viernes, 13 de julio de 2018

Cómo se forman las lunas y por qué es importante encontrar las de los exoplanetas

Cómo se forman las lunas y por qué es importante
encontrar las de los exoplanetas
Mary Halton BBC, Ciencia
·        6 julio 2018

Derechos de autor de la imagen GETTY IMAGES Image caption
Las exolunas son increíblemente difíciles de descubrir. De hecho,
nadie ha confirmado un hallazgo hasta ahora.
La búsqueda de exoplanetas, los que orbitan
las estrellas distantes, ha abierto toda de una
galaxia de mundos ubicados más allá
del nuestro.
Hasta ahora han sido descubiertos más
de 3.700, y éstos podrían tener acompañantes.
Desde que fue confirmado el primer descubrimiento
de planetas más allá de nuestro Sistema Solar,
hace más de 20 años, sabemos que nuestro
vecindario estelar no está solo en el Universo.
Pero ahora la frontera de la exploración está
cambiando otra vez. Porque donde hay planetas,
debe haber lunas. Y esas lunas pueden ser
sorprendentemente similares a la Tierra.
¿Por qué lunas?
Hasta ahora, los científicos interesados en mundos
potencialmente habitables ubicados más allá
de nuestro Sistema Solar se han centrado en
los planetas que se parecen a la Tierra,
el cual actualmente es el único esquema que
conocemos donde puede haber vida.
Pero ¿qué ocurriría si estos mundos,
en lugar de orbitar una estrella, orbitara
otro planeta?

Derechos de autor de la imagen ISTOCK Image caption
Las lunas ubicadas más allá del Sistema Solar podrían
ser muy parecidas a la Tierra.
Un equipo de investigadores de la Universidad
de Queensland del Sur en Australia decidieron
explorar esta posibilidad analizando la zona
habitable de sistemas planetarios observada
por el telescopio Kepler de la NASA.
La zona de habitabilidad es la región alrededor
de una estrella donde puede existir
agua líquida
en la superficie de un planeta.
El equipo encontró que el número previsto de
lunas orbitando planetas gigantes en estas
regiones bien podría exceder al de los planetas
rocosos parecidos a la Tierra.
Y esto podría convertirlos potencialmente
en los hábitats de vida más abundantes.


Derechos de autor de la imagen NASA/JPL/RICHARD BARKUS
Image caption Ilustración de la zona de habitabilidad,
la región donde puede existir agua líquida en la superficie
de un planeta.
"Considerando el número esperado de estas lunas
en la zona de habitabilidad de su estrella,
es bastante posible que los primeros signos
de vida que se encuentran fuera del Sistema Solar,
si ésta existe, podría realmente encontrarse
en una luna y no en un planeta parecido
a la Tierra", le dijo a la BBC Michelle Hill,
principal autora del estudio.
Así que las exolunas bien podrían ser algunos
de los lugares más importantes del Universo.
¿Una señal de una exoluna?
Las exolunas, sin embargo, son increíblemente
difíciles de descubrir. De hecho, nadie ha confirmado
un hallazgo hasta ahora.
"La zona habitable tiende a estar justo
en el límite de nuestros métodos de detección
actuales", explica el doctor Stephen Kane
de la Universidad de California, Riverside,
otro de los autores del estudio.
Detectar planetas allí es bastante difícil,
detectar lunas es casi imposible.

Derechos de autor de la imagen NASA/SCIENCE PHOTO
LIBRARY Image caption Estar en la zona de habitabilidad
puede alterar drásticamente la superficie de un planeta.
El doctor David Kipping, que dirige un equipo
en la Universidad de Columbia, Nueva York,
ha estado interesado en la idea de las exolunas
desde que era estudiante.
"No habemos muchos científicos buscando
estas cosas, pero estoy seguro de que en cuanto
comencemos a encontrarlas mucha más gente
se unirá a la cacería", le dijo a la BBC.
"Tratar de entender... lo comunes (que son)
nos dará algún sentido de lo singular que
es el Sistema Solar", agrega.


¿Cómo se forman las lunas?
Se piensa que la mayoría de las lunas
se formana partir de los ingredientes
que sobran de su planeta progenitor.
En nuestro Sistema Solar, es probable que
la gran familia de lunas de Júpiter se formó
con la acumulación de este material cuando
el planeta era joven.
Las lunas también pueden iniciarse como
planetas enanos o asteroides orbitando
su estrella, y sólo después son capturados
por planetas con una fuerza gravitacional
mucho más fuerte.
Se piensa que ese fue el caso de Tritón,
que orbita de forma retrógrada a Neptuno,
su planeta anfitrión, y previamente pudo haber
habitado en el Cinturón de Kuiper, una zona
distante del Sistema Solar más allá
de la órbita de Neptuno.
Derechos de autor de la imagen SCIENCE PHOTO
LIBRARY Image caption La Luna vista sobre
la superficie de la Tierra.
Nuestra propia Luna se formó por
un impacto enorme. Cuando otro
cuerpo gigante chocó con la Tierra primitiva,
los escombros resultantes se reunieron
para crear la Luna.
La Tierra y la Luna en realidad forman
una pareja inusual en nuestro propio Sistema Solar.
"Es una luna gigante básicamente, comparada
con la Tierra. Y no es realmente obvio
si esa es una regla de oro o si es extremadamente
inusual dentro del Universo",
explica el doctor Kipping.


¿Qué hace a una luna ser un buen hogar?
Primero, el tamaño importa.
"Ciertamente puedes tener un planeta gigante
que tenía lunas que eran de tamaño y masa
similar, por ejemplo Marte, así que podrías
crear condiciones mucho más habitables",
dice el doctor Kane.
Una atmósfera también puede incrementar
radicalmente la capacidad de un planeta
para mantener vida, y los cuerpos necesitan
alcanzar un tamaño específico para retenerla.
"Uno de los mayores impactos es la capacidad
de un planeta para retener su atmósfera y qué
tan lejos está de la estrella, porque (esta) emite
lo que llamamos un viento solar, que tiende
a erosionar la atmósfera", agrega.
Derechos de autor de la imagen NASA/SCIENCE PHOTO
LIBRARY Image caption Júpiter jala y estira a la pequeña Io,
provocando el calor que alimenta sus volcanes.
El campo magnético de un planeta puede proteger
a su luna del inhóspito viento solar.
Y, además de agua, la vida también necesita
energía, la cual puede surgir de la fuerza
gravitacional de un planeta apretando a la luna,
como ocurre con la altamente volcánica Io.
¿Cuándo podremos encontrar
la primera exoluna?
El equipo del doctor Kipping ha identificado
al exoplaneta Kepler 1625b como potencial
candidato para albergar una exoluna, pero aún
no han sido capaces de confirmar el hallazgo.
Es un planeta del tamaño de Júpiter y se ubica
tan lejos de su estrella como la Tierra está del Sol.
Derechos de autor de la imagen GETTY IMAGES Image caption
El exoplaneta Kepler 1625b fue bautizado en honor
al astrónomo alemán Johannes Kepler (y el telescopio
que también lleva su nombre).
Pero encontrar vida en una exoluna no será fácil
Más bien será extremadamente difícil.
"En el Sistema Solar no tenemos idea si
(las lunas heladas) tienen vida debajo
de la superficie o no. Y es muy muy difícil,
incluso cuando vivimos al lado de esos objetos,
poder analizar lo que está ocurriendo debajo
de la superficie del hielo... Imagínate hacerlo
a años luz de distancia",
explica el doctor Kipping.
A pesar de los desafíos, la profesora
Giovanna Tinetti, investigadora de exoplanetas
de la Universidad de Londres, cree que
lo mejor es tener la mente abierta.
"Creo que necesitamos estar abiertos
en lo que se refiere a la habitabilidad,
y ciertamente no estar apegados a la opinión
de que necesitas tener un planeta que
es grande como la Tierra, o la misma distancia
del Sol con una estrella que es
exactamente como el Sol".
"Espero que la vida sea un poco más
original que eso", concluye.

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