lunes, 4 de junio de 2018

Cosmo Noticias 11-06-18




Posted: 08 Jun 2018 09:00 AM PDT

Gráfico referido a estaciones del hemisferio norte
con datos procedentes del instrumento TLSSAM
de Curiosity durante tres años marcianos
(casi 5 años terrestres).
Crédito: NASA/JPL-Caltech.

La mayor parte del gas metano que
hay en la Tierra tiene un origen biológico
, pero se desconoce de dónde procede
el detectado en la atmósfera de Marte
desde hace casi 20 años. Se ha propuesto
varias teorías, como su formación
por parte de seres vivos (metanogénesis),
la degradación de compuestos orgánicos
por rayos ultravioleta o interacciones
químicas entre el agua y las rocas.
Ahora, un equipo internacional
de investigadores liderado desde
el Laboratorio de Propulsión a Chorro
(JPL) de la NASA, presenta por primera
vez la detección de un ciclo estacional
en las concentraciones de metano marciano.
El estudio se ha realizado durante cinco
años con el espectrómetro TLS-SAM
(Tunable Laser Spectrometer – Sample
Analysis at Mars) a bordo del rover
Curiosity de la NASA, que se encuentra
en el cráter Gale desde agosto de 2012.
La concentración promedio de metano
detectada por TLS-SAM en la atmósfera
es muy baja, de alrededor de 0,4 ppb
(partes por billón), aunque oscila
entre 0,24 y 0,65 ppb. Se ha
observado una fuerte y repetida
variabilidad estacional, que alcanza
niveles mínimos en los solsticios, y
máximos a finales del verano en el
hemisferio norte y cuando acaba el
invierno en el hemisferio sur.
Los modelos actuales no son capaces
de explicar a qué se debe esta variabilidad
estacional, pero los autores han podido
descartar numerosas fuentes potenciales
y sugieren que grandes cantidades
de metano pueden estar almacenadas
en el subsuelo marciano en cristales
hidratados llamados clatratos.
Los cambios estacionales en la temperatura
podrían causar la liberación fluctuante del gas.
Daniel Viúdez, coautor del trabajo
e investigador del Centro de Astrobiología
(CAB) de España, explica que una de las
más teorías más aceptadas es la emisión
de metano por clatratos: “Hace millones
de años, grandes cantidades de metano
quedarían atrapadas en el subsuelo bajo
ciertas condiciones en estos compuestos
que, con el cambio a las condiciones
presentes de Marte, se habrían vuelto
inestables, y estarían liberando lentamente
el gas atrapado en el pasado”.
En esta línea, Curiosity seguirá
realizando mediciones, que serán
complementadas desde órbita por
la reciente llegada de la misión
Exomars-TGO (Trace Gas Orbiter)
de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Este orbitador tiene la mayor sensibilidad
para detectar metano de cualquier
instrumento enviado a Marte hasta
la fecha, y acaba de posicionarse
en su órbita de trabajo, a 400 km
sobre la superficie, para comenzar
a observar a escala planetaria la
presencia, difusión, desaparición de
moléculas que están en cantidades
muy pequeñas, como el metano.
Los científicos confían obtener resultados
y descubrir la fuente del metano marciano
en los próximos años.


Observaciones sorprendentes de Curiosity

Para María Paz Zorzano, también
coautora del trabajo e investigadora
del CAB, “las observaciones
del Curiosity son extraordinarias
y sorprendentes. Después de más
de cinco años de operación en la
superficie de Marte encontramos
pequeñas concentraciones de metano
siempre que medimos. Y aún más
sorprendente es que su variación
anual tenga cierta relación
con algunas variables atmosféricas,
sugiriendo que existe un proceso
físico-químico activo en la actualidad,
que no ha sido descrito hasta la fecha”.
Con el fin de entender el origen del
metano, se ha intentado relacionar
las detecciones de TLS-SAM con
variables atmosféricas medidas
por otro instrumento del rover,
REMS (Rover Environmental
Monitoring Station) es una estación
medioambiental desarrollada en
el CAB, que lleva midiendo
desde el 2012 diferentes variables
atmosféricas en el cráter Gale: la
velocidad y dirección del viento, la
presión atmosférica, la temperatura
del aire, la temperatura del suelo,
la humedad relativa y el nivel de radiación
ultravioleta en la superficie.
Otro coautor e investigador del CAB,
Jorge Pla-García, ha contrastado
los modelos atmosféricos con
los datos. Según indica, “la
buena concordancia simulaciones-observaciones
nos da la confianza para utilizar el modelo
a la hora de investigar, tanto el entorno
meteorológico de toda la región del
cráter Gale, como la evolución del
metano detectado por TLS-SAM”.
Estas correlaciones han permitido
acotar la ubicación de la fuente
de emisión del metano, pero se
necesitará una mayor cantidad de
datos para poder entender el origen
y la química del metano marciano.

Material orgánico antiguo

Molécula orgánica encontrada por Curiosity.
Crédito: NASA/GSFC.

En el mismo número de la revista
Science aparece otro artículo,
coordinado desde el Centro de
vuelo espacial Goddard de la NASA,
donde sus autores informan que
han encontrado materiales orgánicos
(como tiofeno, metanotiol y dimetilsulfuro)
en arcillas marcianas de hace
3.000 millones de años que recuerdan
a las rocas sedimentarias ricas
en compuestos orgánicos que
se encuentra en la Tierra.
El artículo “Background Levels
fue publicado el 8 de junio de
2018 por Science.

Fuente: SINC

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