lunes, 2 de enero de 2017

NOTICIAS ASTRONÓMICAS 02-01-17




Posted: 28 Dec 2016 07:25 AM PST



Un nuevo estudio ha concluido que la órbita de Marte es la anfitriona de los restos provocados por una antigua colisión entre dos cuerpos más grandes, por lo que deberían existir muchos asteroides troyanos. Los resultados fueron presentados en la reunión anual de la División de Ciencias Planetarias de la Sociedad Astronómica Americana en Denver la semana pasada, por el Dr. Apostolos Christou, astrónomo de investigación en el Observatorio Armagh en Irlanda del Norte, Reino Unido.
Los asteroides troyanos son asteroides que comparten órbita con un planeta en torno a los puntos de Lagrange estables L4 y L5, los cuales están situados 60° delante y 60° detrás del planeta en su órbita. Los asteroides troyanos se encuentran distribuidos en dos regiones alargadas y curvadas alrededor de estos puntos. En 1772 el matemático Joseph-Louis Lagrange, en sus estudios sobre el problema restringido de los tres cuerpos, predijo que un cuerpo pequeño que compartiera órbita con un planeta quedaría atrapado en los puntos situados a 60° de la línea que une el Sol y el planeta. El cuerpo atrapado realizaría lentamente un movimiento de libración alrededor del punto exacto de equilibrio describiendo una órbita de herradura. Estos puntos se conocen como los puntos de Lagrange L4 y L5.Sin embargo, no se observaron asteroides atrapados en estos puntos hasta más de un siglo después de la hipótesis formulada por Lagrange; fueron los de Júpiter los primeros en descubrirse.

Aunque no todas las órbitas de los troyanos son estables a lo largo del tiempo, sí lo son durante largos periodos. En la órbita de Júpiter se han descubierto casi 6.000 troyanos, y alrededor de 10 en Neptuno. Se cree que estos pequeños cuerpos datan de los primeros tiempos del Sistema Solar cuando los planetas aún no se encontraban en sus órbitas actuales y la distribución de los pequeños cuerpos en el Sistema Solar era muy diferente a la actual.


El 20 de junio de 1990 se descubrió (5261) Eureka, el primer asteroide troyano de Marte, y el primero en no perteneciente a Júpiter. Se detectó en el Observatorio de Monte Palomar. Este asteroide de tipo-A ocupa el punto de Lagrange L5 del planeta.

A partir de entonces, y hasta 2010, se han hallado otros troyanos de Marte: (101429) 1998 VF31 (L5), (121514) 1999 UJ7 (L4) y 2007 NS2 (L4), por orden de descubrimiento. Estos asteroides poseen inclinaciones orbitales elevadas. Se han descubierto otros asteroides orbitando alrededor de los puntos lagrangianos, pero no se han clasificado como troyanos debido a su gran inestabilidad, que provocará que sean expulsados en un plazo máximo de 500 mil años. Pero en la actualidad, podríamos decir que se conocen 7 troyanos marcianos.
Pero además, menos uno, todos los troyanos descubiertos en Marte orbitan en el punto L5. Y lo que ha sorprendido a los científicos ha sido descubrir que de los seis troyanos del grupo de L5, orbitan en torno a Eureka. ¿Cómo se ha podido llegar a esta configuración de las órbitas?



En la figura de la derecha se puede apreciar la similitud de las órbitas de los troyanos que orbitan en torno a L5, con la del asteroide Eureka.
Una propuesta de Christou planeta la posibilidad de que estos troyanos fueran mucho más grandes en el pasado, y que fueron fragmentados en cuerpos más pequeños debido a que sufrieron colisiones de diferente naturaleza. Los miembros del grupo de Eureka pertenecerían entonces originalmente al mismo cuerpo y por ello conservan esta similitud en las órbitas. Esta teoría también explica por qué estos cuerpos son tan pequeños, algunos de sólo unos cientos de metros de diámetro.

Christou explica: si los cuerpos originales tenían muchos kilómetros de diámetro, las colisiones entre ellos eyectarían a los pequeños fragmentos fuera de sus órbitas y abandonarían los puntos de Lagrange debido a la velocidad que alcanzarían. Por ello sólo la colisión entre pequeños cuerpos podía conservar sus fragmentos en dichas zonas, como es el caso del grupo Eureka.
Christou señala que, aunque existen métodos alternativos para la formación del grupo Eureka, las colisiones son generalmente aceptadas para explicar las familias de asteroides en el Cinturón Principal. ¿Y por qué no en el caso de los troyanos de Marte? Es por ello que los próximos estudios sobre la dinámica de estos troyanos nos desvelarán más datos sobre su origen y evolución. Además también obtendremos más datos de las consecuencias que sufren los asteroides tras colisionar entre sí. Realizar este estudio en el Cinturón Principal es más complicado dada la cantidad de cuerpos presentes, pero en Marte, que está mucho más cerca, podría hacerse. Aún así, los modelos ya empleados para el Cinturón Principal sobre colisiones de asteroides pueden aplicarse a los troyanos de Marte, por lo que parte del trabajo ya está adelantado.
Otra aplicación de estas investigaciones sería la de conocer mejor cómo son las órbitas de los fragmentos que se dirigen a la Tierra tras haber estado implicados en una colisión.

"Si un cuero se fragmenta tras una colisión, los diferentes cuerpos eyectados son como bombas de racimo. Y podríamos tener la mala suerte de que una de estas "bombas" se dirija a la Tierra", explica Christou.

Gracias a las nuevas técnicas de observación e instrumentos, los científicos esperan poder aumentar el número de troyanos conocidos en Marte. Cuantos más cuerpos se conozcan mejor se podrá estudiar su naturaleza y sus órbitas. De esta forma se podrá saber mucho más de estos pequeños troyanos en poco tiempo.

Los troyanos de Marte se han convertido para los científicos en laboratorios naturales que ofrecen pistas sobre los procesos evolutivos del Sistema Solar.
Más información en el enlace.

Posted: 27 Dec 2016 03:17 AM PST



Crédito: Fran Sevilla, Verónica Casanova
Hoy, Fran Sevilla y yo hemos recibido el día con una gran sorpresa:
¡¡¡ AAPOD !!!
Por primera vez hemos conseguido un AAPOD (Amateur Astronomy Picture Of the Day) con esta fotografía titulada “Not a solar eclipse“, que tomamos el pasado 2 de octubre desde Ciguñuela (Valladolid). Este es el enlace al AAPOD2 de hoy:


Los datos de la fotografía, tal cual se publican en el AAPOD son:

Crescent moon but it seems to be a solar eclipse, due long exposure time and no equatorial mount use.
2-October-2016 with Veronica Casanova. Canon EOS500D, 300 mm focal length, ISO3200, 30 sec, f/45.


Como veis no hacen falta grandes equipos para realizar bellas fotografías. Basta una cámara réflex y un trípode para poder tomar este tipo de instantáneas, jugando un poco con los tiempo de exposición y la sensibilidad.
Si queréis saber más sobre esta imagen consultad el artículo: Joven Luna creciente. 2 de octubre, publicado en Vega00.com

Posted: 30 Dec 2016 11:56 AM PST


En el vídeo superior podéis ver las fases de la Luna y sus movimientos de libración a lo largo de todo el año 2017 en el hemisferio norte. Y en el vídeo inferior, podéis ver la misma información pero en esta ocasión, la correspondiente al hemisferio sur.



Posted: 26 Dec 2016 12:08 PM PST



Hace tan sólo unos minutos nos ha llegado una terrible noticia: Vera Rubin ha fallecido.
Esta astrónoma ha contribuido con sus investigaciones a la comprensión del Universo, pero nunca alcanzó el reconocimiento merecido por ser mujer. Así que hoy, tras recibir la mala noticia, vamos a recordar su trabajo.
Vera Rubin nació en Filadelfia en 1928. Desde los diez años se sintió fascinada por la astronomía y soñó con dedicarse profesionalmente a la investigación del Cosmos. Pero en aquella época no estaba bien visto que las mujeres se dedicaran a esta profesión. De hecho, Vera solía comentar que su profesor de física de secundaria ignoraba a sus alumnas. Continuó estudiando es Vassar College donde terminó sus estudios de astronomía en 1948, mismo año en el que se casó con Robert Rubin. Intentó inscribirse en la Universidad de Princeton, pero no se permitieron mujeres en el programa de estudios graduados de Astronomía hasta 1975. Entonces, solicitó ser admitida en la Universidad de Cornell, donde estudió Física bajo la dirección de Philip Morrison, Richard Feynman y Hans Bethe. Allí realizó su tesis sobre la distribución de velocidades de las galaxias. Los resultados de esta publicación fueron muy discutidos. Muchos no quisieron ver que Vera estaba antes las puertas de un gran descubrimiento.
Después se matriculó en la Universidad Georgetown donde en 1954 terminó su tesis doctoral en la que mostró que las galaxias se agrupaban en grandes asociaciones. Pero una vez más, su trabajo no fue reconocido. Estos resultados no generaron interés cuando se publicaron, pero fueron confirmados quince años más tarde y constituyen la base del estudio actual de la estructura a gran escala del Universo.
En el año 1963 trabajó con Margaret y Geoffrey Burbidge en la Universidad de California. Y posteriormente se trasladó a la Carnegie Institution of Washington donde comenzó a colaborar con Kent Ford.
Ford había desarrollado un espectrógrafo muy sensible que permitía medir la velocidad de las estrellas en las galaxias espirales en función de su distancia al centro.
Estos estudios culminaron con el estudio sistemático de curvas de rotación de galaxias de diferentes tipos morfológicos. Hasta ese momento se creía que la distribución de la masa de una galaxia era la misma que la distribución de la luz emitida por las estrellas.
Por ejemplo, en una galaxia espiral vemos una parte central más luminosa y un disco en el que su luminosidad decrece exponencialmente hacia las partes externas.
La parte central, más brillante, contiene la mayor parte de la masa; por lo tanto, las velocidades de rotación de las estrellas deberían más altas en el centro e ir disminuyendo a medida que se alejan del centro de la galaxia. Si se representa en un diagrama la velocidad de rotación y la distancia al centro, se debería ver una curva con valores más altos de la velocidad en la parte central de la galaxia, y que fuesen decayendo hacia afuera. Cuál sería la sorpresa de ambos investigadores al ver que, en vez de eso, la curva de rotación se mantenía plana en todos los puntos observados. En contra de las expectativas, todas las curvas de rotación de todas las galaxias estudiadas eran bastante parecidas y mostraban un aplanamiento hasta distancias muy lejanas del centro, postulándose como única explicación posible que hay diez veces más materia que la que podemos ver. Inmediatamente después de dicho descubrimiento, se dio cuenta que este resultado apoyaba el trabajo de Fritz Zwicky de 1930 sobre la existencia de una gran cantidad de materia oscura en el universo. Desde 1978 Rubin y su grupo han analizado más de doscientas galaxias y han mostrado que al menos el 90% de la materia del universo se halla en forma de materia oscura.
Desde los trabajos de Vera y de Fritz Zwicky, se han sucedido numerosas pruebas y observaciones para detectar los efectos de la materia oscura, tales como las lentes gravitacionales. En la actualidad todos los modelos de formación de galaxias incluyen la presencia de materia oscura. En el modelo cosmológico actual, la materia oscura es crucial, y se logran reproducir muy bien las estructuras a gran escala, es decir, la distribución de galaxias y cúmulos de galaxias del Universo, tema en el que también Vera puso su granito de arena.
Hoy, te decimos adiós Vera.





Posted: 26 Dec 2016 07:09 AM PST



Crédito: NASA/JPL-Caltech/Space Science Institute
En esta imagen se puede apreciar la sombra que el planeta Saturno proyecta sobre sus anillos. Fue tomada el pasado 21 de octubre.

Crédito: NASA/JPL-Caltech/Space Science Institute
Detalle de los anillos de Saturno. Imagen tomada el pasado 20 de octubre.



Crédito: NASA/JPL-Caltech/Space Science Institute
Otro detalle de los anillos capturado el pasado 12 de octubre.


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