lunes, 2 de julio de 2018

NOTICIAS ASTRONÓMICAS 02-07-18





Posted: 29 Jun 2018 07:01 AM PDT

Representación artística de Kepler-186f.
Crédito: NASA Ames / JPL-Caltech / T. Pyle
Un nuevo estudio del Instituto
de Tecnología de Georgia proporciona
nuevas pistas que indican que un
exoplaneta situado a 500 años luz
de distancia se parece mucho a la Tierra.
Kepler-186f es el primer planeta
del tamaño de la Tierra que fue
identificado fuera del Sistema Solar
orbitando la zona habitable de
una estrella. En astrofísica, se denomina
zona de habitabilidad estelar
a la región alrededor de una
estrella en la que el flujo de radiación
incidente permitiría la presencia
de agua en estado líquido sobre
la superficie de cualquier planeta
(o satélite) rocoso que se encontrase
en ella y que contase con una masa
comprendida entre 0,5 y 10 masas
terrestres y una presión atmosférica
superior a 6,1 mbar, correspondiente
al punto triple del agua a una temperatura
de 273,16 K.
El estudio del Instituto de Tecnología
de Georgia utilizó simulaciones
para analizar e identificar la dinámica
del eje de giro del exoplaneta.
Esas dinámicas determinan cuánto
se inclina un planeta sobre su eje y
cómo evoluciona  ese ángulo de
inclinación con el tiempo. La inclinación
axial contribuye a las estaciones y
al clima porque afecta al modo en el que
la luz solar incide sobre la superficie del planeta.
Los investigadores sugieren que
la inclinación axial de Kepler-186f
es muy estable, al igual que la
de la Tierra, lo que podría significar
que tenga estaciones y un clima estable.
El equipo del Instituto de Tecnología
de Georgia cree que la misma dinámica
se cumple para Kepler-62f, un planeta
del tamaño de una súper Tierra que
orbita alrededor de una estrella situada
a unos 1.200 años luz de distancia de nosotros.
¿Por qué es tan importante la
inclinación axial para el clima?
Una gran variabilidad en la inclinación
axial podría ser uno de los motivos
por los que Marte pasó de ser un lugar
acuoso al desierto estéril que observamos hoy en día.
"Marte está en la zona habitable
de nuestro Sistema Solar, pero su
inclinación axial ha sido muy inestable,
variando de cero a 60 grados", comenta
el profesor asistente del Instituto
de Tecnología de Georgia Gongjie Li,
quien dirigió el estudio junto con
el estudiante de posgrado Yutong
Shan. "Esa inestabilidad probablemente
contribuyó a la descomposición
de la atmósfera marciana
y a la evaporación del agua superficial".


NASA Ames/SETI Institute/JPL-Caltech
Como comparación, la inclinación
axial de la Tierra oscila más
suavemente, entre 22.1 y 24.5 grados,
yendo de un extremo a
otro cada 10.000 años aproximadamente.
Los efectos de esta variación en la
Tierra pueden observarse en lugares
como Zumaia. De echo, la mayoría de
las personas que han visto la famosa
serie Juego de Tronos no se
han percatado de que la geomorfología
de Rocadragón obedece a los efectos
de esta variación orbital. Tenéis
más información en este enlace:

Fuente: Wikipedia
El ángulo de orientación de la órbita
de un planeta alrededor de su estrella
anfitriona puede oscilar por interacción
gravitacional con otros planetas del mismo
sistema. Si la órbita oscilara a la misma
velocidad que la precesión del eje de
rotación del planeta (similar al movimiento
circular exhibido por el eje de rotación
de una parte superior o giroscopio),
el eje de rotación también se tambalearía
hacia adelante y hacia atrás, a veces
dramáticamente.
Marte y la Tierra interactúan fuertemente
entre sí, así como con Mercurio y Venus.
Como resultado, por sí mismos, sus ejes
de giro precesarían con la misma
velocidad que la oscilación orbital,
lo que puede provocar grandes
variaciones en su inclinación axial.
Afortunadamente, la Luna mantiene
las variaciones de la Tierra bajo control.
La Luna aumenta la tasa de precesión
del eje de rotación de nuestro planeta
y la hace diferente de la tasa de
oscilación orbital. Marte, por otro lado,
no tiene un satélite lo suficientemente
grande como para estabilizar su inclinación
axial. "Parece que ambos exoplanetas
son muy diferentes de Marte y
la Tierra porque tienen una conexión
más débil con sus planetas hermanos",
dijo Li, un miembro de la Facultad
de Física. "No sabemos si poseen lunas,
pero nuestros cálculos muestran que
incluso sin satélites, los ejes de giro
de Kepler-186f y 62f se habrían mantenido
constantes durante decenas
de millones de años".
Kepler-186f es solo un 11 % más grande
que la Tierra, pero su masa, composición
y densidad siguen siendo un misterio.
Orbita a su estrella cada 130 días.
Según la NASA, el brillo de esa estrella
a mediodía, parecería tan brillante como
el Sol justo antes del ocaso en
la Tierra. Kepler-186f se encuentra
en la constelación de Cygnus como parte
de un sistema de cinco planetas.
Kepler-62f fue el exoplaneta más parecido
a la Tierra detectado hasta el hallazgo
de Kepler-186f en 2014. Es aproximadamente
un 40 por ciento más grande que nuestro
planeta y es probable que sea un mundo
terrestre o cubierto por océanos. Está
en la constelación de Lyra y es el planeta
más externo de entre los cinco
exoplanetas que orbitan alrededor de su estrella.
"Nuestro estudio es uno de
los primeros en investigar la
estabilidad climática de los exoplanetas
y se suma a la creciente comprensión
de estos mundos cercanos potencialmente
habitables", dijo Li.
"No creo que comprendamos
lo suficiente sobre el origen de
la vida para descartar la posibilidad
de su presencia en planetas con
climatologías irregulares", agregó Shan.
"Incluso en la Tierra, la vida es
notablemente diversa y ha demostrado
una increíble capacidad de
recuperación en entornos extraordinariamente
hostiles. Pero un planeta climáticamente
estable podría ser un lugar más idóneo
para comenzar".
Fuente: Phys.org


Posted: 01 Jul 2018 03:00 AM PDT

Crédito: Verónica Casanova. www.astrofisicayfisica.com

Ayer día del asteroide se me ocurrió hacer un dibujo
sencillo del asteroide Ryugu y de la sonda Hayabusa
2 con un toque cómico. Espero que os guste.


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