lunes, 26 de marzo de 2018

NOTICIAS ASTRONÓMICAS 26-03-18





Posted: 25 Mar 2018 03:03 AM PDT



Crédito de la imagen:
NASA/JPL-Caltech/SwRI/MSSS/Matt Brealey/Gustavo B C
Esta imagen muestra una imagen en
primer plano de una tormenta con
brillantes nubes en el hemisferio
norte de Júpiter. La nave espacial
Juno de la NASA tomó esta fotografía
mejorada en color el 7 de febrero
durante su 11º sobrevuelo cercano
al planeta gigante gaseoso. En ese momento,
la nave espacial estaba a 12.195 kilómetros
de la parte superior de las nubes
de Júpiter, a 49,2 grados de latitud norte.
Matt Brealey procesó la imagen usando
datos de la cámara JunoCam.
Gustavo B C ajustó posteriormente
los colores y añadió el procesamiento
de esta tormenta por parte de Matt Brealey.
Las imágenes en bruto de JunoCam
están disponibles para que el público
las examine y procese en la siguiente web:
Fuente del artículo: "Rose-Colored Jupiter", de NASA.

Las dunas de Olympia Undae
Posted: 23 Mar 2018 03:58 AM PDT

Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech/ASU
Esta imagen tomada con la cámara
THEMIS VIS (Mars Odyssey) de Olympia
Undae fue tomada durante el verano polar
norte de Marte. Las dunas ahora están
completamente libres de escarcha y son
de color oscuro debido a que están
hechas de arena basáltica. La superficie
entre las dunas, donde es visible,
muestra un tono brillante. En algunas
regiones de dunas densas, el material
brillante puede ser un depósito en las
dunas más que la superficie subyacente.
La presencia de yeso ha sido sugerida
para Olympia Undae. En este filtro
de la cámara THEMIS VIS, el yeso aparece
con un tono más claro que el basalto.
Olympia Undae es un vasto campo de
dunas en la región polar norte de
Marte. Consiste en un ancho mar de
arena o erg que en parte rodea
el casquete polar norte de
aproximadamente 120 grados a 240
grados este de longitud y 78 grados
a 83 grados norte de latitud. El campo
de dunas cubre un área de
aproximadamente 470.000 kilómetros
cuadrados (más del doble de superficie
que España). Olympia Undae es el mayor
campo de dunas continuas en Marte.
Olympia Undae no es el único campo de
dunas cerca del casquete polar norte,
existen otros campos más pequeños en
la misma latitud, pero en otros rangos de
longitud, por ejemplo Abolos y Siton Undae.
Formas de dunas transversales y barjanes
son los más comunes. En regiones con
arena disponible limitada, se formarán
barjanes individuales, con la superficie
debajo y entre las dunas visible. En regiones
con grandes suministros de arena, la capa
de arena cubre la superficie subyacente,
y se encuentran formas de dunas que
modifican la superficie de la capa de
arena. En este caso, las dunas
transversales son más comunes.
Las dunas de barján "apuntan"
hacia abajo al viento, las dunas
transversales son más lineales y se
forman paralelas a la dirección del
viento. Las dunas transversales con
forma cuadrada en Olympia Undae
se deben a dos direcciones predominantes
del viento. La densidad de las dunas
y las alineaciones de las crestas de
las dunas varía según la ubicación,
controlada por la cantidad de
arena disponible y los vientos predominantes
a lo largo del tiempo.
Fuente de la noticia: "Investigating Mars: Olympia Undae", de JPL.

Posted: 20 Mar 2018 02:51 PM PDT



Crédito de la imagen:
NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA/ASI/INAF
Las observaciones de Ceres han detectado
variaciones recientes en su superficie,
revelando que el único planeta enano
en el sistema solar interno es un cuerpo
dinámico que continúa evolucionando y cambiando.
La misión Dawn de la NASA ha encontrado
depósitos recientemente expuestos que nos
brindan nueva información sobre los
materiales en la corteza y cómo
están cambiando, según dos artículos
publicados el 14 de marzo en Science
Advances que documentan los nuevos hallazgos.
Las observaciones obtenidas por el
espectrómetro de mapeo visible e
infrarrojo (VIR) en la nave espacial
Dawn encontraron previamente hielo
de agua en una docena de sitios
en Ceres. El nuevo estudio reveló la
abundancia de hielo en la pared
norte de cráter Juling, un cráter
de 20 kilómetros de diámetro. Las nuevas
observaciones, realizadas desde abril
hasta octubre de 2016, muestran un
aumento en la cantidad de hielo en la
pared del cráter.
Para Andrea Raponi, del Instituto de
Astrofísica y Ciencias Planetarias en
Roma, "Esta es la primera detección
directa de cambios en la superficie de Ceres".

Crédito de la imagen:
NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA/ASI/INAF
Raponi dirigió el nuevo estudio que
encontró cambios en la cantidad de
hielo expuesto en el planeta enano.
Señaló que "La combinación de Ceres
moviéndose más cerca del sol en su
órbita, junto con el cambio estacional,
desencadena la liberación de vapor
de agua del subsuelo, que luego se
condensa en la fría pared del cráter.
Esto causa un aumento en la cantidad
de hielo expuesto. El calentamiento
también podría causar deslizamientos
de tierra en las paredes del cráter que
muestran manchas de hielo fresco".
Combinando observaciones químicas,
geológicas y geofísicas, la misión Dawn
está produciendo una visión completa
de Ceres. Datos previos habían demostrado
que Ceres tiene una corteza de aproximadamente
40 kilómetros de espesor, rica en agua,
sales y, posiblemente, compuestos orgánicos.
En un segundo estudio, las observaciones
con VIR también revelaron nueva información
sobre la variabilidad de la corteza de
Ceres y que sugieren cambios superficiales
recientes, en forma de material recién expuesto.

Crédito de la imagen:
NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA/ASI/INAF
Dawn encontró previamente carbonatos,
comunes en la superficie del planeta,
que se pudieron formar dentro de un
océano. Los carbonatos de sodio, por
ejemplo, dominan las regiones brillantes
del cráter Occator, y se ha encontrado
material de composición similar en
cráter Oxo y en Ahuna Mons.
Este estudio, dirigido por Giacomo Carrozzo
(Instituto de Astrofísica y Ciencias Planetarias),
identificó 12 sitios ricos en carbonatos
de sodio y examinó en detalle varias áreas
de unos pocos kilómetros cuadrados que
muestran dónde está presente el agua
como parte de la estructura del carbonato.
El estudio muestra la primera vez que
se ha encontrado carbonato hidratado
en la superficie de Ceres, o en cualquier
otro cuerpo planetario además de la
Tierra, brindándonos nueva información
sobre la evolución química del planeta enano.
El hielo de agua no es estable en la superficie
de Ceres durante largos periodos de tiempo
a menos que esté oculto en las sombras,
como en el caso del cráter Juling. De forma
similar, el carbonato hidratado se
deshidrataría, aunque a lo largo de un
período de tiempo más largo, de unos
pocos millones de años.
Para Carrozzo "Esto implica que los sitios
ricos en carbonatos hidratados han estado
expuestos debido a la actividad reciente
en la superficie".
La gran diversidad de materiales, hielo y
carbonatos, expuestos a través de impactos,
desprendimientos de tierra y crio-vulcanismo
sugiere que la corteza de Ceres no es
uniforme en su composición. Estas heterogeneidades
se produjeron durante la congelación del océano
original de Ceres, que formó la corteza,
o más tarde como consecuencia de
grandes impactos o intrusiones crio-volcánicas.
Para Cristina De Sanctis, líder del equipo
VIR en el Instituto de Astrofísica y
Ciencia Planetaria, "Los cambios
en la abundancia de hielo de agua
a corto plazo, así como la presencia
de carbonatos de sodio hidratados,
son una prueba más de que Ceres
es un organismo geológica y
químicamente activo".
Fuente de la noticia:
"NASA Dawn Reveals Recent Changes in Ceres’ Surface",
de NASA.





Posted: 21 Dec 2017 01:49 PM PST



Crédito. ESA/DLR/FU Berlín
Esta impresionante franja de imagen fue tomada por
Mars Express de la ESA durante la calibración
de la cámara cuando la nave espacial voló sobre
el polo norte (abajo) y hacia el ecuador (arriba).
Las imágenes fueron tomadas por los nueve
canales de la cámara estéreo de alta
resolución, que se desplazaron sobre la superficie
para grabar una extensa área y en
condiciones de iluminación uniforme.
Al mismo tiempo, la cámara se desplazó
hacia el horizonte, en lugar de simplemente
señalar a la superficie como en las imágenes
de rutina.
Las imágenes se tomaron el 19 de junio de
2017. La resolución del suelo en el centro
de la imagen es de aproximadamente 1
kilómetro por píxel y las imágenes se
centran en 249º este y 65º norte.


Fuente: "North to south", de ESA.




Posted: 21 Mar 2018 02:52 AM PDT

Crédito de la imagen: NASA's Goddard Space Flight Center
Aunque una vez fue lo suficientemente
grande como para tragar tres Tierras
con espacio de sobra, la Gran Mancha
Roja de Júpiter se ha estado reduciendo
durante un siglo y medio. Nadie está
seguro de cuánto tiempo seguirá
contrayéndose o si desaparecerá
por completo.
Sin embargo, un nuevo estudio
sugiere que no todo ha sido un
descenso. La tormenta parece haber
aumentado en área al menos una
vez en este intervalo, y cada vez es
más alta a medida que se hace más pequeña.
Para Amy Simon, experta en atmósferas
planetarias en el Goddard Space Flight
Center de la NASA (Greenbelt, Maryland)
y autora principal del nuevo artículo
publicado en el Astronomical Journal,
"Las tormentas son dinámicas, y eso
es lo que vemos con la Gran Mancha
Roja. Cambia constantemente de
tamaño y forma, y sus vientos
cambian también".
Las observaciones de Júpiter datan
de hace siglos, pero la primera
observación confirmada de la Gran
Mancha Roja fue en 1831 (Los investigadores
no están seguros de si los primeros
observadores que vieron una mancha
roja en Júpiter estaban mirando la
misma tormenta).
Los observadores han podido medir
el tamaño y la deriva de la Gran Mancha
Roja durante mucho tiempo. Un registro
continuo de al menos una observación
de este tipo por año se remonta hasta 1878.
Simon y sus compañeros recurrieron
a este rico archivo de observaciones
históricas y las combinaron con datos
de naves espaciales de la NASA,
comenzando con las dos misiones
Voyager en 1979. En particular,
el grupo se basó en una serie de
observaciones anuales de Júpiter
que los miembros del equipo han
estado realizando con el Telescopio
Espacial Hubble de la NASA como
parte del proyecto Outer Planets
Atmospheres Legacy (OPAL). Los científicos
del equipo OPAL tienen su base
en Goddard, la Universidad de California
en Berkeley y el Laboratorio de
Propulsión a Chorro de la NASA
(Pasadena, California).
El equipo rastreó la evolución de
la Gran Mancha Roja, analizando
su tamaño, forma, color y velocidad
de deriva. También miraron las
velocidades del viento interno de
la tormenta, cuando esa información
estaba disponible.
Los nuevos hallazgos indican que la
Gran Mancha Roja recientemente
comenzó a desplazarse hacia el
oeste más rápido que antes.
La tormenta siempre se mantiene
en la misma latitud, sostenida por
corrientes en chorro hacia el norte
y el sur, pero gira alrededor del
globo en la dirección opuesta en
relación con la rotación hacia el este
del planeta. Históricamente, se ha
asumido que esta deriva es más
o menos constante, pero en
observaciones recientes, el equipo
descubrió que no es así.
El estudio confirma que la tormenta
ha estado disminuyendo en general
desde 1878. Pero el registro histórico
también indica que el área creció
temporalmente en la década de 1920.
Para Reta Beebe, profesora emérita
de la Universidad Estatal de Nuevo
México y coautora, "Hay evidencia
en las observaciones archivadas de
que la Gran Mancha Roja ha crecido
y disminuido con el tiempo. Sin
embargo, la tormenta es bastante
pequeña ahora, y ha pasado mucho
tiempo desde la última vez que creció".
Debido a que la tormenta se ha ido
contrayendo, los investigadores esperaban
encontrar que los poderosos vientos
internos se volvían aún más fuertes,
como un patinador de hielo que gira
más rápido cuando pliega sus brazos.
En lugar de girar más rápido, la tormenta
parece forzada a aumentar de altura. De
modo similar a como ocurre con la arcilla
en una rueda de alfarero. A medida que
la rueda gira, un artista puede transformar
un bulto corto y redondo en un jarrón alto
y delgado empujando hacia adentro
con las manos. Cuanta más pequeña
sea la base, más alto crecerá. En el
caso de la Gran Mancha Roja, el
cambio de altura es pequeño en
relación con el área que cubre la
tormenta, pero aun así es notable.
El color de la Gran Mancha Roja
ha ido cambiando, volviéndose intensamente
anaranjado desde 2014. Los investigadores
no están seguros de por qué está
sucediendo, pero es posible que los
compuestos químicos que colorean la
tormenta sean transportados a la atmósfera
a medida que la mancha se hace más
alta. En altitudes más altas, los compuestos
químicos estarían sujetos a más
radiación ultravioleta.
Los investigadores no saben si la mancha
se contraerá un poco más y luego se
estabilizará o se romperá por
completo. Tal y como indicó Rick Cosentino,
"Si las tendencias que vemos en la
Gran Mancha Roja continúan, los próximos
cinco a diez años podrían ser muy interesantes
desde un punto de vista dinámico. Podríamos
ver cambios rápidos en la apariencia física y
el comportamiento de la tormenta, y tal vez
la mancha roja termine no siendo tan grande".

Publicar un comentario