daisuke Suzuki, investigador posdoctoral en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. “Concluimos que los planetas de la masa de Neptuno en estas órbitas exteriores son alrededor de 10 veces más comunes que los planetas con la masa de Júpiter en órbitas similares a la de Júpiter”.
La técnica de micro-lente gravitacional aprovecha que la luz es curvada por el efecto de objetos masivos. Esto ocurre cuando una estrella en primer plano –que actúa como lente– se alinea con una estrella de fondo lejana –la fuente– desde nuestro punto de vista. Según la órbita de la estrella en la galaxia, la alineación puede durar días o semanas, cambiando el brillo aparente de la fuente. El patrón preciso de estos cambios proporciona pistas claves a los astrónomos sobre la naturaleza de la estrella que actúa como lente, incluyendo cualquier planeta que pueda albergar.
En el nuevo estudio, el equipo determinó la proporción de masa del planeta en relación a la estrella y su separación para alrededor del 40% de los casos detectados por micro-lente.
Más de 50 exo-planetas han sido descubiertos usando micro-lente, en comparación a los miles detectados por otras técnicas como velocidad radial o tránsito. Dado que las alineaciones entre estrellas son raras y ocurren de manera aleatoria, los astrónomos deben monitorear millones de estrellas en busca de los cambios de brillo que delatan a un evento de micro-lente.
Sin embargo, la técnica de micro-lente tiene un enorme potencial. Puede detectar planetas cientos de veces más lejanos que otros métodos, permitiendo investigar una amplia franja de la Vía Láctea. La técnica puede localizar exo-planetas de masas menores y a mayores distancias de sus estrellas, y es lo bastante sensible para encontrar planetas errantes.
Algunas misiones como Kepler han tenido un enorme éxito para hallar planetas que orbitan cerca de sus estrellas con la técnica del tránsito, pero aunque esta técnica es sensible para planetas cercanos, no lo es para los más distantes. Los estudios por micro-lente son complementarios, permitiendo un mejor estudio de las partes exteriores de los sistemas planetarios con menos sensibilidad para los planetas más cercanos a sus estrellas.
“Combinando micro-lente con otras técnicas nos proporciona una visión general más clara del contenido planetario de nuestra galaxia”, dijo Takahiro Sumi de la Universidad de Osaka en Japón, miembro del equipo.
Desde 2007 a 2012, el grupo Microlensing Observations in Astrophysics (MOA), emitió 3.300 alertas informando a la comunidad astronómica sobre eventos de micro-lente en proceso. El equipo de Suzuki identificó 1.474 eventos de micro-lente bien observados, con 22 mostrando señales planetarias claras. Esto incluye cuatro planetas nunca antes reportados.
Para estudiar estos eventos en gran detalle, el equipo incluyó datos de otro proyecto importante de microlente operando en el mismo periodo, el Optical Gravitational Lensing Experiment (OGLE), así como también observaciones adicionales de otros proyectos diseñados para hacer seguimiento a las alertas de MOA y OGLE.
A partir de esta información, los investigadores determinaron la frecuencia de los planetas comparados con la relación de masa entre el planeta y la estrella así como las distancias entre ellos. Para una estrella típica que alberga planetas con aproximadamente un 60% de la masa del Sol, el planeta típico detectado por micro-lente es un mundo con entre 10 y 40 veces la masa de la Tierra. En comparación, Neptuno posee 17 veces la masa de la Tierra.
Los resultados implican que los mundos fríos con la masa de Neptuno probablemente son los tipos más comunes de planetas más allá de lo que se conoce como la “línea de hielo”: el punto donde el agua permanece congelada durante la formación planetaria. Se piensa que la línea de nieve en el Sistema Solar se encuentra a unas 2,7 veces la distancia media entre la Tierra y el Sol, lo que la ubica en el medio de donde hoy está el cinturón principal de asteroides.
“Más allá de la línea de nieve, los materiales que eran gaseosos más cerca de la estrella se condensan en cuerpos sólidos, incrementando la cantidad de material disponible para comenzar el proceso de creación de planetas. Aquí es donde pensamos que la formación planetaria era más eficiente, y es también la región donde el micro-lente es más sensible”, dijo Suzuki.
El telescopio Wide Field Infrared Survey Telescope (WFIRST), programado para ser lanzado a mediados de la década de 2020, llevará a cabo un exhaustivo sonde de micro-lentes. Los astrónomos esperan que entregue la masa y distancia de miles de planetas, completando el trabajo comenzado por Kepler y proporcionando el primer censo galáctico de propiedades planetarias.

El estudio “The Exoplanet Mass-Ratio Function From The MOA-II Survey: Discovery Of A Break And Likely Peak At A Neptune Mass” fue publicado en la edición del 20 de diciembre de 2016 de The Astrophysical Journal.

Fuente: NASA

Posted: 26 Jan 2017 07:00 AM PST
Ilustración artística del satélite CHEOPS. Crédito: ESA y C.Carreau.



La búsqueda de exo-planetas es uno de los campos de la astronomía que más ha crecido en los últimos años, especialmente orientada hacia el descubrimiento de planetas que se parezcan a la Tierra y que reúnan las condiciones necesarias para albergar vida. Las observaciones se realizan tanto desde observatorios terrestres como desde satélites lanzados al espacio, pero siempre se encuentran con los mismos problemas; esos exo-planetas están muy lejos y resulta complicado detectar los que tienen un tamaño más similar al terrestre.
Aquí entrará en juego CHEOPS (CHaracterising ExOPlanet Satellite), misión en colaboración entre la ESA y Suiza, cuyo objetivo es, precisamente, estudiar esos planetas extrasolares de menores dimensiones, los que se sitúan entre el radio de la Tierra y el de Neptuno. Su lanzamiento está previsto para 2018 y es una misión en la que también tienen importantes contribuciones países miembros de la ESA como España y Portugal.
“CHEOPS es una misión que medirá con precisión el radio de exo-planetas pequeños (del tamaño de Neptuno y menores) que orbitan estrellas brillantes en nuestro vecindario local”, explica Kate Isaak, científica de proyecto de CHEOPS. Para ello, utilizará una técnica llamada fotometría de tránsito: “CHEOPS monitorizará la luz óptica e infrarroja de estrellas individuales y medirá con precisión el descenso en la señal durante el tránsito de un planeta, al atravesar por delante de la estrella, utilizando un fotómetro de ultra alta precisión”.
Según lo pronunciado que sea ese descenso en la luminosidad de la estrella, los científicos pueden calcular el radio del exo-planeta, y combinando ese dato con los cálculos de su masa (realizados desde observatorios en tierra), se puede obtener la densidad del planeta, su composición y, a partir de ahí, hasta es posible averiguar algunos detalles de su formación. Si se une esa primera imagen del objeto con el tipo de su estrella y la distancia a la que se encuentre de ella, ya se puede aventurar si en él podrían darse las condiciones para la aparición de formas de vida.
CHEOPS pretende dar una información más detallada de esos exo-planetas de lo que se podía conseguir hasta ahora y, para ello, se ha diseñado como una misión de seguimiento; es decir, complementará las observaciones hechas por misiones de rastreo del cielo, como CoRoT y Kepler, empleando sus descubrimientos de nuevos planetas para hacer un estudio más a fondo.
“CHEOPS es una misión de seguimiento, la primera de su tipo, que hará observaciones fijadas de estrellas individuales de las que ya se sabe que albergan exo-planetas de pequeñas dimensiones”, apunta Kate Isaak, que añade que “sabremos cuándo y dónde apuntar el satélite para cazar al exo-planeta en su tránsito de la estrella, lo que hace que la misión sea muy eficiente para recolectar radios precisos, es ‘apuntar y disparar’”.
El diseño del satélite, por lo tanto, se ha hecho siguiendo la funcionalidad que va a tener: “Puede apuntar a cualquier lugar en una zona muy amplia del cielo, abriendo el potencial para observar varios objetivos. Las medidas son difíciles, pues nos centraremos en las estrellas más brillantes de nuestro vecindario para poder alcanzar la precisión de medida que necesitamos, y así las medidas de masa desde la superficie son también posibles”.

Fuente: ESA

Posted: 27 Jan 2017 07:00 AM PST



El martes 31 de enero en el Centro Gabriela Mistral (GAM) se llevará a cabo el primer “café astronómico” de 2017 organizado por Fundación Astromanía.
En la actividad, habrá lectura de cosmo-cuentos, exhibición de cortometrajes, concursos, astro-juegos de mesa y charlas. Todo terminará con una observación astronómica.
Cuándo: Martes 31 de enero de 2017 a las 19:00 h.
Dónde: Café público, Centro Gabriela Mistral (edificio B, piso 1). Av. Libertador Bernardo O’Higgins 227, Santiago.
Valor: Entrada liberada, previa inscripción al correo astrocafe@astromania.cl



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