martes, 16 de mayo de 2017

Lectura – Desde la noche

Lectura – Desde la noche
Carlos Mujica |Mayo 7, 2017

Desde el hemisferio de la noche de la tierra, se pueden observar en el espacio del cielo de la noche, “Puntos de Luz.” Pero como el cielo del Universo es una eterna noche, esos puntos de luz visibles dispersos, que lo saturan, son cuerpos ponderables: planetas, estrellas. Esos cuerpos ponderables pertenecen, los menos, al sistema solar; la otra gran mayoría, se supone, pertenecen a sistemas sin identificar ni calificar a las estrellas que como nuestro Sol los rigen. Además, también, están los puntos de luz de las estrellas que son de igual modo cuerpos ponderables.
Entonces, en el cielo nocturno del Universo tenemos: por una parte, los puntos de luz; por otra parte, la noche del espacio. Los puntos de luz manifiestan el hemisferio iluminado del día de esos cuerpos planetarios o estelares. Pero esa luz que ilumina el hemisferio de esos cuerpos, no puede iluminar la noche eterna del espacio porque por este espacio sólo se desplaza la energía y no existe atmósfera, el otro elemento, necesario, como el gas en el fluorescente, para que se haga la luz. De tal manera que, el punto de luz no se expande más allá de su entorno, es estático. He aquí una demostración de que la movilidad de la luz la produce la movilidad de la energía.
Conviene que repitamos cuál es el proceso de la iluminación del día solar: La energía solar interviene la energía de las partículas de la masa gaseosa de la atmósfera y las transforma en fotones de luz. Al paso continuo de la energía solar por la atmósfera, la Tierra se ilumina, produciendo la aparente movilidad de la luz con la movilidad de la energía.
Si la luz pudiera moverse como se piensa, entonces la oscuridad del espacio del Universo no existiría, porque todos esos cuerpos de luz que observamos en ese espacio, desde la noche de la Tierra, al desplazarse sus luces quedarían iluminados. Además, todo demuestra que el movimiento es tan sólo de la energía. Los ejemplos abundan: La energía solar viaja una distancia aproximada de ciento cincuenta millones de kilómetros, en un poco más de ocho minutos, a razón de 300.000 Km/s., para llegar a la atmósfera de la Tierra. La energía que ilumina a casi todo el país, es producida al sur, en el estado Bolívar. Desde allí es conducida por cables, a la velocidad mencionada, para distribuirla a todas la ciudades, pueblos, aldeas y campos de Venezuela, en donde, se usa, entre otras, para iluminar. Y la iluminación, como aprecia, se produce en un punto inmóvil de un bombillo o de un fluorescente.
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