viernes, 3 de febrero de 2017

Las mareas

Las mareas
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·         MIGUEL AZPÚRUA
28 de septiembre de 2016 05:01 AM
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Las mareas
Este singular fenómeno natural se hace presente y se observa en zonas costeras principalmente, y en el producto del desplazamiento de grandes masas de agua marina hacia la costa y su retiro luego de mantenerse por varias horas en tal situación. Desde tiempos inmemoriales el ser humano conocía sus efectos y los aprovechaba con fines náuticos para impulsar sus rústicas embarcaciones mar afuera; sin saber las razones de tales fenómenos, y por ello se lo atribuía a los dioses, especialmente a Neptuno, rey mitológico de los mares. Hoy en día sabemos que se producen por la atracción que ejercen el Sol y la Luna sobre la superficie terrestre y depende de sus relativas posiciones astrales; cuando se da el caso de alineación en la eclíptica de esos cuerpos celestes, la atracción se multiplica intensamente. Cuando se produce el aparente paso del astro rey y nuestro único satélite natural, por el mismo meridiano o por meridianos opuestos, se dice que se encuentran en conjunción la acción resultante es la “marea viva” o “marea de sicigia”; cuando por el contrario esos astros se ubican en un ángulo de 90º respecto a la Tierra la marea es “muerta” o de “cuadratura”, produciéndose en  fases lunares, “cuartos menguantes” o cuartos crecientes”.
El primer científico en arrojar luz sobre los fenómenos de las mareas fue Laplace, al exponer sus “principios de  la mecánica celeste”; entonces tales razonamientos fueron aplicados de manera exacta y con un máximo de aprovechamiento, surgieron entonces –para los efectos de navegación– las constantes físicas determinadas por los parámetros de amplitud, período, y el llamado “calaje relativo”. En materia náutica se aplican a las “ondas” los términos: semi-diurna, solar semi-diurna, luni-solar semi-diurna y la lunar elíptica mayor diurna; también aplican las elíptica solar, eveccional y de variación.
Cotidianamente se conocen las mareas de flujo y reflujo, o pleamar o bajamar, con un nivel medio medido adecuadamente. Las mareas no tienen un volumen idóneo o similar en diversos puntos de nuestro planeta, y difieren mucho de acuerdo a la situación geográfica del lugar en cuestión; por ejemplo, en Liverpool, Inglaterra, las mareas son de una gran intensidad, contrastando con las de Marsella, que son casi nulas; lo mismo pasa con Saint Malo (Canal de la Mancha) y Veracruz (México). Las mareas también suelen ser afectadas por los vientos, en costas muy accidentadas, y por la presión atmosférica o barométrica; los pescadores utilizan la fuerza de la marea para determinar empíricamente el tiempo en sus latitudes, que aunque no son exactas, son muy prácticas.
La duración del efecto de las mareas, en cualquiera de sus fases, dura alrededor de 6 horas; y los navegantes conocen muy bien el momento de producirse para aprovechar al máximo de sus bondades; dependerá también del tipo de relieve del litoral en cuestión, por ello cada puerto posee particulares características. Se ha calculado la propagación de las mareas de acuerdo a una estimación matemática, equivalente a la proporción resultante de la velocidad a la raíz cuadrada de la profundidad, variando significativamente donde las corrientes son más fuertes y los sitios de más amplitud. También se producen retardos en el comienzo del meteoro, dependiendo del astro a utilizar en el cálculo exacto de la marea, y su paso por el meridiano correspondiente; hay también que sopesar que en las mareas actúan otras fuerzas provenientes de planetas cercanos a la Tierra, que en sus períodos de afelio y perihelio, las afectan aunque en mucho menor grado que el Sol o la Luna. Recordemos que: “Todo es relativo, nada es absoluto”.

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