miércoles, 15 de marzo de 2017

La NASA podría construir casa tipo iglú en Marte

La NASA podría construir casa tipo iglú en Marte




La idea de ir a Marte con una nave tripulada es muy atractiva, sin duda, pero los preparativos para que esto pueda ser una realidad, las dificultades técnicas que los eventuales astronautas tendrán que afrontar, no tienen una solución sencilla en la mayoría de los casos. Por ejemplo, ¿dónde vivirán los colonizadores de Marte? ¿qué tipo de construcciones podrán tener en el planeta rojo? ¿de qué materiales y con qué procesos se podrán armar estas casas para los seres humanos que lleguen a dicho planeta?
Pues bien, la NASA está desarrollando un nuevo concepto de hábitat que parece una especie de papa inflable (como la que usaba Mark Watney en la película “The Martian”) combinada con la casa del tío de Luke, Owen Tatooine, de La Guerra de las Galaxias. La clave de este nuevo diseño se basa en algo que podría estar o no en el planeta rojo: agua o hielo.
El “iglú marciano” es un domo inflable que tiene una cubierta de hielo. La NASA dijo que el diseño es uno de tantos conceptos potenciales para crear casas que sean sustentables para los exploradores marcianos. La idea viene de un equipo que trabaja en el centro de investigación de la NASA Langley que inició con la idea de usar los recursos en Marte para ayudar a construir un hábitat que pudiese proteger efectivamente a los humanos de las áridas condiciones del planeta rojo, incluyendo las radiaciones de altas energías.
El ingeniero Kevin Vipavetz, del equipo de desarrollo, dijo que se valoraron “muchas ideas casi absurdas, las cuales convergieron en el diseño del iglú, el cual da una serie de soluciones ingenieriles al problema”.
Una de las ventajas de este iglú es su poco peso y que puede ser transportado y armado con robótica simple, y entonces llenarlo con agua antes de que la tripulación llegue al planeta. El hielo protegerá a los astronautas de la radiación y proveerá un lugar seguro que podrán llamarlo “casa”, dice la NASA.
Pero más aún, la estructura también puede servir como un almacenamiento para tanques de agua, que pueden ser usados por los exploradores o bien, potencialmente podría ser convertido a combustible para cohetes, particularmente para el vehículo propuesto para estar en la superficie marciana. La estructura entonces podría rellenarse para la siguiente tripulación.
Otros conceptos sugieren que los astronautas vivan en cuevas, en en la sombra, en ambientes fuertemente protegidos. El equipo dice que el iglú marciano balancea la necesidad de proveer protección de la radiación sin la problemática de tener un hábitat bajo tierra. El diseño maximiza el grosor del hielo que reduce la exposición a la radiación mientras que permite pasar la luz a través del mismo y de otros materiales alrededor del mismo.
“Todos los materiales son traslúcidos, de manera que la luz de fuera puede pasar hacia dentro del hábitat y hacer sentir a los astronautas que están en casa y no en una cueva”, dice Kevin Kempton, que también es parte del equipo Langley.
Una limitación clave es la cantidad de agua que puede ser extraída de manera razonable de Marte. Los expertos que desarrollan sistemas para extraer recursos del planeta rojo indican que sería posible llenar el hábitat a razón de un metro cúbico de agua por día. Esto podría hacer que se llenara totalmente en unos 400 días por lo que la casa marciana tendría que ser construida de forma robótica mucho antes de que llegara la tripulación. El diseño podría escalarse si se pudiese extraer agua de forma más rápida.
El equipo ha incluido grandes áreas para trabajar de manera que la tripulación no tenga que usar trajes presurizados para hacer tareas de mantenimiento. Para manejar las temperaturas dentro del iglú, se tendría una capa de dióxido de carbono -también disponible en Marte- que podría ser usado como un aislante entre el espacio vital y la gruesa capa de hielo protectora.
“Los materiales que hacen la casa marciana deberán soportar muchos años de uso en el entorno marciano que es poco amable para la vida, incluyendo radiación ultravioleta, radiación de partículas cargadas, posiblemente oxígeno atómico, percloratos, así como tormentas de polvo (que no son tan terribles como en la película “The Martian”)”, dice Sheila Ann Thibeault, del equipo de investigación.
Referencias: Phys.org

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