martes, 24 de enero de 2017

Lectura – La velocidad

Lectura – La velocidad
Carlos Mujica |enero 17, 2017

La luz necesita de un medio que se mueva para desplazarse. En el siglo XVIII se descubrió que la luz no tiene un movimiento instantáneo desde la fuente hasta el observador, sino que, su velocidad de desplazamiento es de 300.000 km/s. Pero se pensó en la existencia de un medio por el cual debía desplazarse la luz a la velocidad antes mencionada. A ese medio inventado le dieron un nombre: éter.
La luz sí necesita de un medio, pero no un medio para que ella se mueva; la luz necesita de un medio que se mueva, porque ella en particular es inmóvil, puntual; por ese medio móvil puede desplazarse la luz. El éter es un medio inventado y a la larga Einstein demostró que el éter era innecesario y lo echó de la ciencia.
Ese medio que se mueve si existe porque de otro modo un medio inmóvil demostraría la inmovilidad de la luz. Ese medio que se mueve es la energía. La luz se mueve porque la energía se mueve a la velocidad de 300.000 kilómetros por segundo. De modo que si la energía fuera estática, la luz no tendría ese medio móvil para su desplazamiento. Para que pueda generarse la luz debe haber un medio físico; es decir, material. La energía solar que es uno de los ingredientes de la luz recorre los ciento cuenta millones de kilómetros que separan a la Tierra del Sol, a la velocidad antes indicada, en un poco más de ocho minutos.
El otro ingrediente de la luz es la materia; en el caso de la luz solar, la materia es la masa gaseosa de la atmósfera. La atmósfera es un compuesto de diminutas partículas de gas con energía. La energía proveniente del sol es imponderable, neutral, pura y limpia; en el contacto con la energía de las partículas de la atmósfera, no sólo ingresa a la masa material de la tierra, sino que además transforma esas partículas energizadas en fuente de luz, y cambia su estado imponderable, neutral, puro y limpio, por el estado ponderable, polarizado, es decir: asume cargas eléctricas de naturaleza opuesta: una carga o polo de carácter positivo y la otra carga o polo de carácter negativo. Este es el origen de la conocida energía eléctrica. La energía solar que se incorpora a la materia de la masa del planeta se polariza. La energía del Sol deja de ser imponderable y neutral en la masa donde se convierte en ponderable y polar. Hasta aquí hemos demostrado la puntualidad de la luz y la movilidad de la energía así como el cambio que experimenta la energía de la estrella solar imponderable, neutra, pura y limpia, en energía ponderable incorporada a la masa con cargas eléctricas opuestas.
Carlos Mujica
carlosmujica928@yahoo.com
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