miércoles, 18 de enero de 2017

NOTICIAS DEL COSMOS-18-01-17

NOTICIAS DEL COSMOS
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17/1/2017 de University of Notre Dame / The Astrophysical Journal
El telescopio Sarah L. Krizmanich, utilizado en esta investigación. Fuente: University of Notre Dame.
Un equipo de astrofísicos, dirigido por  Peter Garnavich (Universidad de Notre Dame, USA) ha observado la inexplicable pérdida de brillo de una estrella binaria en interacción. La estrella binaria, FO Aquarii, que se encuentra en nuestra galaxia la Vía Láctea, a unos 500 años-luz de la Tierra, consiste en una enana blanca y una estrella compañera que proporciona gas a la enana compacta, un tipo de sistema binario conocido como polar intermedia.
Las polares intermedias son sistemas binarios interesantes porque la estrella de baja densidad vierte gas hacia la enana compacta, que atrapa la materia utilizando su intenso campo magnético y la canaliza hacia su superficie, en un proceso llamado de acreción. El gas emite rayos X y luz óptica mientras se precipita y observamos variaciones regulares mientras las estrellas giran y orbitan.
La estrella fue observada con el telescopio espacial Kepler de NASA durante tres meses en 2014, permitiendo determinar que la estrella gira cada 20 minutos, y Garnavich quería investigar si el periodo cambiaba. Cuando Kepler apuntó en otra dirección, Garnavich y su equipo utilizaron el telescopio Krizmanich para seguir con el estudio. "Empezamos a observarla con el telescopio Krizmanich y quedamos impresionados al ver que era siete veces menos brillante de lo que había sido hasta entonces", explica Colin Littlefield. "La pérdida de brillo es indicativa de que la estrella donante ha dejado de enviar materia a la enana compacta, y no está claro el por qué. Aunque la estrella ha aumentado de brillo de nuevo, la recuperación ha sido lenta, tardando más de seis meses en volver a como era cuando Kepler la observó".
Una teoría es que una mancha estelar, una región fría en la compañera, giró colocándose justo en la posición adecuada para interrumpir el flujo de hidrógeno de la estrella donante. Pero esto no explica por qué la estrella no se ha recuperado tan rápido como se debilitó. Además, las variaciones en el brillo de FO Aquarii se hicieron muy complicadas durante este estado. La poca transferencia de gas provocó que la señal de 20 minutos desapareciera, permitiendo la aparición de otros periodos. En lugar de los 20 minutos estables entre destellos, algunas veces había una señal cada 11 minutos y en otras ocasiones, un pulso cada 21 minutos. "Nunca antes habíamos visto nada así", comentó Garnavich. "Durante dos horas emitía destellos rápidamente y entonces, en las dos horas siguientes, pulsaba con más lentitud".
Actualizado ( Martes, 17 de Enero de 2017 12:59 )
17/1/2017 de JPL
NGC 1448, una galaxia con un núcleo galáctico activo, se ve en esta imagen que combina datos del estudio Carnegie-Irvine Galaxy Survey en el rango óptico y del observatorio NuSTAR en rayos X. Esta galaxia contiene un ejemplo de agujero negro supermasivo escondido por gas y polvo. Crédito: NASA/JPL-Caltech/Carnegie-Irvine Galaxy Survey.
Los agujeros negros monstruosos a veces están agazapados tras gas y polvo,  escondidos de la mirada de la mayoría de los telescopios. Pero se delatan a sí mismos cuando el material del que se alimentan emite rayos X de alta energía que la misión NuSTAR (Nuclear Spectroscopic Telescope Array) de NASA puede detectar. Así es como NuSTAR ha identificado recientemente dos agujeros negros supermasivos envueltos en gas, situados en los centros de dos galaxias cercanas, llamadas IC 3639 y NGC 1448.
"Estos agujeros negros están relativamente cerca de la Vía Láctea, pero han permanecido escondidos de nosotros hasta ahora", comenta Ady Annuar (Durham University, UK). "Son como monstruos escondiéndose bajo nuestra cama".
Los dos agujeros negros son los motores centrales de lo que los astrónomos llaman "núcleos galácticos activos", una clase de objetos extremadamente brillantes que incluyen a los cuásares y los blazares. Dependiendo de cómo estén orientados estos núcleos galácticos y de qué tipo de material están rodeados, tienen un aspecto muy diferente cuando son examinados con telescopios.
De los dos, el más sorprendente es el que se encuentra en la galaxia NGC 1448. Este agujero negro fue descubierto recientemente, en 2009, a pesar de que se halla en el centro de una de las galaxias grandes más cercana a nuestra Vía Láctea (a sólo 38 millones de años-luz de distancia). El estudio realizado por Annuar ha mostrado que esta galaxia posee una gruesa columna de gas que esconde el agujero negro central, y que podría formar parte de una región con forma de dónut. La emisión en rayos X de NGC 1448 sugiere que debe de haber una gruesa capa de gas y polvo escondiendo el agujero negro activo de esta galaxia.
Actualizado ( Martes, 17 de Enero de 2017 13:00 )
17/1/2017 de USRA / The Astrophysical Journal
La plataforma suspendida de radiorreceptores del observatorio de Arecibo (Puerto Rico). Fuente: USRA.
Un nuevo descubrimiento ha contradicho la idea habitual de que todos los púlsares son relojes que funcionan ordenadamente en el Universo. Un estudio realizado en el Observatorio de Arecibo en Puerto Rico ha permitido descubrir por casualidad dos púlsares extremadamente raros que "desaparecen". A veces están y luego, durante largos periodos de tiempo, ya no están. El reconocimiento de la existencia de este comportamiento extraño fue también casual. Fue necesaria la gran paciencia de parte de un equipo de radio-astrónomos de Jodrell Bank en UK, dirigido por el profesor Andrew Lyne (Universidad de Manchester) para confirmar la existencia de estos púlsares invisibles la mayor parte del tiempo.
Los púlsares son estrellas de neutrones altamente magnetizadas que giran muy rápdo. Tienen tamaños de unos 32 km de diámetro con masas de medio millón de veces la de la Tierra. La rotación envía partículas cargadas eléctricamente que salen por los polos y forman haces de ondas de radio que barren el cielo, como los haces de luz de un faro. Esto produce pulsos que pueden ser recibidos por los radiotelescopios terrestres.
Los púlsares intermitentes son una población de púlsares que se observa rara vez. Se caracteriza por tener dos estados: uno cuando pulsan como púlsares normales (el estado ON) y otro cuando misteriosamente dejan de funcionar, no produciendo ondas de radio en absoluto (el estado OFF). "Cambian instantáneamente entre los estados", señala Lyne. "Están ON y luego ya no los encuentras, desapareciendo sin aviso previo aparente".
Los dos púlsares intermitentes recién descubiertos pasan la mayor parte del tiempo en estado OFF. Se conocen otros tres púlsares similares, pero se encuentran la mayor parte del tiempo en ON. La consecuencia más importante de este descubrimiento es que debe de existir un gran número de esta clase de púlsares. "Estos púlsares que se desvanecen podrían ser más numerosos que los normales", explica la Dra. Victoria Kaspi (McGill University, Canada). "De hecho, podrían redefinir lo que pensamos que es normal".
Pero la explicación del comportamiento ON-OFF sigue siendo un misterio. "Indica que el ambiente del púlsar está cambiando, pero qué conllevan esos cambios es todavía objeto de debate", añade el Dr. Andrew Seymour (USRA).
Actualizado ( Martes, 17 de Enero de 2017 13:00 )
17/1/2017 de SDSS
Los seis elementos más comunes de la vida en la Tierra (incluyendo más del 97 % de la masa del cuerpo humano) son carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, azufre y fósforo. Los colores en los espectros muestran caídas, cuyo tamaño revela la cantidad de estos elementos presente en la atmósfera de una estrella. Al fondo se muestra un dibujo de la Galaxia, con puntos de color cian que señalan la abundancia de oxígeno en distintas estrellas (puntos más brillantes indican mayor abundancia). Crédito: Dana Berry/SkyWorks Digital Inc.; colaboración SDSS.
Decir que somos "polvo de estrellas" puede ser un cliché, pero es un hecho innegable que la mayoría de los elementos  esenciales para la vida son fabricados en estrellas. "Por primera vez podemos ahora estudiar la distribución de elementos por nuestra Galaxia", afirma Sten Hasselquist (New Mexico State University). "Los elementos que medimos incluyen los átomos que componen el 97% de la masa del cuerpo humano".
Los nuevos resultados proceden de un catálogo de más de 150 000 estrellas. Para cada estrella el catálogo especifica la cantidad de casi media docena de elementos químicos. El catálogo nuevo incluye todos los elementos llamados "CHNOPS" (carbono, hidrógeno, nitrógeno, fósforo y azufre) que se sabe que son los ladrillos de toda la vida en la Tierra. Es la primera vez que se miden todos los elementos CHNOPS en un número tan grande de estrellas.
Aunque el 65% de la masa de un ser humano es oxígeno, éste constituye menos del 1% de la masa de todos los elementos en el espacio. Las estrellas son principalmente de hidrógeno, pero en ellas pueden detectarse pequeñas cantidades de elementos más pesados como el oxígeno. Con los resultados nuevos, los investigadores han hallado más de estos elementos pesados en la parte interna de la Galaxia. Las estrellas en la región interna son también más viejas, lo que significa que al principio  fueron sintetizados más elementos de la vida en las partes interiores que en las exteriores.
Los procesos que producen cada elemento ocurren en tipos específicos de estrellas y proceden a ritmos diferentes, por lo que dejan señales específicas en las abundancias de los elementos químicos. El nuevo catálogo de abundancias puede ser comparado con las predicciones de los modelos de formación de galaxias, por lo que está ayudando a los astrónomos a conocer mejor la historia y estructura de nuestra Galaxia.
Actualizado ( Martes, 17 de Enero de 2017 13:01 )


16/1/2017 de Hubble site
En esta ilustración de artista la nave espacial Voyager 1 disfruta de una vista de pájaro del Sistema Solar. Los círculos representan las órbitas de los grandes planetas exteriores: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Lanzada en 1977, la Voyager 1 visitó los planetas Júpiter y Saturno. La nave se encuentra ahora a 21 mil millones de kilómetros de la Tierra, tratándose del objeto que más rápido se mueve y que más lejos se encuentra que haya sido construido por el ser humano. De hecho, la Voyager 1 se encuentra surcando el espacio interestelar, la región entre las estrellas que está llena de gas, polvo y material reciclado de estrellas agonizantes. Crédito:  NASA, ESA, and G. Bacon (STScI).
Las dos naves Voyager de NASA están navegando por territorio inexplorado en su viaje más allá de nuestro Sistema Solar. A lo largo del camino están midiendo el medio interestelar, el misterioso ambiente que hay entre las estrellas. El telescopio espacial Hubble está proporcionando el mapa de carreteras, midiendo el material a lo largo de las trayectorias de las sondas mientras se desplazan por el espacio. Incluso después de que las Voyager se queden sin electricidad y sean incapaces de mandar datos nuevos, lo que podría ocurrir en una década, los astrónomos pueden utilizar las observaciones del Hubble para caracterizar el ambiente por el que se deslizan estas embajadoras silenciosas.
Un análisis preliminar de las observaciones del Hubble revela una compleja y rica ecología interestelar, que consiste en múltiples nubes de hidrógeno ligado a otros elementos. Los datos del Hubble, combinados con los de las Voyager, también proporcionan nuevos datos sobre cómo viaja nuestro Sistema Solar a través del espacio interestelar.
"Es una gran oportunidad para comparar datos de medidas in situ del ambiente interestelar tomados por las naves Voyager con medidas telescópicas realizadas con el Hubble", explica el director del estudio Seth Redfield (Wesleyan University). "Las Voyager están tomando muestras de regiones diminutas mientras atraviesan el espacio a unos 600 000 kilómetros por hora. Pero no tenemos ni idea de si esas regiones son típicas o son raras. Las observaciones con el Hubble nos proporcionan una imagen más amplia ya que el telescopio ve un camino más largo y ancho. Así que el Hubble proporciona un contexto a lo que cada Voyager está atravesando".
Durante los próximos 10 años las Voyager realizarán medidas de material interestelar, campos magnéticos y rayos cósmicos a lo largo de sus trayectorias. El Hubble ha descubierto que la Voyager 2 saldrá del interior de una nube interestelar que rodea al Sistema Solar en unos 2000 años, pasando después unos 90 000 años en una segunda nube antes de cruzar a una tercera. Un inventario de la composición de las nubes ha revelado ligeras variaciones en las cantidades de elementos químicos que contienen. "Estas variaciones podrían significar que las nubes se formaron de formas diferentes o que proceden de áreas diferentes y luego se juntaron", comenta Redfield.
Un vistazo inicial a los datos del Hubble sugiere también que el Sol está atravesando material más grumosos en el espacio cercano, lo que puede afectar a la heliósfera, la gran burbuja que contiene a nuestro Sistema Solar, producida por el potente viento solar.
Actualizado ( Lunes, 16 de Enero de 2017 13:14 )
16/1/2017 de Chandra
Esta es la imagen en rayos X más profunda jamás obtenida, tomada con 7 millones de segundos de tiempo de observación de Chandra. Contiene la mayor densidad de agujeros negros que se haya visto, equivalente a unos 5000 en el área del cielo cubierta por la luna llena. Permite a los astrónomos observar cómo crecieron los agujeros negros durante miles de millones de años, empezando poco después del Big Bang. Crédito: NASA/CXC/Penn State/B.Luo et al.
En una imagen sin parangón del observatorio de rayos X Chandra de NASA, los astrónomos tienen a su disposición la mejor panorámica del crecimiento de agujeros negros a lo largo de miles de millones de años, empezando poco después del Big Bang. Es la imagen más profunda en rayos X jamás obtenida, tomada en 7 millones de segundos (once semanas y media) de tiempo de observación de Chandra.
La imagen procede de lo que se conoce como el campo profundo sur de Chandra. La región central de la imagen contiene la concentración más alta de agujeros negros super-masivos que se conocen, el equivalente a unos 5000 objetos que llenarían un área del cielo cubierta por la Luna llena.
Un 70% de los objetos de la nueva imagen son agujeros negros supermasivos, que varían en masa desde 100 000 a 10 mil millones de veces la masa del Sol. El gas que se precipita hacia estos agujeros negros se calienta mucho al acercarse al horizonte de sucesos o punto de no retorno, produciendo una emisión brillante en rayos X. "Puede ser muy difícil detectar agujeros negros en el Universo temprano ya que se encuentran muy lejos y solo producen radiación si están tragando materia de forma activa", explica Bin Luo (Universidad de Nanjing, Chin). "Pero mirando fijamente un tiempo suficientemente largo con Chandra podemos encontrar y estudiar un gran número de agujeros negros en crecimiento, algunos de los cuales aparecieron no mucho después del Big Bang".
La nueva imagen ultra-profunda en rayos X permite a los científicos explorar ideas acerca de cómo los agujeros negros supermasivos crecieron entre mil y dos mil millones de años después del Big Bang. Utilizando estos datos, los investigadores han demostrado que esos agujeros negros del Universo primitivo crecieron principalmente en brotes repentinos y no por la acumulación lenta de materia. Las 'semillas' de estos agujeros negros supermasivos habrían sido muy "pesadas", con masas entre 10 000 y 100 000 veces la del Sol, y no 'ligeras' de unas 100 veces la masa del Sol. Esto responde un importante misterio en astrofísica: cómo es posible que estos objetos crezcan tan rápidamente que alcancen masas de mil millones de veces la del Sol en el Universo temprano.
Actualizado ( Lunes, 16 de Enero de 2017 15:13 )


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