martes, 25 de abril de 2017

Lectura – Extensión

Lectura – Extensión
Carlos Mujica |Abril 18, 2017

Iniciaremos, a partir de esta columna, el tema del estatismo de la luz. Lo demostraremos con ejemplos reales. Si Einstein hubiese vivido en los años en los cuales la era espacial se inició, habría incorporado a sus investigaciones novedosas concepciones. Hubiera confirmado, por ejemplo, que no hay vacío en el espacio. En el espacio interestelar e interplanetario lo que no debe haber es materia, porque el espacio del universo lo llena la energía pura y neutral producida por las estrellas. Pero Einstein murió en l955, un poco antes de que la era espacial se iniciara. Su concepción necesaria del vacío para el desplazamiento de la luz entonces parece que imperaba. Pero al final de su celebérrima teoría de la relatividad generalizada, en el “Apéndice V, de “la relatividad y el problema del espacio”, en la página 182, inserta una apreciación de Descartes, quien argumentaba: “El espacio es idéntico a la extensión, pero la extensión está ligada a los cuerpos; por consiguiente, no existe el espacio
sin los cuerpos, es decir, no existe el espacio vacío.” En la página 201 del mismo apéndice V, Einstein admite: “no existe así un espacio vacío, es decir, un espacio sin campo.” “Descartes, -dice aceptar-, no estaba tan equivocado, al creerse obligado a negar la existencia de un espacio vacío;”
La luz, pues, no necesita del vacío para desplazarse; pero tampoco necesita del “campo” para su movilización. La movilización de la luz, a razón de 300.000 kilómetros por segundo se produce como consecuencia del paso continuo y seguido de la energía solar, en el caso de los cuerpos ponderables del sistema, por la masa de la atmósfera de la Tierra y de todos los planetas del sistema, a las cuales no sólo interviene en la energía de sus partículas, sino que activa y transforma las partículas atmosféricas en cuerpos de luz. EL día.
Pero como la luz es visible y la energía solar invisible, el movimiento de la energía produce el efecto engaño de aparentar que fuese la luz la que se moviera.
Los vuelos espaciales tripulados tanto de los cosmonautas rusos como de los astronautas estadounidenses, han confirmado en las voces de sus tripulantes que, el espacio es
oscuro como la noche y muy frío. De modo que también ha quedado confirmado que en el espacio del Universo no hay masa particular que pueda transformarse con la acción de la energía estelar, en partículas de luz.
La extensión del espacio de Descartes se confirma también con la teoría del campo aplicada por Einstein, porque no hay espacio sin campo. El campo, en la extensión del espacio del Universo, es la energía estelar.

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