miércoles, 1 de marzo de 2017

Astronoticias 01-03-17

Astronoticias.

TRAPPIST-1: Hallado sistema estelar con mundos templados similares a la Tierra.

22 de Febrero de 2017


Los astrónomos han descubierto un sistema de siete planetas del tamaño de la Tierra a sólo 39 años-luz de distancia. Utilizando el telescopio TRAPPIST–Sur, instalado en el Observatorio La Silla, el Very Large Telescope (VLT), en Paranal, y el telescopio espacial Spitzer de la NASA, así como otros telescopios del mundo, los astrónomos han confirmado la existencia de, al menos, siete pequeños planetas orbitando la estrella enana roja fría TRAPPIST-1. Todos los planetas, nombrados como TRAPPIST - 1b, c, d, e, f, g y h, en orden creciente de distancia de su estrella, tienen tamaños similares a la Tierra. Utilizando telescopios basados en tierra y en el espacio, todos los planetas fueron detectados cuando pasaban delante de su estrella, la estrella enana ultra-fría conocida como TRAPPIST-1. Según el artículo en la revista Nature, tres de los planetas se encuentran en la zona habitable y podrían albergar océanos de agua en sus superficies, aumentando la posibilidad de que el sistema pudiese acoger vida. Este sistema encontrado tiene el mayor número de planetas del tamaño de la Tierra, así como el mayor número de mundos que podrían contar con agua líquida en sus superficies. Los astrónomos observaron los cambios en la emisión de luz de la estrella causados por cada uno de los siete planetas que pasan delante de ella — un evento conocido como tránsito — y esto les permitió extraer información acerca de sus tamaños, composiciones y órbitas. Descubrieron que, al menos los seis planetas interiores, son comparables a la Tierra en cuanto a tamaño y temperatura. El autor principal, Michaël Gillon, del Instituto STAR en la Universidad de Lieja (Bélgica) está encantado con los resultados: "Se trata de un sistema planetario sorprendente, no sólo porque hayamos encontrado tantos planetas, ¡sino porque son todos asombrosamente similares en tamaño a la Tierra!".
Con tan solo el 8% la masa del Sol, TRAPPIST-1 es muy pequeña en términos estelares (solo un poco más grande que el planeta Júpiter) y, aunque está relativamente cerca de nosotros, en la constelación de Acuario (el aguador), es muy tenue. Los astrónomos esperaban que este tipo de estrellas enanas pudieran albergar muchos planetas del tamaño de la Tierra en órbitas apretadas, convirtiéndolas en objetivos prometedores para la búsqueda de vida extraterrestre, pero TRAPPIST-1 es el primer sistema de este tipo descubierto. El coautor Amaury Triaud amplía la información: "La emisión de energía de estrellas enanas como TRAPPIST-1 es mucho más débil que la de nuestro Sol. Para que hubiera agua en sus superficies los planetas tendrían que estar en órbitas mucho más cercanas que las que podemos ver en el Sistema Solar. Afortunadamente, parece que este tipo de configuración compacta ¡es lo que estamos viendo alrededor de TRAPPIST- 1!".


El equipo determinó que todos los planetas del sistema son similares en tamaño a la Tierra y a Venus, o un poco más pequeños. Las mediciones de densidad sugieren que, al menos, los seis planetas de la zona más interna son probablemente rocosos en su composición. Las órbitas planetarias no son mucho más grandes que las del sistema galileano de lunas de Júpiter y mucho más pequeñas que la órbita de Mercurio en el Sistema Solar. Sin embargo, el pequeño tamaño de TRAPPIST-1 y su baja temperatura significan que la energía que proporciona a sus planetas es similar a la recibida por los planetas interiores de nuestro Sistema Solar; TRAPPIST-1c, d y f reciben cantidades similares de energía que Venus, la Tierra y Marte, respectivamente. Los siete planetas descubiertos en el sistema podrían, potencialmente, tener agua líquida en sus superficies, aunque sus distancias orbitales hacen que esto sean más probable en algunos de los candidatos que en otros. Los modelos climáticos sugieren que los planetas más interiores, TRAPPIST-1b, c y d, son probablemente demasiado calientes para albergar agua líquida, excepto tal vez en una pequeña fracción de sus superficies. La distancia orbital del planeta más externo del sistema, TRAPPIST-1h, no se ha confirmado, aunque es probable que sea demasiado distante y frío para albergar agua líquida — suponiendo que no esté teniendo lugar ningún proceso de calentamiento alternativo [5]. TRAPPIST-1e, f y g, sin embargo, representan el santo grial para los astrónomos cazadores de planetas, ya que orbitan en la zona habitable de la estrella y podrían albergar océanos de agua en sus superficies [6]. Estos nuevos descubrimientos hacen del sistema de TRAPPIST-1 un objetivo muy importante para futuros estudios. El Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA ya está siendo utilizado para buscar atmósferas alrededor de los planetas y el miembro del equipo, Emmanuël Jehin, está entusiasmado con las futuras posibilidades: "Con la próxima generación de telescopios como el E-ELT (European Extremely Large Telescope de ESO), y el telescopio espacial JWST (NASA/ESA/CSA James Webb Space Telescope) pronto podremos buscar agua e incluso pruebas de vida en estos mundos".

Más información en:
Comienza la fase de diseño de la nave que buscará
indicios de vida en la luna Europa.
24 de febrero de 2017.
Una misión que examinará la habitabilidad de Europa, una luna de
Júpiter, en la cual se halla un océano subterráneo, se encuentra ahora un paso más cerca del lanzamiento, gracias a la reciente finalización de una importante revisión del concepto por parte de la NASA.


Ilustración de la sonda de la NASA que, si
todo va bien, partirá rumbo al satélite
Europa en la próxima década. (Imagen:
NASA/JPL-Caltech)
En efecto, la misión de la NASA para realizar múltiples sobrevuelos de la luna Europa ha completado con éxito una revisión,
a raíz de la cual se ha aprobado que el proyecto siga adelante. Esta decisión de la agencia permite que la misión pase a su fase preliminar de diseño, conocida como “Fase B”.
Un punto destacado de la Fase A fue la selección y acomodo de los 10
instrumentos que están siendo desarrollados para estudiar los misterios científicos de Europa. Está previsto que la nueva fase de la misión continúe hasta septiembre de 2018, resultando en el diseño preliminar de sus sistemas y subsistemas. Durante la Fase A ya
se han llevado a cabo algunos ensayos de componentes del vehículo, incluyendo las células solares y los detectores de los instrumentos científicos, y se espera que este trabajo continúe durante la Fase B.
Además, durante esta última, se seleccionarán prototipos de los elementos que darán forma a los instrumentos científicos. También se construirán y probarán subsecciones de la sonda.
Se prevé que la nave despegue la próxima década, llegando al sistema de Júpiter tras un viaje de varios años. Se espera que la nave orbite el planeta con una frecuencia de una vez cada dos semanas, proporcionando ello muchas oportunidades de efectuar sobrevuelos a poca altitud sobre Europa. El plan incluye entre 40 y 45 sobrevuelos
durante la misión primaria. En esta fase, la sonda fotografiará la superficie helada de Europa a alta resolución e investigará su composición y la estructura de su interior y de su envoltura de hielo.
Primera luz de la cámara JPAS-Pathfinder en el telescopio JST/T250.
23 de febrero de 2017.


La cámara J-PAS Pathfinder del telescopio Javalambre Survey
Telescope (JST/T250) vio su primera luz la noche del 20 de febrero, obteniendo con éxito una imagen del cúmulo abierto NGC1960. Tras
la puesta en marcha del instrumento, la Instalación
Científico Técnica Singular Observatorio de Javalambre trabaja ya a pleno rendimiento, operando los dos telescopios principales con
instrumentación científica de primer nivel de forma rutinaria.
La primera luz de un telescopio o instrumento hace referencia al momento en el que se apunta al cielo y se colectan y registran fotones provenientes de estrellas o galaxias por primera vez. Para estas observaciones, se apuntó al cúmulo estelar
NGC1960 con el telescopio configurado donde teóricamente había que hacer foco, se abrió el protector del espejo y se tomó una imagen del campo. “Nos sorprendimos muy positivamente al ver la imagen. El campo estaba perfectamente centrado en el detector y la imagen prácticamente enfocada” explica Antonio Marín del CEFCA, responsable del desarrollo del instrumento. “La primera luz es reflejo de que el intenso trabajo previo teórico y de puesta a punto en la sala limpia del sistema ha sido magnífico” afirma.
La cámara J-PAS Pathfinder es el primer instrumento científico del telescopio
JST/T250. Es un instrumento diseñado por el CEFCA y miembros de la colaboración científica J-PAS, y cuyo ensamblaje, puesta a punto y verificación ha sido realizado por completo por el CEFCA. Con ella se realizará la puesta a punto y verificación del sistema de actuadores instalado en el telescopio previo a la integración de la cámara científica
definitiva, JPCam, y servirá además para llevar a cabo la primera explotación científica de del JST/T250.
J-PAS Pathfinder tiene un único detector de 85 Megapíxeles exactamente igual que los que incorpora JPCam. El campo que puede observar es 14 veces más pequeño, pero con la misma calidad de imagen que JPCam, proporcionando al JST/T250 la capacidad de realizar ciencia de primer nivel.
La entrada en funcionamiento de J-PAS Pathfinder supone un hito fundamental en la consecución del proyecto del Observatorio Astrofísico de Javalambre. “Desde este momento, el telescopio JST/T250 empieza a operar de manera rutinaria, por lo que todos los sistemas del Observatorio están ya en marcha” afirma Javier Cenarro, director del CEFCA.
Más información en:
http://noticiasdelaciencia.com/not/23156/primera-luz-de-la-camara-jpas-pathfinder-enel-
telescopio-jst-t250-de-javalambre/
Los anillos de Saturno en infrarrojo.
24 de Febrero de 2017.
Un equipo de investigadores conformado por Hideaki Fujiwara, Ryuji Morishima,Takuya Fujiyoshi y Takuya Yamashita, ha conseguido medir los brillos y temperaturas de los anillos de Saturno utilizando imágenes tomadas en el infrarrojo medio por el telescopio Subaru en 2008. Las imágenes son las de mayor resolución obtenidas desde Tierra, y revelan que, en aquel momento, la División de Cassini (separación existente
entre los anillos A y B) y el anillo C eran más brillantes que los demás anillos en luz del infrarrojo medio y que el contraste de brillo parecía ser el inverso al observado en luz visible. Estos datos proporcionan información importante acerca de la naturaleza de los anillos de Saturno.


Imagen en el infrarrojo medio
creada combinando imágenes en
tres colores de Saturno tomadas el
23 de enero de 2008, captadas con
el instrumento COMICS del
telescopio Subaru. La División de
Cassini y el anillo C se ven
brillantes. Las diferencias de color
reflejan diferencias de temperatura:
la parte más caliente es azul, la
parte más fría es roja. Crédito:
NAOJ (Observatorio Astronómico
Nacional de Japón).
El hermoso aspecto de Saturno y sus anillos ha fascinado siempre a la gente. Los anillos están formados por innumerables partículas de hielo que se mueven sobre el ecuador del planeta. Sin embargo, su naturaleza y origen precisos siguen siendo desconocidos. El telescopio Subaru lo ha observado varias veces, en particular en enero
de 2008 con la cámara COMICS, obteniendo una imagen en el infrarrojo medio completamente distinta de lo que se observa en luz visible.
Los anillos principales de Saturno son el C, B y A, cada uno con una población diferente de partículas. La División de Cassini separa los anillos B y A. La imagen de
2008 revela que la División de Cassini y el anillo C son más brillantes a longitudes de onda del infrarrojo medio de lo que parecen ser los anillos B y A. Las partículas más calientes de los anillos son más brillantes en este caso debido a su mayor “emisión térmica”.
Pero en imágenes de abril de 2005, tomadas también con COMICS, los
investigadores notaron que la División de Cassini y el anillo C eran menos brillantes que los anillos B y A en el infrarrojo medio en aquella ocasión. Concluyeron entonces que la “inversión” en el brillo de los anillos que se produjo entre 2005 y 2008 fue provocada por el cambio estacional en el ángulo que forman los anillos respecto al Sol y
la Tierra, lo que influye en el calentamiento solar de las partículas y en la densidad aparente de partículas en los anillos observados desde la Tierra. Ambos factores producen el cambio en el aspecto de los anillos en el infrarrojo medio.
Más información en:
http://subarutelescope.org/Pressrelease/2017/02/23/index.html
http://www.aanda.org/articles/aa/abs/2017/03/aa27529-15/aa27529-15.html

Las evidencias de un Sistema Solar caótico.
21 de febrero de 2017.


Capas alternas de arcilla
compacta y caliza, en Texas.
La roca contiene pruebas
geológicas definitivas de que
los planetas del Sistema Solar
se comportaban de modo
diferente al aceptado
habitualmente.
Crédito: Bradley Sageman.
Sondeando un pastel de milhojas de roca sedimentaria
de 900 millones de años de edad en Colorado, un equipo de científicos de la Universidad de Wisconsin-Madison y de la Universidad Northwestern ha hallado pruebas que confirman una teoría sobre cómo se comportaban los planetas de nuestro Sistema Solar en sus órbitas alrededor del Sol.
El descubrimiento es importante porque proporciona la primera prueba firme de lo que los científicos llaman el “Sistema Solar caótico”, una teoría propuesta en 1989 para explicar las pequeñas variaciones en las condiciones actuales del Sistema Solar.
Estos cambios, producidos a lo largo de millones de años, provocan grandes cambios en el clima de nuestro planeta, que se ven reflejados en las rocas que registran la historia de la Tierra.
Utilizando pruebas obtenidas en capas alternantes de caliza y arcilla compacta depositadas a lo largo de millones de años en una vía marítima: la Formación Niobrara, los profesores Stephen Meyers (U. Wisconsin) y Brad Sageman (Northwestern) descubrieron la señal, de 87 millones de años de antigüedad, de una “transición de resonancia” entre Marte y la Tierra. Una transición de resonancia es la consecuencia del
“efecto mariposa” en la teoría del caos. Se basa en la idea de que cambios pequeños en las condiciones iniciales de un sistema no lineal pueden tener efectos grandes con el paso del tiempo.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/02/23/de-un-pasado-sistema-solar-caotico/
http://news.wisc.edu/from-rocks-in-colorado-evidence-of-a-chaotic-solar-system/
Advanced Virgo, el proyecto internacional para la
detección de ondas gravitacionales.
22 de febrero de 2017.


Advanced Virgo, el proyecto internacional de observación de
ondas gravitatorias se inauguró el pasado lunes 20 de febrero en Pisa
(Italia).
Advanced Virgo aumentará la sensibilidad de la detección y
permitirá la exploración de un volumen del Universo 1.000 veces
mayor. Advanced Virgo será capaz de observar los últimos minutos de la vida de pares de estrellas compactas, tales como estrellas de neutrones, y agujeros negros, mientras éstas se aproximan en espiral hasta que finalmente se fusionan en un objeto mayor. También permitirá localizar señales periódicas de los muchos púlsares conocidos, que giran a un ritmo de hasta mil revoluciones por segundo.
El proyecto Advanced Virgo es una mejora considerable del interferómetro Virgo.
Las ondas gravitatorias son la nueva herramienta de la astronomía observacional, con la que será posible estudiar fenómenos violentos del Universo, tales como la muerte de sistemas binarios formados por estrellas de neutrones y agujeros negros, las explosiones supernova y los procesos que tuvieron lugar en el universo primitivo poco después del Big Bang.
Estos fenómenos proporcionarán oportunidades únicas para explorar la
gravitación en condiciones extremas y probar su teoría: la relatividad general.
Más información en:
Datando el disco de la Vía Láctea.
21 de febrero de 2017.


Fotografía de la galaxia de Andrómeda, una espiral como nuestra Vía Láctea. Los
astrónomos han descubierto estrellas enanas blancas en el disco de la galaxia de la Vía
Láctea y han medido sus propiedades para obtener una estimación de la edad del disco,encontrando que tiene como mínimo 11 mil millones de años de edad. Crédito: NOAO y Local Group Survey Team y T.A. Rector; University of Alaska Anchorage.
Cuando una estrella como nuestro Sol llegue a una edad avanzada, dentro de unos 7 mil millones de años, ya no será capaz de mantener el consumo de combustible nuclear. Tan solo le quedará la mitad de su masa, y se encogerá a una fracción de su radio actual, convirtiéndose en una estrella enana blanca. Al ser de las estrellas más viejas de la galaxia, las enanas blancas ofrecen un método independiente para datar las diferentes poblaciones de objetos galácticos.
El grueso disco de nuestra galaxia se piensa que tiene más de 10 mil millones de años de edad, pero esto se sabe con poca precisión. Las enanas blancas del disco pueden ser utilizadas para refinar esas estimaciones de la edad. Pero son difíciles de detectar ya que no se encuentran reunidas en grupos, como ocurre en el caso de las
enanas blancas de los cúmulos globulares que pueblan el halo de la Vía Láctea.
El astrónomo Warren Brown de CfA y sus colaboradores han utilizado el
telescopio MMT de 6.5m para tomar espectros de 57 candidatas a enana blanca del disco, descubiertas en rastreos del cielo entero. Sus estudios han permitido estimar la edad del disco en 11 mil millones de años. El resultado concuerda con las estimaciones actuales pero también sugiere que la edad mínima aceptada hasta ahora debería de ser incrementada.
Más información en:
https://sedaliada.wordpress.com/2017/02/21/datando-la-via-lactea/
https://www.cfa.harvard.edu/news/su201707

Publicar un comentario